Anuario iSanidad Dental 2024
Dr. José Nart, presidente de SEPA y catedrático de Periodoncia en la Universidad Internacional de Cataluña (UIC)
Cada año se colocan en España casi dos millones de implantes dentales, pero muchos de estos dispositivos están en peligro a causa de las bacterias presentes en la boca. La principal amenaza es la periimplantitis. Un reciente reportaje publicado por El País ha puesto de relieve el impacto clínico, económico y emocional que tiene esta enfermedad, con manifestaciones en primera persona de pacientes y también con una significativa aportación de expertos de Sepa, que revelan la trascendencia de esta enfermedad y las medidas preventivas y terapéuticas que se pueden adoptar.
Y es que casi una cuarta parte de los implantes dentales colocados (el 24%) está en riesgo de perderse a causa de la periimplantitis, una infección causada por bacterias que provoca inflamación en la encía que rodean el dispositivo y que, además, causa la pérdida del tejido óseo que le da soporte. Según los estudios publica dos, un tercio de dispositivos afectados tendrá que ser retirado, otro tercio se recuperará con el tratamiento adecuado y el resto quedará en una situación intermedia: no se perderá, pero seguirá con signos de inflamación y progresión de la enfermedad.
La voz de los pacientes
Uno de los aspectos más relevantes del reportaje anteriormente mencionado es que pone el foco en los pacientes que, entre otras consecuencias, destacan el estigma que aún recae sobre esta enfermedad y la repercusión económica que tiene. En concreto, se narra la experiencia de Remedios y Borja, que cuentan su historia sin dar sus apellidos ni dejarse fotografiar, ya que en ellos sigue pesando cierto temor de “lo que puedan pensar” los demás. «Me puse el implante para que no se viera que había perdido una muela, no voy a contárselo ahora a todo el mundo», resume él.
Sus casos, sin embargo, son ilustrativos de un problema que afecta a millones de españoles. Para los pacientes, estos trastornos son en primer lugar un problema de salud, pero también pueden convertirse en un importante lastre económico (la inmensa mayoría de estos tratamientos no están cubiertos por la sanidad pública).
«Para los pacientes, estos trastornos también pueden convertirse en un importante lastre económico»
Una amenaza con ‘fácil’ solución
España es uno de los países de Europa donde más implantes dentales se colocan. Se calcula que al menos dos de cada diez personas de entre 25 y 79 años tienen ya colocado un implante dental. En global, según datos de la consultora especializada en estudios de mercado del sector dental Keystone, en la última década se estima que en nuestro país se han colocado de media 1,8 millones de implantes al año (2,2 millones en 2023). Al menos 2 de cada 10 españoles con implantes dentales tiene periimplantitis.
La buena noticia es que se trata de una enfermedad que puede evitarse fácilmente siguiendo unas rutinas básicas de prevención e higiene oral, siendo crucial intervenir cuando surgen los primeros síntomas (incluso antes), para evitar que la mucositis evolucione a periimplantitis. Además, actualmente hay recursos cada vez más eficaces para tratarla. La mayoría de los factores que acaban desencadenando la periimplantitis son prevenibles o tratables.
En primer lugar, es indispensable una buena higiene oral, que debe incluir el uso de cepillos interdentales o hilo entre dientes e implantes, así como el tratamiento previo de la periodontitis. En segundo término, es necesario que cualquier prótesis sobre implante permita el acceso al perímetro completo del dispositivo.
España es uno de los países de Europa donde más implantes dentales se colocan
También hay que saber que no todos los implantes son iguales y aquellos con materiales o superficies más rugosas tienden a hacer más fácil la colonización bacteriana. Igualmente, se debe conocer que la cantidad de hueso existente en la zona y el tipo de encía son factores que valorar.
A pesar de la amenaza que supone la periimplantitis, el implante dental es la mejor opción cuando la pérdida de las piezas naturales es un hecho (aunque siempre que se pueda hay que intentar salvarlas). Y una vez instalado el implante, hay que cuidar la higiene oral, visitar al dentista dos o tres veces al año… Sin duda, la clave del éxito para luchar contra esta infección está en la prevención y, para que esta sea más eficaz y se extienda a toda la población, es fundamental contar con una mayor visibilización de este problema de salud.






