Innovar es avanzar en ciencia y, por tanto, en la calidad de vida de las personas y de la sociedad

Felipe Pastrana, director general de AbbVie España

Anuario iSanidad 2024
Felipe Pastrana, director general de AbbVie España
El 74% del aumento de la esperanza de vida de las personas en los países desarrollados se debe directamente a los nuevos medicamentos, según datos de Farmaindustria. ¿La vía para conseguirlo? La innovación. En los últimos años, la ciencia nos ha aportado grandes razones para seguir reforzando nuestro compromiso con ella, beneficios que también llevan asociados importantes retos por el largo y complejo camino que la caracteriza.

Largo porque para el desarrollo de cualquier fármaco innovador se requieren una media de 10 a 13 años hasta que éste pueda llegar al paciente. Complejo porque solo una de cada 10.000 moléculas investigadas inicialmente llega a convertirse en un tratamiento disponible. De esta forma, contar con una nueva opción terapéutica requiere una importante inversión. En el caso de AbbVie, en los últimos años hemos duplicado la inversión en investigación y, desde 2013, hemos invertido más de 58.000 millones de euros. Este esfuerzo nos ha permitido contar con un amplio portfolio de productos con más de 80 moléculas que aportan soluciones innovadoras para más de 75 enfermedades graves como son aquellas que se engloban en la inmunología, neurociencias, onco-hematología, oftalmología, virología y medicina estética. Como resultado, llegamos a más de 50 millones de pacientes, cada uno de ellos con su propia historia.

Y es en este punto donde me gustaría poner el énfasis en mi reflexión: es indiscutible que la innovación es una carrera de fondo, pero es también una oportunidad para los pacientes, para los profesionales sanitarios y para la sociedad. Por cada nueva opción terapéutica, además de contribuir a la salud de las personas y su calidad de vida, también tenemos que poner en valor el impacto social en la comunidad.

La ciencia nos ha aportado grandes razones para seguir reforzando nuestro compromiso con ella, que también llevan asociados retos por el largo y complejo camino que la caracteriza

Un caso interesante es el de la migraña. Hablar de esta enfermedad neurológica supone hacerlo de la tercera enfermedad más frecuente del mundo. Solo en España afecta a más de cinco millones de personas. Para cada una de ellas, la migraña también va asociada a la ansiedad, a la depresión, a una alteración de sus relaciones interpersonales y, por consiguiente, una disminución significativa de su calidad de vida. Todo ello convierte a la migraña en la primera causa de discapacidad en menores de 50 años. Sin embargo, gracias a la innovación, se está consiguiendo la reducción del número de episodios de migraña y su severidad, lo que también supone una mejora en la calidad de vida de estas personas.

Los medicamentos innovadores también han contribuido a mejorar la calidad de vida de las personas con espondiloartropatías como la artritis psoriásica, enfermedad inflamatoria que afecta aproximadamente al 30% de los pacientes con psoriasis.

Según el “Barómetro EncuEspA, encuesta para conocer el impacto de la espondiloartritis” las personas con este conjunto de enfermedades reumáticas, debido a su sintomatología, ven limitadas actividades tan rutinarias como la actividad física o ejercicio o las tareas del hogar; incluso uno de cada tres ven mermada su vida laboral. Contar con nuevas opciones terapéuticas, no solo ha contribuido a una mejoría de los síntomas o un control temprano de la actividad inflamatoria, sino que también ha ayudado enormemente a nivel laboral a las personas con artritis psoriásica. Estos pacientes han podido ver una mejora en el absentismo laboral de un 21%. Esto es algo positivo tanto para estas personas que no ven frustrada su carrera o aspiraciones profesionales, como para la sociedad en su conjunto por contar con un tejido productivo más sólido.

En España, la innovación y la colaboración ha permitido tratar a más de 167.000 pacientes desde 2015

La innovación también nos ha permitido cumplir objetivos ambiciosos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se fijó como objetivo reducir los nuevos casos de infección en un 90%, y las muertes en un 65%. Gracias a los avances conseguidos para la eliminación de la hepatitis C podemos decir que hemos generado un impacto notable en una enfermedad hasta ahora letal. En España, la innovación y la colaboración ha permitido tratar a más de 167.000 pacientes desde 2015, lo que a su vez ha evitado la aparición de otras enfermedades como la cirrosis o los casos de cáncer hepatocelular.

No olvidemos que detrás de cada diagnóstico, están también las historias de personas que quieren seguir con su propia vida.

En este sentido, es fundamental que todos los que formamos parte del ecosistema sanitario español trabajemos unidos y de manera conjunta para promover y acoger la innovación, y garantizar un entorno que nos permita ser testigos de sus beneficios tanto a largo plazo como también a corto y medio plazo. Porque, gracias a la innovación, no solo avanzamos en ciencia viviendo más, sino también como sociedad viviendo mejor.

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en