Gema Maldonado Cantero
Por primera vez se ha cuantificado el retorno en forma de valor social y económico de cada euro invertido en medicamentos en España. Cada nuevo euro que se dedique a medicamentos de farmacia comunitaria, tendrá un retorno de 3,9 euros de valor añadido en la economía. Los casi 22.000 millones de euros de gasto público en medicamentos en 2022 ahorraron cerca de 14.200 millones de euros en otras partidas presupuestarias. Más de la mitad (7.500) se atribuyen a ahorro en pensiones, 4.000 al ahorro en prestaciones por bajas por enfermedad y los 2.300 al ahorro en gasto hospitalario.
Cuántas bajas de incapacidad temporal se evitarían, cuánto dinero en prestaciones por bajas o por jubilación se podría ahorrar la Administración y cuánto se reduciría el gasto hospitalario gracias a cada nuevo euro destinado a medicamentos, son otras de las mediciones sobre el llamado «efecto compensación de los medicamentos», cuyos resultados ha presentado este miércoles Farmaindustria, junto a la consultora Analistas Financieros Internacionales (AFI).
Cada nuevo euro que se dedique a medicamentos de farmacia comunitaria, tendrá un retorno de 3,9 euros de valor añadido en la economía
Según las estimaciones basadas en datos y cifras promedio correspondientes al periodo entre 2014 y 2022, los medicamentos generan ahorros en bajas por enfermedad. Así, estiman que un incremento de un euro en el gasto público per cápita en medicamentos de farmacia comunitaria se asocia a una reducción de 18.000 bajas por enfermedad al año en España. Cada uno de esos euros invertidos reduciría en 0,31 euros por persona el gasto en prestaciones por incapacidad temporal. Además de reducir las bajas, cuando estas se producen, los medicamentos las acortan. «Hemos observado que en los lugares donde más se invierte en medicamentos de farmacia comunitaria exhiben bajas laborales menos largas», explicó Javier Serrano, doctor en Economía y consultor de AFI.
El análisis también ha cuantificado la relación que existe entre los medicamentos, la mejora de la salud y la posibilidad que ofrece de alargar la vida laboral. Un euro más de inversión en medicamentos de farmacia comunitaria incrementa la esperanza de vida a los 65 años en 5,3 días y si ese euro se invierte en medicamentos hospitalarios genera 3,9 días más de expectativa de vida en este grupo de edad. La consultora traduce esto en la posibilidad de alargar la vida laboral, con la correspondiente «inyección de horas de trabajo al sistema productivo» y el ahorro en pensiones de jubilación para la hacienda pública. Así, por cada euro adicional destinado a farmacia, el sistema ahorraría 0,4 euros en pensiones y genera 10,75 minutos más de tiempo de trabajo efectivo.
Javier Serrano: «En los lugares donde más se invierte en medicamentos de farmacia comunitaria exhiben bajas laborales menos largas»
El mismo análisis han hecho para cuantificar el ahorro en gasto hospitalario. Serrano explica que donde más se invierte en medicamentos hospitalarios «los ingresos promedios son más cortos». Los fármacos propician una recuperación más temprana de los pacientes, de forma que el incremento de un euro en el gasto público por habitante en estos medicamentos se asocia a una disminución de 0,006 días en la duración media de los ingresos. Lo que contribuiría a reducir en 0,31 euros el coste medio de las hospitalizaciones.
«El informe pone en cifras una realidad que desde Farmaindustria venimos subrayando: la industria y la innovación son un pilar estratégico para la economía», afirmaba la presidenta de la patronal, Fina Lladós, al inicio del acto para dar a conocer los datos. Un mensaje en el que han insistido varios miembros de la directiva de Farmaindustria.
Cada euro adicional destinado a medicamentos hospitalarios propicia un ahorro de 0,31 euros en el coste medio de las hospitalizaciones
Con este informe, la organización empresarial se arma para hacer frente a futuras conversaciones y negociaciones que pueden marcar el futuro del sector, con cambios legislativos que fijarán en los próximos años aspectos clave como la evaluación de las nuevas tecnologías sanitarias y los criterios y el procedimiento de precio-reembolso de los medicamentos.
En tramitación están varios reales decretos en este sentido y el anteproyecto de la Ley del Medicamento, cuyo borrador ya ha dicho el director general de Farmaindustria, Juan Yermo que «no refleja los objetivos de la Estrategia de la Industria Farmacéutica» en la que han trabajado dos años el sector y el Gobierno y está dando sus primeros pasos.
El análisis de la consultora AFI y Farmaindustria ofrece datos que muestran la importancia de que los medicamentos se desarrollen y produzcan en España. Sus cálculos indican que la industria farmacéutica genera más de 27.000 millones de euros de valor añadido en España, casi el 2% del PIB del país. Sitúan el sector de la industria farmacéutica como el segundo más productivo de la economía española: cada trabajador de este sector produce 94 euros cada hora. España se sitúa como el octavo país que más medicamentos produce en el contexto europeo y el quinto que más empleados tiene.
Sitúan el sector de la industria farmacéutica como el segundo más productivo de la economía española: cada trabajador de este sector produce 94 euros cada hora
Los dos grandes polos farmacéuticos del país son Cataluña y Madrid. La primera es la segunda región con mayor actividad en el sector, por detrás de Lombardía (Italia) y la Madrid se sitúa en octava posición. Juntas, ambas comunidades generan el 81% de la producción, el 93% de las exportaciones, el 71% de los empleos y el 69% de las inversiones en I+D. De los 27.000 millones de valor añadido que la industria aporta a la economía española, 10.900 millones son generados de forma directa por las propias empresas; 8.900 millones de forma indirecta, como consecuencia de la colaboración con otras empresas; y los otros 7.400 son en términos inducidos, por el consumo derivado de los trabajadores de la industria.
«Y todo esto lo hace contaminando menos: para que una empresa farmacéutica genere un millón de euros de valor añadido necesita emitir 60 toneladas de carbono, ocho veces menos que la industria promedio para producir lo mismo», afirmó el consultor Javier Serrano.
Para Juan Yermo, este informe «llega en un momento muy propicio para el debate. Nos encontramos en un momento en el que se están definiendo nuevas reglas de juego para la industria farmacéutica», un periodo en el que «está mucho en juego». «Necesitamos regulaciones que fortalezcan la competitividad del sector, que sean objetivas y que respondan a análisis de situación».









