Pablo Malo Segura
Desde el año 1990 la obesidad se ha duplicado en adultos y cuadruplicado en niños, convirtiéndose en una crisis de salud pública que afecta al 19% de la población española. En el marco del Día Mundial de la Obesidad, la Sociedad Española de Obesidad (Seedo), la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (ANPO) y Novo Nordisk han puesto sobre la mesa la necesidad urgente de cambiar el enfoque con el que se trata esta enfermedad. «Tenemos que dejar de ver la enfermedad y tener más presente a la persona que la padece. El sistema sanitario no ha sido efectivo para prevenir el avance de la obesidad», ha señalado el Dr. Francisco Pajuelo, director médico de Novo Nordisk España.
Las tres organizaciones se han sumado al lema de este año de la Federación Mundial de Obesidad, Changing Systems. Healthier Lives y han realizado un llamamiento a la acción social frente al impacto de esta enfermedad sobre la salud mental y cardiovascular. Según se ha puesto de manifiesto, abordar la obesidad sin atender a los factores emocionales y psicológicos es tratar solo una parte de la enfermedad. Los expertos han destacado que un enfoque integral que contemple tanto la mente como el cuerpo es esencial para conseguir resultados sostenibles y mejorar la salud cardiovascular de los pacientes.
Abordaje más allá del peso
Actualmente, el 19% de la población española vive con obesidad, lo que supone más de 12 millones de personas, con un impacto económico estimado entre 25.000 y 30.000 millones de euros al año. Sin embargo, la obesidad continúa infradiagnosticada y estigmatizada, lo que dificulta que los pacientes busquen ayuda.
El Dr. Albert Lecube, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Arnau de Vilanova, ha destacado que la obesidad es una enfermedad crónica multifactorial, en la que intervienen no solo la alimentación y la actividad física, sino también la genética, los ritmos circadianos, la microbiota intestinal y los determinantes sociales.
«El 70% de las decisiones alimentarias están influenciadas por factores emocionales y ambientales. Identificar los factores emocionales que influyen en la alimentación puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso para el tratamiento de la obesidad», ha asegurado, resaltando la importancia de la educación alimentaria desde la infancia.
Dr. Lecube: «Identificar los factores emocionales que influyen en la alimentación puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso para el tratamiento de la obesidad»
La obesidad y la salud emocional: una relación bidireccional
Uno de los aspectos menos abordados de la obesidad es su vínculo con la salud mental. Según el Dr. Santos Solano, coordinador del Grupo de Trabajo de Psicología y Obesidad de Seedo, la relación entre obesidad y trastornos psicológicos es bidireccional: las personas con obesidad tienen un 55% más de riesgo de desarrollar depresión, mientras que quienes sufren depresión tienen un 58% más de probabilidad de desarrollar obesidad.
Los expertos han identificado diferentes perfiles psicológicos de personas con obesidad y han enfatizado la necesidad de adaptar las estrategias de intervención. «El 63% de los niños con obesidad sufre acoso escolar, lo que incrementa su riesgo de desarrollar problemas de autoestima y salud mental en la adolescencia», ha advertido el Dr. Solano. Además, tres de cada diez personas con obesidad padecen un trastorno por atracón, por lo que el tratamiento no puede centrarse exclusivamente en la pérdida de peso, sino en una intervención multidisciplinar que incluya apoyo psicológico.
La obesidad incrementa en un 30% el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad y el aislamiento social y la soledad se relacionan con un 50% más de riesgo de enfermedad cardiovascular
Obesidad, con corazón. Tú también formas parte de la solución
Para entender mejor esta relación, en el encuentro se ha presentado Obesidad, con corazón. Tú también formas parte de la solución, un documento que describe distintos perfiles psicológicos de personas con obesidad y ofrece recomendaciones para interactuar con cada uno de ellos y reducir su carga emocional.
«El objetivo es acercar la parte más humana y las variables psicológicas a la parte clínica y comprender cómo estos perfiles psicológicos pueden influir en el desarrollo y mantenimiento de la obesidad. Se trata de conocer cómo puede ser la historia de vida de una persona con obesidad para poder abordarla de la manera más efectiva», ha señalado el Dr. Santos Solano.
Cuidar el corazón de las personas con obesidad
«En Novo Nordisk queremos ir más allá del binomio obesidad –salud mental e introducir un nuevo elemento: el corazón. Hablamos realmente de un triángulo compuesto por obesidad, emociones y salud cardiovascular en el que estas tres variables están estrechamente interconectadas», ha explicado el director médico de Novo Nordisk España.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en personas con obesidad
Las enfermedades cardiovasculares (ECVs) constituyen ya la principal causa de mortalidad en personas con obesidad y también se ha comprobado que más del 21% de la población con obesidad en España tiene al menos una ECV establecida (cardiopatía isquémica, ictus, enfermedad arterial periférica). Por otro lado, respecto a la relación entre salud mental y ECV, se ha visto cómo el aislamiento social y la soledad se relacionan con un 50% más de riesgo de enfermedad cardiovascular.
Visión de los pacientes y necesidad de una mayor formación de los profesionales sanitarios
Federico Luis Moya, presidente de ANPO, ha insistido en que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial que requiere un cambio de paradigma en el sistema sanitario. «Necesitamos unidades multidisciplinares donde se incluya la visión del paciente experto. Actualmente, España destina un 2% del PIB sanitario al tratamiento de la obesidad y sus enfermedades asociadas», ha afirmado.
Además, ha insistido en la importancia de la formación de los profesionales implicados. En este sentido, el Dr. Lecube ha lamentado que «el estigma por parte de los profesionales sanitarios es muy elevado. La formación que recibimos en la universidad sobre obesidad es mínima, con solo una o dos horas de formación».






