Jorge Andrada, presidente del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem)
La investigación es una función inseparable de la profesión de enfermería, disciplina científica en sí misma que «fusiona ciencia enfermera con investigación y cuya recopilación de datos proporciona una base que permite ayudar a la persona en su totalidad», parafraseando a la Dra. Niloufar Hadidi.
Por este motivo, el ejercicio de la profesión debe estar basado y respaldado en la evidencia científica, por lo que la investigación en cuidados es absolutamente necesaria e imprescindible para lograr la mejor atención a nuestros pacientes.
El ejercicio de la profesión debe estar basado y respaldado en la evidencia científica
La enfermera investigadora se ha convertido en una figura consolidada que ha ido ganando cada vez más relevancia en los equipos multiprofesionales, formando parte de ellos y desempeñando roles y responsabilidades definidas, y contribuyendo a desempeñar un papel crucial en el avance del conocimiento y la práctica de la profesión.
Sus estudios y aportaciones, impulsados por la curiosidad y el compromiso con la práctica clínica, no solo enriquecen el conocimiento especializado de enfermería, sino que impactan directamente en los pacientes y sus familias. Enfermería vive actualmente un momento de consolidación científica muy importante, pero en general, se trata de una faceta poco conocida en la sociedad, que sigue asociando a las enfermeras exclusivamente con la práctica asistencial.
Enfermería vive un momento de consolidación científica muy importante, pero en general, se trata de una faceta poco conocida en la sociedad
A este desconocimiento se suman las barreras que muchas enfermeras han tenido que enfrentar, y tienen que superar, para poder llevar a cabo sus investigaciones, en ocasiones, en condiciones inferiores a la de otros profesionales y disciplinas y en escenarios realmente adversos, pese a tener los mismos conocimientos y aptitudes. Hace más de una década que el conocido como Plan Bolonia equiparó enfermería, en forma, a otras profesiones estableciendo un currículo académico según se alcancen o no diversos niveles.
El paso de diplomatura a grado ha supuesto un cambio importante en los planes de estudio, al establecer competencias indispensables en la formación del graduado universitario, como es el desarrollo del pensamiento crítico y la investigación aplicada al cuidado enfermero.
Estos cambios hicieron posible que las enfermeras accedieran a másteres oficiales y, posteriormente, a los programas de doctorado. Así, el número de tesis doctorales elaboradas en el campo enfermero se ha incrementado significativamente, pasando de las 113 en los años previos al 2010 hasta 206 en 2023, según datos del Ministerio de Sanidad.
El número de tesis doctorales han pasado de las 113 en los años previos al 2010 hasta 206 en 2023, según datos del Ministerio de Sanidad
Con todo este bagaje y formación, han surgido las nuevas promociones de enfermeras, que cuentan con una gran capacidad de liderazgo y trabajo en equipo. Aptitudes necesarias para poder abordar los nuevos retos de salud que la sociedad demanda.
Faltan enfermeras investigadoras
Recientemente, el estudio ‘Situación laboral y estimación de la necesidad de enfermeras en España 2024’ del Ministerio de Sanidad indicaba que, pese a ser una profesión joven y feminizada (hay seis veces más enfermeras que enfermeros), en la que más de la mitad de las enfermeras siguen formándose tras finalizar la carrera, se da la paradoja de que hay más profesionales masculinos doctores.
La falta de tiempo, de medidas de conciliación y de apoyo de las instituciones hace, en el caso de ellas, que muchas enfermeras abandonen sus carreras investigadoras y sus estudios de máster y doctorados.
Aún hacen falta más enfermeras investigadoras, ya que, este incremento va a redundar en importantes beneficios como mejoras para el paciente
En este contexto, se puede entender por qué aún hacen falta muchas más enfermeras investigadoras, ya que, como indican diferentes estudios, este incremento va a redundar en importantes beneficios como mejoras para el paciente, actualización de las prácticas clínicas con los últimos avances científicos, o la adaptación de los cuidados al cambiante panorama actual protagonizado por importantes cambios demográficos y epidemiológicos de la población.
Pero si no se cuenta con los recursos y apoyos necesarios y se fomenta la creación de entornos de trabajo que apoyen la investigación y el desarrollo profesional, no será posible el pleno desarrollo de la investigación enfermera, ya que la mayor parte del ejercicio de estas profesionales se centra en el ámbito asistencial, lo que limita el tiempo que pueden dedicar a investigar.
La mayor parte del ejercicio de estas profesionales se centra en el ámbito asistencial, lo que limita el tiempo que pueden dedicar a investigar
Es importante que las instituciones generen más oportunidades de investigación en sus programas para preparar a las futuras enfermeras para la investigación y, que entre todos -instituciones, colegios profesionales, centros docentes- eliminemos los obstáculos que impiden el pleno desarrollo de la investigación.
El futuro pasa por la mejora de la formación metodológica y en este sentido, es urgente abordar el grave problema que vamos a encontrar en las universidades públicas con el profesorado de enfermería, dado que no existen plazas vinculadas de profesores dentro del sistema.
Es urgente abordar el grave problema que vamos a encontrar en las universidades públicas con el profesorado de enfermería
Por todos estos motivos es necesario establecer una «cultura de investigación»; un elemento imprescindible para abordar los retos de la profesión y mejorar la práctica enfermera. Y esto no es posible si no se facilitan y apoyan iniciativas investigadoras enfermeras.
El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid es consciente de la situación de muchas enfermeras investigadoras y de su falta de medios, por lo que destina recursos para facilitar activamente la investigación mediante distintas iniciativas.
Es necesario establecer una «cultura de investigación», un elemento imprescindible para abordar los retos de la profesión
En el marco del desarrollo del I Plan Anual de Investigación 2024 se incluyeron importantes propuestas. Entre otras, la convocatoria de las becas Artide, (Ayuda a la Realización de Trabajos de Investigación de Enfermería) en salud mental, salud comunitaria, y más recientemente, la de salud infantil y atención sociosanitaria.
Se trata de una iniciativa desarrollada en el ámbito de la investigación para incentivar la realización de estudios científicos de calidad que aporten datos relevantes de los cuidados de enfermería.
También ha abierto la convocatoria de la novena edición de los Premios de Investigación, una iniciativa que busca impulsar la investigación enfermera en la Comunidad de Madrid y resaltar la influencia del cuidado en la salud de la población. Además, organizamos las Jornadas de Investigación en la Formación Universitaria de Postgrado de Enfermería (TFE) Codem.
El conocimiento enfermero puede, y debe, ser fomentado y utilizado, y parte de ese conocimiento llega a través de la investigación
El conocimiento enfermero puede, y debe, ser fomentado y utilizado, y parte de ese conocimiento llega a través de la investigación, elemento indispensable para consolidar y diferenciar la Profesión.
Por lo que al Colegio Oficial de Enfermería de Madrid respecta, va a seguir promoviendo y apoyando la investigación en enfermería, que convertirá a estas profesionales en líderes de los cambios que mejorarán la calidad de los cuidados a largo plazo y darán lugar a nuevos modelos más innovadores y centrados en el paciente.










