G.M.C./M.V.T.
La medicación con inmunosupresores que requieren durante toda la vida los pacientes que reciben un trasplante de un órgano sólido eleva el riesgo de desarrollar cáncer y de ese riesgo, se estima que entre el 40 y el 50% corresponde al cáncer de piel. Además, estos tumores tienen un comportamiento más agresivo en estos pacientes. La fotoprotección y la autoexploración en ellos cobra aún mayor importancia. Pero no siempre especialistas y pacientes están lo suficientemente concienciados con esta necesidad, teniendo en cuenta que su mayor preocupación suele centrarse en que todo lo relativo al trasplante vaya de la mejor forma posible.
«Entiendo que, al ser pacientes complejos por su patología, el cuidado de la piel no sea la prioridad para el trasplantado, pero hablar del tema nos permitiría prevenir el cáncer de piel y que dentro de unos años no se dé esta situación», señalaba este miércoles en Barcelona la Dra. Susana Puig, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Clínic de Barcelona, en la presentación de la cuarta edición de la iniciativa Ahora, tu Piel, impulsada por la biofarmacéutica Chiesi España & Portugal, junto con el laboratorio Isdin. La iniciativa busca concienciar a profesionales sanitarios y pacientes trasplantados sobre la fotoprotección en estos casos y entrega kits de protección solar en las 87 unidades de trasplantes que se distribuyen en España.
Dra. Puig: «Entiendo que, al ser pacientes complejos por su patología, el cuidado de la piel no sea la prioridad para el trasplantado, pero hablar del tema nos permitiría prevenir el cáncer de piel»
La Dra. Puig cuenta cómo se está viendo el cambio en las generaciones más jóvenes, que han crecido siendo más conscientes de los riesgos del sol, y cómo en las generaciones nacidas entre los años 40 y 60, cuando reciben el trasplante «ya tienen su mochila de daño solar». En estos pacientes más mayores, hay «más dificultades» para concienciarles de la importancia de su protección frente al sol.
Desde el ámbito médico las cosas también han cambiado respecto a la información que se facilita a los pacientes. Lo sabe bien Sonia, paciente que ha recibido un trasplante renal en dos ocasiones. El primero fue hace 20 años, «y en ese momento casi no había información», afirmó en el acto de la campaña, «sin embargo, tras el segundo trasplante, he notado que ahora sí que tengo a la enfermera que me guía y me acompaña. Ahora hay mucha más información, se nota que estamos en otra época».
Juan Naya: «Mi padre fue trasplantado del hígado en 1995, y de hígado y riñón en 2005, pero nunca le explicaron la importancia de protegerse la piel»
«Mi padre fue trasplantado del hígado en 1995, y de hígado y riñón en 2005, pero nunca le explicaron la importancia de protegerse la piel». Quien lo cuenta es Juan Naya, CEO de Isdin, «tenemos un sueño que es un futuro sin cáncer de piel. Para nosotros es un orgullo poder ayudar a las personas trasplantadas».
Desde el ámbito médico y de enfermería se pueden tomar medidas en este sentido. La Dra. Mónica Pérez, de la Unidad de Trasplante Renal de la Fundació Puigvert de Barcelona, reconoció que los médicos que realizan trasplantes y hacen su seguimiento «tenemos muchas preocupaciones, pero no podemos dejar de lado el cuidado de la piel». Por eso, explicó que deben «valorar bien el riesgo dermatológico» y añadir sus cuidados en la educación sanitaria que se ofrece al paciente para su autocuidado cuando se van a casa con su nuevo órgano. «Al alta, explicamos muy bien la dieta y la medicación, pero deberíamos hacer también hincapié en el cuidado de la piel. Tenemos que encontrar siempre tiempo para ello«, explicó.
Dra. Mónica Pérez: «Al alta del trasplante explicamos muy bien la dieta y la medicación, pero deberíamos hacer también hincapié en el cuidado de la piel»
Las enfermeras son protagonistas de esta educación sanitaria, tal y como expuso Irene Sánchez, enfermera del área de Trasplante del Hospital Vall d’Hebron, que describió distintos momentos clave en el proceso del trasplante. En una consulta previa se valora «si tiene lesiones» y se «define el fenotipo», ya que los pacientes con enfermedad renal crónica suelen tener lesiones en la piel. «Desde ahí se inicia el seguimiento«. Durante el ingreso en planta, es momento de hacer promoción de la salud y pedir una visita con dermatología si es necesario. Por último, cuando el paciente se va a casa, esa labor de promoción hace que el paciente «sepan los signos de alerta y vayan a enfermería» para que sean ellas quienes deriven al especialista en caso de que sea necesario.
Para Giuseppe Chiericatti, CEO de Chiesi, que la iniciativa Ahora, tu Piel vaya por su cuarta edición «testimonia el éxito del proyecto y que funciona». Su diseño ha contado también con los propios pacientes, cuya experiencia permite entender cuáles son sus necesidades. «La sociedad no sabe lo que es este problema y necesitamos más apoyo y más información que permita entender a las personas trasplantadas. Creo que los trasplantados estamos en una segunda línea en comparación con los pacientes cáncer», concluyó Sonia.









