Redacción
La innovación y la gestión sanitaria basada en valor se consolidan como elementos imprescindibles para hacer frente a la resistencia a los antibióticos, una de las principales amenazas para la salud pública global. Así se ha puesto de manifiesto en un nuevo webinar de la serie Sedisa Menarini: Innovación y Gestión Basada en Valor, organizado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa); y Menarini España, con la participación de Antonio López Navas, coordinador de Salud Humana del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN).
Durante el encuentro, moderado por José Soto, presidente de Sedisa, y Joaquim Puig, director de Market Access and Public Affairs de Menarini España, se han abordado los principales retos y estrategias necesarias para combatir las resistencias antimicrobianas. López Navas ha recordado que las infecciones por bacterias multirresistentes son responsables de hasta 1,6 millones de muertes directas cada año, además de un impacto económico de 1.500 millones de euros en Europa por el aumento de los costes asistenciales.
La innovación y la gestión basada en valor son esenciales para frenar la resistencia a los antibióticos y garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario
En este contexto, el PRAN —vigente desde hace más de una década— ha permitido establecer un marco de acción coordinado entre varios ministerios, comunidades autónomas y más de 70 sociedades científicas. Según López Navas, los directivos de la salud juegan un papel fundamental en la implementación del plan en los centros sanitarios, asegurando recursos, formación y coordinación profesional para el uso racional de los antibióticos.
La iniciativa ha puesto en valor el liderazgo de los gestores sanitarios para impulsar modelos basados en la eficiencia y la prevención. Joaquim Puig ha subrayado que «la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos supone priorizar modelos de atención basados en valor, donde la prevención y el uso racional de los antibióticos sean ejes fundamentales».
Entre los principales desafíos se ha destacado la necesidad de fortalecer los recursos humanos especializados, mejorar los sistemas de información sanitaria y fomentar la formación continuada de los profesionales. Asimismo, se ha incidido en la importancia de la colaboración público-privada para el desarrollo de soluciones conjuntas, como herramientas digitales que optimicen la vigilancia y el uso de antimicrobianos, entre ellas, la aplicación ProAPP.
Antonio López Navas: “Los directivos de la salud tienen un papel clave en la implementación del Pran, asegurando recursos, formación y coordinación para un uso racional de los antibióticos”
López Navas ha advertido que «las infecciones resistentes prolongan las estancias hospitalarias, aumentan el uso de tratamientos costosos y comprometen la seguridad del paciente», por lo que resulta imprescindible un enfoque integral desde la dirección hospitalaria. En este sentido, ha defendido la consolidación de programas como PROA (Programas de Optimización del uso de Antimicrobianos) y el refuerzo de la vigilancia epidemiológica.
España ha conseguido avances significativos en la reducción del consumo de antibióticos tanto en salud humana como veterinaria, situándose como un ejemplo de buenas prácticas en Europa. Sin embargo, aún queda camino por recorrer para consolidar estas mejoras y garantizar un uso prudente y sostenible de los antimicrobianos.










