Florentino Pérez-Raya, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España
La investigación, en líneas generales, aporta conocimiento, implica la recopilación de ideas, la organización de materiales y el análisis de resultados para ampliar la información, documentación y comprensión de determinados temas. De forma concreta y particular, la investigación enfermera es fundamental porque mejora la calidad de los cuidados, así como para el propio desarrollo de la profesión.
Las enfermeras llevan investigando durante más de un siglo. Ellas siempre han desempeñado un papel relevante en la atención al paciente y en la mejora de su salud y, en este sentido, la investigación formal adquiere gran notoriedad. Florence Nightingale, en el siglo XIX, ya sentó las bases de la investigación enfermera.
Ella ya realizaba estudios con métodos estadísticos que revolucionaron no solo el sistema sanitario, sino también la propia profesión, pues a partir de ahí, las enfermeras se han ido profesionalizando y empoderando hasta la actualidad, donde nos encontramos verdaderas profesionales, que además de la vocación por su trabajo, han elevado éste a la máxima potencia.
Ahora, la investigación enfermera es un ámbito diverso, desarrollado, que incorpora tecnologías de vanguardia y que engloba temáticas de amplia gama, que van desde la salud mental, la gestión, prevención, políticas de salud y cuidados del paciente. Las enfermeras después de muchos años se han posicionado como precursoras de la implementación de la evidencia científica en la práctica clínica.
La investigación enfermera es un ámbito diverso, desarrollado, que incorpora tecnologías de vanguardia y que engloba temáticas de amplia gama
La enfermería, como profesión intrínsecamente vocacional, y por su cercanía a las personas en el ejercicio de la misma, posee una gran capacidad para construir cada día y, en colaboración con todos los profesionales, un modelo de atención centrado en las personas, protegiendo la salud de todos, garantizando la seguridad de los pacientes y los resultados en salud, desde una práctica profesional enfermera, cargada de ética, humanismo, autonomía y competencias, cada vez más puestas en duda injustificadamente por otros colectivos profesionales y por las propias administraciones. Con principios de calidad y seguridad, responsabilidad social, sostenibilidad e igualdad de oportunidades mediante la promoción de la investigación, la innovación en los cuidados y la gestión clínica.
El desarrollo investigador de nuestra profesión resulta crucial para potenciar la sanidad. Es un hecho irrefutable. Sin embargo, cada vez son más las enfermeras que encuentran verdaderos impedimentos para poder potenciar su labor investigadora.
Un siglo después, investigar para una enfermera sigue siendo una carrera de obstáculos. La escasa visibilidad, los continuos desafíos, las barreras socioeconómicas y culturales y la dificultad de conciliación siguen siendo las principales barreras que la ciencia y la investigación encuentran para abrir sus puertas a estas profesionales.
La escasa visibilidad, los continuos desafíos, las barreras socioeconómicas y culturales y la dificultad de conciliación siguen siendo las principales barreras para las enfermeras
Hacer frente a todos los desafíos que supone la carrera investigadora de una enfermera se convierte en una verdadera yincana en la que ellas mismas reconocen que tienen que ir pasando pruebas, y en la cual ven que, poco a poco, se les van cerrando puertas. Las enfermeras deben sentir que sus proyectos, estudios e investigaciones sirven para algo. Es importante que se sientan apoyadas y que reciban asesoramiento para comprender por dónde deben dirigir su camino científico.
Todo esto, unido a la fragilidad del modelo sociosanitario español actual, provoca una absoluta fuga de cerebros. Nuestras enfermeras se están yendo a otros países a investigar y a desarrollar sus competencias porque las administraciones no están sabiendo atraer ni retener el talento humano. Apostar por el reconocimiento, apoyar el talento y la excelencia investigadora siguen siendo tareas pendientes de resolver en nuestro sistema.
Es importante poner de manifiesto que no se trata de casos aislados. La situación inestable a la que se enfrenta la enfermería española que desea investigar es una realidad que tenemos que atajar con más financiación y con la implantación de una gestión más eficaz para mejorar la ciencia de los cuidados de nuestro país.
Nuestras enfermeras se están yendo a otros países a investigar y a desarrollar sus competencias
La gran ventaja de la ciencia enfermera es su rápida traslación al ámbito clínico. La evidencia que reflejan sus publicaciones se traduce en mejorar la vida de las personas, y es por ello, por lo que, desde instituciones como la nuestra, el Consejo General de Enfermería, seguimos apostando por la investigación con resultados en salud.
Pero, con todo esto sobre la mesa, las administraciones públicas deben comprender, de una vez por todas, que la ciencia y la investigación aplicada a los cuidados será la que sentará las bases de una sociedad más sana y longeva. Y esto pasa por invertir en conocimiento enfermero y destinar recursos y ayudas en pro de la investigación.
La producción científica se ha multiplicado en los últimos años, pero a costa del sacrificio profesional y personal de nuestras enfermeras. Desde el Consejo General de Enfermería venimos destinando partidas presupuestarias para potenciar esta labor enfermera, por ejemplo, con la celebración de nuestros Premios de Investigación Enfermera, donde destinamos 55.000 euros que van a manos de diferentes equipos de enfermería para que cuenten con ese apoyo que necesitan para desarrollar sus proyectos. También contamos con nuestro Instituto Español de Investigación Enfermera, una fundación sin ánimo de lucro que promueve, fomenta, apoya y difunde la investigación y la innovación en enfermería con las mejores prácticas para la seguridad del paciente, siempre basado en la evidencia, y a través del cual ponemos en marcha protocolos, guías de práctica clínica, asistencial, estudios, publicaciones y desarrollo del conocimiento enfermero en general.
A la enfermería no se le da la misma oportunidad que a otras disciplinas
A pesar de los esfuerzos, las enfermeras siguen luchando contra el reto de conciliar la vida profesional con la personal, y esto lleva a muchas de ellas a abandonar incluso la profesión. Muchas podrían realizar extraordinarias contribuciones a la mejora de los cuidados, pero la ciencia exige evidencia y la búsqueda de la misma, tiempo. Un tiempo del que no disponen si no es a costa de su vida personal y familiar, de buscar financiación por cuenta propia, y de un esfuerzo ímprobo. Se trata de un agravio más del sistema sanitario hacia las enfermeras. Sería importante que los servicios de salud y centros sanitarios contemplaran un cómputo anual de horas a cargo de la investigación, y las enfermeras que investiguen puedan computar como jornada laboral parte de las horas dedicadas a investigación, esto sería un estímulo y un reconocimiento a la investigación enfermera, otras disciplinas ya lo tienen desde hace años y nadie lo discute, pero a las enfermeras no se les da la misma oportunidad.
Para promover la investigación en enfermería debemos unir esfuerzos y demandar la creación de organismos dedicados a su apoyo y ayuda. Lo tenemos muy claro y no solo se trata de apoyar la investigación activa, sino facilitar que las enfermeras puedan acudir a congresos científicos con regularidad y asegurarnos de que forman parte de las directivas de los comités científicos e investigadores punteros de nuestro país, para así ampliar y compartir conocimientos con la comunidad científica. La solución pasa por la inversión pública en investigación dedicada a potenciar el área de los cuidados. Solo con estos esfuerzos es posible crecer en evidencia científica.







