Redacción
Laura Martín-Losada, enfermera en la Unidad Funcional del Hospital Guadarrama, detalla los hallazgos clave de su proyecto de investigación sobre la eficacia de la terapia evacuación inducida para revertir la incontinencia urinaria en pacientes ancianos hospitalizados. Desde los retos iniciales hasta los logros alcanzados, reflexiona sobre la necesidad de impulsar la investigación enfermera como motor de cambio en el sistema sanitario. «El sistema sanitario apenas dispone de plazas para enfermeras que tengan una dedicación exclusiva o parcial para la investigación», lamenta.
¿Cuáles son las principales conclusiones que extrae de su proyecto Eficacia de la terapia evacuación inducida para la reversión del estado de incontinencia urinaria en pacientes ancianos hospitalizados en una Unidad de Recuperación Funcional?
Se ha conseguido demostrar que implementar un programa de evacuación inducida en las personas mayores hospitalizados en una Unidad de Recuperación Funcional, es eficaz tanto en la recuperación de la continencia como en la disminución de los síntomas, en el caso de una recuperación parcial. De forma conjunta, se han identificado determinados factores que son modificables y que pueden influir positivamente en el éxito de esta recuperación o mejoría aplicando el programa.
Entre ellos, se encuentra la actuación de una forma temprana por parte de enfermería en el abordaje de la incontinencia urinaria, mejorar el nivel de autonomía de las personas incontinentes, conseguir la realización de seis sesiones al día de evacuación Inducida y ajustar en la medida de lo posible los fármacos diuréticos. Es importante poder desarrollar programas de cuidados de bajo coste y que hayan demostrado su beneficio para contribuir a la salud de las personas, a la sostenibilidad del sistema sanitario y a la mejor atención de personas con enfermedades crónicas y/o dependientes.
“Implementar un Programa de Evacuación Inducida en las personas mayores hospitalizados en una Unidad de Recuperación Funcional, es eficaz tanto en la recuperación de la continencia como en la disminución de los síntomas, en el caso de una recuperación parcial”
¿Cómo surge y qué resultados se han obtenido? ¿Se ha llevado a cabo solamente en el Hospital de Guadarrama?
El proyecto surgió a partir de la necesidad de implementar buenas prácticas para el manejo conservador de la incontinencia urinaria en el Hospital Guadarrama. Este hospital se dedica a la rehabilitación y el cuidado, tratando de recuperar la capacidad funcional de las personas que han sufrido un proceso agudo de salud y no pueden regresar a su domicilio por la situación de dependencia en la que se encuentran. Más de un 60% de los pacientes ingresan con incontinencia urinaria, por lo que la realización de cuidados que puedan mejorar este problema de salud es una prioridad. En su mayoría las personas que ingresan son mayores, con pluripatología y deterioro funcional y este cuidado era una opción terapéutica factible que se recomienda en las guías de práctica clínica como parte del tratamiento conservador de la incontinencia.
“Se ha conseguido demostrar que se puede recuperar la continencia en más del 50% de los casos y mejorar la severidad de los síntomas en los pacientes que no llegan a alcanzar la continencia total”
A partir de esta necesidad, se implementó el Programa de Evacuación Inducida, y se quiso valorar cuál era el impacto que se obtenía con este programa en la salud de los pacientes ingresados con incontinencia urinaria respecto a los cuidados habituales previos.
El estudio se realizó con un diseño cuaxiexperimental, antes y después, sin grupo control. Se ha conseguido demostrar que se puede recuperar la continencia en más del 50% de los casos y mejorar la severidad de los síntomas en los pacientes que no llegan a alcanzar la continencia total. En este segundo caso, hablamos de personas que han pasado de tener cuatro escapes de orina al día a uno por día o incluso ser escapes de orina ocasionales. Previamente a la implementación del programa, se recuperaban con los cuidados rutinarios el 18%.
Estos resultados tienen un gran impacto en la salud, principalmente por la recuperación total de la continencia en personas mayores y la disminución de síntomas y severidad de la incontinencia cuando ésta no puede recuperarse totalmente. Además, favorece la mejoría en el estado de ánimo de los pacientes, la disminución de la carga del cuidador, el fomento de la autonomía, la mejoría en su calidad de vida, la disminución de costes y de los residuos sanitarios.
El estudio se ha realizado en el Hospital Guadarrama como único centro debido a su especificidad, ya que la atención en este hospital tiene una estancia media de 35 días y los equipos multidisciplinares trabajan con el objetivo de conseguir la mayor recuperación posible del paciente antes de su regreso al domicilio. La evidencia previa a este estudio en el ámbito de la hospitalización es muy limitada. Por ello, este estudio se considera novedoso y aporta solidez a la evidencia de esta intervención enfermera.
