Anuario iSanidad 2024
Nieves Sebastián Mongares
Unos bajos niveles de ácido fólico en mujeres que están gestando o en búsqueda de embarazo, pueden ser perjudiciales en el desarrollo del bebé. Por ello, es fundamental garantizar que los niveles son los adecuados para la gestación y, en este contexto, cabe destacar que el ácido fólico es la única forma de folato que ha demostrado clínicamente su eficacia en la prevención de defectos de tubo neutral. Para Carmen Gil Montesinos, presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Espina Bífida e Hidrocefalia (Febhi), es fundamental seguir trabajando en la concienciación sobre la importancia de tomarlo desde antes del embarazo. Y es que, aunque ninguna estrategia terapéutica hasta el momento tiene una eficacia del 100%, desde que se introdujo de manera sistematizada la suplementación con ácido fólico antes y durante el embarazo en España, este ha reflejado datos en salud que demuestran una reducción contundente en la incidencia de defectos del tubo neutral. Asimismo, más allá del camino recorrido, la representante de Febhi remarca la importancia de poner el foco en seguir avanzando en investigación y en equidad.
A rasgos generales, ¿qué importancia diría que tiene en la actualidad tomar ácido fólico durante el embarazo?
En primer lugar, más que durante el embarazo, lo importante es tomar el ácido fólico antes, al menos tres meses, según indican los especialistas. Ya que, por ejemplo, la malformación de la espina bífida en la médula se produce en el primer mes de embarazo. Cuando una mujer confirma que está embarazada ya puede ser tarde para la prevención en este caso. Aun así, hay que recordar que no es 100% efectiva en los defectos del tubo neutral, ya que en las asociaciones tenemos casos de mamás que tomaron este complemento pautado por personal médico, y, aún así, el bebé nació con espina bífida.
Ninguna estrategia terapéutica asegura el 100% de la efectividad en todos los casos, pero la suplementación con ácido fólico antes y durante el embarazo, desde el momento de su introducción de forma sistematizada en España, ha demostrado resultados en salud durante todos estos años, que se ven reflejados en la cara reducción en las estadísticas de incidencia de defectos del tubo neutral.
“Los últimos estudios indican que no debe tomar el ácido fólico solo la madre, también el padre por su contribución en el momento de la fecundación»
Más allá de durante el embarazo, ¿se recomienda tomarlo en caso de que se esté planificando quedarse embarazada o en algún otro caso independiente a la gestación? ¿Cree que las mujeres en búsqueda de embarazo son conscientes de ello?
Por supuesto. Todo lo que contribuya al bienestar de la mamá y del bebé hay que llevarlo a cabo, independientemente de que no sea efectivo al 100%. Ya lo dice el dicho «más vale prevenir». De hecho, los últimos estudios indican que no debe tomar el ácido fólico solo la madre, también el padre por su contribución en el momento de la fecundación.
Por eso son fundamentales las campañas de concienciación entre la población y en el ámbito médico, que desde Febhi y nuestras asociaciones llevamos a cabo, porque muchas mujeres desconocen que, al planificar un embarazo con su médico, están reduciendo algunos riesgos para el bebé. Nuestras asociaciones trabajan mucho en este sentido en los colegios, con sesiones informativas y de sensibilización para que, desde la infancia, se conozca la espina bífida, sus consecuencias y lo que, de momento, se puede hacer a nivel prevención.
Más allá de la importancia de tomar ácido fólico desde el principio de la gestación, ¿cree que hay conocimiento de las posibles consecuencias que tiene no tomarlo para el desarrollo del bebé?
Cada mujer enfoca su embarazo de diferentes formas e incluso el personal médico lo puede orientar bajo distintos prismas. Hay mujeres muy concienciadas, que planifican, tienen en cuenta las indicaciones médicas, etc.., y hay otras mujeres que van más por libre y no se para a pensar en las consecuencias que eso puede tener. Por eso hay que seguir educando en hábitos saludables y en prevención de todo tipo. No olvidemos que ante un embarazo no se trata solo de tomar ácido fólico, también es fundamental, antes y después y durante el embarazo no consumir alcohol, no fumar, comer de forma saludable, revisar las medicaciones que se tomen de forma habitual, etc.
La Fundación 1000, recomienda que el hombre también siga las medidas preventivas y que la pareja las inicie tres meses antes de empezar a buscar el embarazo, porque es importante proteger la formación de los gametos tanto masculinos (espermatozoides) como femeninos (óvulos), ya que todos esos factores pueden alterar su desarrollo y maduración, y pueden dar lugar a abortos espontáneos, malformaciones y otros tipos de defectos congénitos.
“Ante un embarazo no se trata solo de tomar ácido fólico, también es fundamental, antes y durante el embarazo no consumir alcohol, no fumar, comer de forma saludable o revisar las medicaciones”
¿Cómo es el proceso diagnóstico de la espina bífida? ¿Qué impacto tiene esta patología en el niño y el entorno?
El diagnóstico prenatal de la espina bífida consta de varias partes. Primeramente, el estudio del nivel de alfafetoproteína en la sangre de la madre. Esta se eleva entre un 75 y un 80 por ciento si el feto tiene espina bífida. En segundo lugar, está la ecografía prenatal, buscando el defecto físico de fusión en la columna vertebral y anomalías cerebrales. Por último, se encontraría la amniocentesis materna, por la que se extrae una pequeña muestra de líquido amniótico con una fina aguja a través del abdomen materno. Por desgracia, estos exámenes tienen todavía sus limitaciones y no identifican la espina bífida en el 100% de los casos. La espina bífida, en función del nivel de afectación, causa más o menos secuelas que van desde la más visible que son los problemas de movilidad y sensibilidad en las piernas en diferente grado, a problemas de incontinencia (necesitando la mayoría de los casos sondaje intermitente para orinar), médula anclada, hidrocefalia, deformaciones en los pies, etc.
Todo ello nos lleva a que se precisan mejoras en el sistema de salud para dar respuesta a sus necesidades una vez que nacen. En este sentido, es importante el establecimiento a nivel general de protocolos de atención médica/sanitaria en todo el territorio nacional, específicos para las personas con espina bífida que, posteriormente las comunidades autónomas una vez establecidos, los garanticen y mejoren. También, la accesibilidad universal en productos, servicios y entornos. Debe garantizarse el libre desarrollo de la persona, la promoción de la supresión de cualquier barrera que impida el bienestar y el ejercicio de los derechos y libre acceso a los servicios y entornos comunitarios. Por otra parte, es necesario potenciar, desarrollar y apoyar la investigación social y sanitaria que facilite conocer y mejorar la vida de las personas con espina bífida desde su nacimiento. Y esto, sin dejar de lado la igualdad entre las distintas regiones o territorios que conforman España y la cohesión económica y social del país. Un trato equitativo a todas las regiones que corrija los desequilibrios entre las distintas regiones, como recoge el artículo 138 de la Constitución española.
¿Qué desafíos diría que existen hoy en día de cara a concienciar sobre el uso de ácido fólico durante el embarazo y la adherencia al mismo?
Con relación a la prevención y tratamientos, seguir investigando. Esto ayudará a reducir el número de bebés que nacen con malformaciones congénitas de cualquier tipo, no solo espina bífida, y a descubrir tratamientos que minimicen las secuelas y favorezca mejor calidad de vida en la infancia y como adultos. Y, por supuesto, seguir trabajando en campañas y mensajes, que informen de la existencia de estas malformaciones y de lo que se conoce hasta el momento para prevenirlas.








