Anuario iSanidad 2024
Markel Gamarra, presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM)
España es el país con un mayor número de facultades de Medicina por habitante del mundo, con 53 facultades de Medicina en el curso 24/25, más de una por millón de habitantes. El segundo país es Corea del Sur, al que recientemente hemos superado y cuya situación merece la pena comentar.
El 20 de febrero de 2024 cerca del 90% de los médicos que conforman el sistema coreano de salud formaron parte de una huelga sanitaria en respuesta al aumento del número de plazas para estudiantes de Medicina (lo que se conoce cómo numerus clausus), tanto por el perjuicio que esto supondría tanto para el sistema sanitario como para la docencia del estudiantado de medicina surcoreano.
Las conversaciones siguen pendientes entre las organizaciones médicas y los organismos estatales para resolver esta coyuntura, pero la fuerte oposición a estas medidas que intentan paliar las deficiencias del sistema sanitario dibuja un claro paralelismo con nuestra situación, a 10.200 kilómetros de distancia: un firme rechazo de estudiantes y médicos, en todas las instituciones y en cada oportunidad que ha sido posible.
«El principal cuello de botella en la incorporación de graduados de Medicina el Sistema Nacional de Salud es el número de plazas para la formación sanitaria especializada del MIR»
Pero, ¿por qué el rechazo?
Cuando la prensa está inundada con noticias sobre la sobrecarga del personal sanitario o la falta del mismo, es fácil recurrir a medidas sencillas y que a priori generan mucho apoyo popular como la apertura de una nueva facultad de Medicina o el aumento del número de plazas de estudiantes de Medicina. Sin embargo, estas medidas no responden a los problemas reales de los profesionales, que son ineludibles. Las malas condiciones de los médicos, con guardias de 24 horas, precarización salarial y sobrecarga asistencial son preocupaciones a las que deberían atender los gestores del sistema sanitario y que no se resuelven con la incorporación de más estudiantes al grado.

«Las malas condiciones de los médicos, con guardias de 24 horas, precarización salarial y sobrecarga asistencial son preocupaciones a las que deberían atender los gestores del sistema sanitario»
El rechazo de estudiantes, decanos y profesionales sanitarios a la apertura de nuevas facultades también se fundamenta en unas instituciones educativas que salen perjudicadas de un aumento descontrolado, siendo las víctimas principales los pacientes que ven su intimidad atentada cuando 4 estudiantes rotan con su médico, que hace lo posible por ser docente y médico al mismo tiempo. El compromiso con mejorar y reforzar el Sistema Nacional de Salud, que es uno necesario, no puede acompañarse de promesas de crear más facultades de Medicina, ya que refuerza la precarización del sistema universitario.
Y ¿qué se puede hacer?
Ante la intención de apertura de nuevas facultades, pese al rechazo del estudiantado y la profesión médica, las estudiantes exigimos que se desarrollen estudios sobre la futura demanda de médicos y que, a partir de las necesidades tanto profesionales como demográficas, se adecúen las plazas ofertadas de Medicina en España. La formación de sanitarios siempre debe responder a lo que la sociedad requiere de su sistema sanitario, no se puede entender que sea una medida política sin premeditación.
«La formación de sanitarios siempre debe responder a lo que la sociedad requiere de su sistema sanitario, no se puede entender que sea una medida política sin premeditación»
El caso de Corea del Sur muestra muy claramente que las exigencias de las estudiantes a menudo rompen barreras internacionales y que en un mundo globalizado tenemos mucho que aprender de otros países: los diferentes gestores en España continúan ampliando las plazas de estudiantes de Medicina sin que responda a ninguna realidad social o sanitaria. Si los profesionales sanitarios y en formación han ido a una huelga por sus derechos, ¿Cómo nos organizaremos nosotras?