“Más de un 60% de los pacientes ingresan con incontinencia urinaria, por lo que la realización de cuidados que puedan mejorar este problema de salud es una prioridad”
Existen unidades similares en otros hospitales que pudieran realizar este mismo programa, incluso se considera positivo que desde las unidades de hospitalización de agudos pudiera realizase, ya que la intervención de una forma precoz podría disminuir la incidencia de la incontinencia urinaria.
¿Cuáles son las principales necesidades no cubiertas de estos pacientes?
Los pacientes que ingresan con un proceso de rehabilitación funcional necesitan una importante atención por parte del equipo de enfermería para atender las necesidades de cuidado básico. Tienen un grado de dependencia severo y precisan de ayuda para la mayoría de las actividades básicas de la vida diaria como comer, asearse, vestirse, caminar, etc. A menudo, han estado inmovilizados durante un tiempo, les cuesta recuperar la autonomía, se ha producido una ruptura de sus hábitos cotidianos condicionados por los horarios y actividades propias del hospital, tienen miedo a caerse y necesitan estar acompañados, etc.
¿Qué factores limitan su recuperación?
Con el estudio, además de valorar la eficacia del Programa de Evacuación Inducida, se han identificado factores que dificultan o favorecen la recuperación. Por ejemplo, tener diabetes, insuficiencia cardíaca o un ictus previo al ingreso actual, es limitante para su recuperación, así como la toma de fármacos diuréticos y la polifarmacia elevada, o la longevidad a partir de 85 años, entre los principales hallazgos. Entre los facilitadores se encontraron la obtención de un mejor nivel de autonomía, la capacidad para solicitar evacuar alguna vez antes de iniciar el programa, la sensación de micción conservada, o menor severidad en los síntomas de la incontinencia, entre otros.
“Tener diabetes, insuficiencia cardíaca o un ictus previo al ingreso actual, es limitante para su recuperación, así como la toma de fármacos diuréticos y la polifarmacia elevada, o la longevidad a partir de 85 años”
¿Está reconocida la investigación enfermera en España? ¿Cómo podemos potenciarla?
La enfermería es una profesión que no ocupa el lugar que merece a nivel de reconocimiento, a pesar de ser una profesión fundamental para la sociedad. En concreto, el campo de la investigación es poco conocido fuera de la profesión.
En los últimos veinte años, se ha producido una evolución muy importante tanto en la formación académica como en la adquisición de competencias en este campo. Sin embargo, existen condicionantes que probablemente hayan influido de forma negativa en el desarrollo de actividad investigadora como los recursos humanos ajustados a la actividad clínica, el hecho de ser una profesión ligada históricamente a la medicina o ser una profesión ejercida mayoritariamente por mujeres.
El sistema sanitario apenas dispone de plazas para enfermeras que tengan una dedicación exclusiva o parcial para la investigación. En el ámbito universitario, si bien los docentes tienen una dedicación parcial, deben cumplir unos requisitos de exigencia elevada para que tenga un reconocimiento económico, y en otros sectores, como por ejemplo la industria, no tengo referencias de la existencia de enfermeras que ocupen puestos de investigación.
“Se deberían trabajar estrategias tanto a nivel nacional como autonómico que consigan fomentar y reconocer la actividad investigadora”
En mi opinión, para potenciar la investigación se deberían trabajar estrategias tanto a nivel nacional como autonómico que consigan fomentar y reconocer la actividad investigadora. En este sentido se podrían incluir líneas de trabajo estratégicas y establecer objetivos comunes, aumentar el número de puestos de trabajo con dedicación exclusiva a la investigación, establecer un porcentaje de la jornada para la dedicación a la investigación de las enfermeras del ámbito clínico, facilitar la formación específica, dotar de los recursos necesarios para realizar investigación, como puede ser determinar partidas presupuestarias destinadas a ese fin o aumentar las posibilidades de financiación y mejorar el acceso a la financiación para las enfermeras. Esta actividad también debería tener un reconocimiento económico especial según el grado académico obtenido y en relación con el cumplimiento de unos objetivos alcanzables.
En mi caso, el proyecto Eficacia de la terapia evacuación inducida para la reversión del estado de incontinencia urinaria en pacientes ancianos hospitalizados en una Unidad de Recuperación Funcional, fue financiado en la Acción Estratégica en Salud del año 2019 y cofinanciado por la Unión Europea (Fondo Europeo de Desarrollo Regional), con número de referencia PI19/00168. Esto ha sido de gran utilidad para poder completar el estudio y contribuir a una difusión más amplia, que de otra forma no hubiera sido posible.
En colaboración con el Codem









