“La atención intermedia es una oportunidad para potenciar un enfoque de cuidados más proactivo que reactivo”

Entrevista al Dr. Julio Gómez, coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi durante el Especial de Atención Intermedia

Nieves Sebastián Mongares 
En un contexto de envejecimiento de la población, contar con recursos de atención intermedia es de gran utilidad tanto para liberar camas en agudos como para ofrecer una atención más integral a los pacientes. Julio Gómez, coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, considera que una atención integral en la que se integren todas las esferas del paciente es fundamental para los pacientes que precisan de atención en este nivel asistencial.  

¿Qué papel juega la atención intermedia en la actualidad en el contexto de los cuidados paliativos y qué proyección tiene? 
Vivimos tiempos de envejecimiento de la población y esto va asociado a un aumento de las enfermedades crónicas. Esto supone ingresos en urgencias y en hospitales de agudos, que provocan, por un lado, una pérdida de autonomía y, por otro, un mayor consumo de recursos sanitarios y sociales.  

La atención intermedia, que engloba un espectro amplio de servicios ubicados entre el hospital de agudos y la atención primaria, dentro de la cual podemos situar las unidades de cuidados paliativos, es una oportunidad para potenciar un enfoque de cuidados más proactivo que reactivo, más centrado en las personas que en los servicios, y para posibilitar una atención paliativa más precoz. Esto, sin duda, contribuye a prevenir ingresos innecesarios en hospitales de agudos o ingresos prematuros en centros residenciales. Y, en definitiva, para maximizar la autonomía e independencia de las personas con enfermedades crónicas.  

¿Qué diría que aporta tanto a los pacientes de cuidados paliativos como a su entorno la atención que se presta tanto en estos centros como a nivel domiciliario? 
Un enfoque centrado en la persona enferma, con una mirada integral (biológica, psicológica, social y espiritual), que incorpore a la familia o seres queridos como parte de la atención, aporta un mejor cuidado, una mayor calidad de vida, un acompañamiento que tiene en cuenta todas las dimensiones de la persona y un cuidado continuo a lo largo de todo el proceso de enfermedad. Un cuidado que llega hasta el duelo de los seres queridos de la persona enferma. Un modelo que garantiza una continuidad de cuidados desde el hospital al domicilio y con la implicación de los diferentes niveles asistenciales. 

“Incorporar una mirada integral basada en necesidades y capacidades de la persona enferma permite una mejor identificación y definición de un plan integral que dé respuesta a todas ellas” 

¿Qué importancia tiene la atención multidisciplinar y la coordinación entre las diferentes especialidades implicadas para los pacientes que se encuentran en esta fase vital? 
Incorporar una mirada integral basada en necesidades y capacidades de la persona enferma permite una mejor identificación de estas y la definición de un plan integral de atención que dé respuesta a todas ellas. Para ello, es fundamental una atención en la que participen diferentes equipos y que esto se haga de un modo coordinado. De esta manera, se posibilita una respuesta más efectiva y una mejor experiencia de cuidado de las personas. Este modo de trabajo exige poner a la persona en el centro, de modo que sea ella y sus necesidades las que orienten el trabajo de todos los implicados. 

Desde el punto de vista organizativo y de recursos, ¿Qué aportan los centros de atención intermedia al Sistema Nacional de Salud? 
La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, a través de su grupo de trabajo de atención intermedia, nos dice que este tipo de atención tiene como objetivo «promover una recuperación más rápida de la enfermedad, prevenir ingresos innecesarios en hospitales de agudos, prevenir reingresos hospitalarios e ingresos prematuros en cuidado residencial a largo plazo, apoyar altas precoces desde el hospital y maximizar la vida independiente». De esta manera, liberamos una parte importante de las camas del hospital de agudos (entre un 20 y un 30%) que estarían ocupadas por largos períodos y evitamos los efectos que esas hospitalizaciones tienen en los pacientes. 

“Con la atención intermedia se libera una parte importante de camas del hospital de agudos (entre un 20 y 30%) que estarían ocupadas por largos periodos” 

Sin duda, lograr todo esto conduce, por una parte, a un uso más eficiente de los recursos y, por tanto, a un gasto más racional de los presupuestos sociosanitarios, siempre limitados— y por otra, a una experiencia mucho más positiva de los pacientes y familias y también a una mayor satisfacción por parte de los profesionales. 

¿Cuáles son los retos a corto, medio y largo plazo a los que se enfrenta la atención intermedia en cuanto a los cuidados paliativos? 
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios lleva más de 20 años impulsando la atención intermedia y gracias a la experiencia acumulada en centros como el Parc Sanitari Sant Joan de Déu, en Sant Boi de Llobregat (Barcelona); el Hospital Sant Joan de Déu, en Palma (Baleares); y la Fundación Instituto San José, en Madrid, donde se han sentado las bases del modelo.  

El reto ahora, en un país con una esperanza de vida que llega a los 84 años y que necesita un cambio de enfoque asistencial, es su expansión y asentamiento, de modo que pueda contribuir a largo plazo a las transformaciones que necesita, avanzando así hacia un modelo más humanizado que ponga a las personas en el centro. Es aquí donde la Orden Hospitalaria va a trabajar de modo integrado e implicando en ello a todos los actores del sistema sanitario. 

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