Anuario 2024 iSanidad
Rocío Hernández Soto, Consejera de salud y consumo de la Junta de Andalucía
La salud no es solo la ausencia de enfermedad; es un estado de bienestar físico, mental y social. En este sentido, la promoción y la prevención se erigen como las estrategias más poderosas y eficaces para garantizar una población más sana y reducir el impacto de las enfermedades en nuestra sociedad. Y es que no hay mejor forma de ganar en salud en el futuro que fortaleciendo la promoción y la prevención en el presente.
Andalucía, con un fuerte compromiso con las políticas de salud pública, ha demostrado que apostar por la prevención no solo salva vidas, sino que también optimiza los recursos del sistema sanitario. Si hablamos de prevención es necesario destacar dos actuaciones clave: los cribados y la vacunación.
En cuando a los cribados, Andalucía cuenta con tres grandes líneas de programas de cribado poblacional: prenatal, neonatal y oncológico. Estas iniciativas son esenciales para identificar patologías de forma temprana, minimizar discapacidades y reducir tasas de mortalidad. Un sistema eficiente y bien planificado de cribado es fundamental para alcanzar una salud óptima en la ciudadanía, permitiéndonos actuar de forma precoz, cuando las posibilidades de tratamiento y cura son mayores.
«En cuando a los cribados, Andalucía cuenta con tres grandes líneas de programas de cribado poblacional: prenatal, neonatal y oncológico»
La prevención es uno de los pilares del nuevo modelo de atención sanitaria que estamos implantando en Andalucía y la vacuna es una herramienta segura y eficaz para esa prevención. Es la mejor manera de protegerse uno mismo y proteger a nuestro entorno. Por eso, la apuesta de Andalucía por la vacunación es firme y el calendario andaluz es uno de los calendarios vacunales más completos del país, experimentado importantes avances desde 2019. Entre las medidas más significativas de los últimos años, destaca la introducción de la vacuna meningocócica tetravalente para los cuatro meses, 12 meses y 12 a 8 años; la vacunación del neumococo conjurada en adultos de 60 a 73 años y la vacunación antigripal infantil de seis a 59 meses.
Además, en la campaña de 2023-2024 se comenzó la inmunización de menores de seis meses frente al virus respiratorio sincitial (VRS) y la sustitución de la vacuna del neumococo de 13 serotipos por la de 20-valente. Y en la campaña 2024-2025 frente a la gripe se ha introducido una gran novedad con el fin de proteger a los más pequeños: hemos ido a los centros educativos para vacunar directamente allí a los niños de primero y segundo de infantil, que han recibido la vacuna intranasal. Todo esto sin olvidarnos de la importancia de la vacunación frente al herpes zóster para las personas de 65 años y la ampliación de la vacunación financiada frente al virus del papiloma humano (VPH) a los chicos de 12 a los 18 años.
Hablar de promoción de salud es hablar de fortalecer las capacidades de las personas y las comunidades para mejorar su bienestar físico, mental y social y generar condiciones y entornos que favorezcan estilos de vida saludables y equitativos. Una dieta equilibrada, la actividad física regular, dormir lo suficiente y con calidad, el bienestar emocional, la sexualidad responsable o el uso positivo de las tecnologías de la relación, la información y la comunicación; son algunas de las claves recogidas en la Estrategia de Promoción de una vida saludable en Andalucía 2024-2030 y pilares fundamentales para prevenir enfermedades como la diabetes, la hipertensión y problemas cardiovasculares.
«Hemos ido a los centros educativos para vacunar directamente allí a los niños de primero y segundo de infantil, que han recibido la vacuna intranasal»
No en vano, los factores determinantes que provocan las enfermedades crónicas no transmitibles, que suponen el fallecimiento de 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se pueden en el mundo, son evitables, lo que evidencia que la promoción de la salud es una buena estrategia para frenar y, a largo plazo, invertir estas condiciones. En concreto, las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes (17,9 millones cada año), seguidas del cáncer (nueve millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones), siendo estos cuatro grupos de enfermedades responsables de más del 80% de todas las muertes prematuras por enfermedades crónicas no transmisibles.
En Andalucía, es evidente que la apuesta por la prevención y la promoción en salud está dando frutos, pero aún hay retos por superar. Es necesario garantizar el acceso equitativo a los servicios preventivos, reducir las desigualdades en salud, fortalecer la educación sanitaria y fomentar la participación comunitaria y la generación de entornos saludables. Invertir de prevención y promoción no solo es una cuestión de salud; es una apuesta estratégica para construir una Andalucía más fuerte, equitativa y sostenible. Porque, como bien dice el dicho, «más vale prevenir que curar». Y en el ámbito de la salud, esta máxima no podría ser más acertada.











