Un estudio llevado a cabo por expertos del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC) y del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer (IBMCC) ha identificado una proteína cuya eliminación podría permitir desarrollar terapias para evitar la metástasis del cáncer de mama al pulmón. La investigación confirma que la proteína R-Ras2, también llamada como TC21, tiene un enorme potencial terapéutico, y es que su eliminación en células tumorales permite reducir el número de tumores de mama y eliminar las metástasis pulmonares, según informa el CIC.
R-Ras2 es una proteína similar a nivel estructural a los miembros de la familia Ras, que son los oncogenes más frecuentemente mutados en cáncer humano. La investigación partió de la sospecha de que esta proteína debería tener un papel trascendente en el desarrollo de tumores, y por ende representar un potente objetivo terapéutico. Los experimentos realizados con diversos modelos experimentales en ratón confirmaron esa sospecha.
Mediante su eliminación, se provocaba un freno en el crecimiento de tumores de mama, además de suponer un bloqueo en el desarrollo de metástasis en el pulmón, además se atacaba tanto al desarrollo como a las propiedades metastáticas de los dos de los subtipos más frecuentes de tumores de mama, los conocidos por Her2positivos y los triple negativos. Estos últimos, actualmente son los más difíciles de tratar a nivel clínico debido a su alta malignidad.
El estudio también ha permitido descubrir los mecanismos moleculares por los que se originan fenómenos de resistencia en tumores de mama a muy largo plazo. Los datos obtenidos permitirán el desarrollo de estrategias terapéuticas para prevenirlo. En un trabajo previo realizado por los doctores implicados en el estudio pudieron demostrar como la eliminación de la proteína R-Ras2 en ratones sanos no inducía ningún daño colateral o enfermedad, lo que invitaba a sugerir que futuras terapias basadas en la inactivación de la ruta de R-Ras2 no darán lugar a efectos colaterales perjudiciales en pacientes. En palabras del doctor Xosé Bustelo, del Centro de Investigación del Cáncer (CIC) y director de este estudio, “este trabajo nos permite predecir tanto los aspectos positivos como negativos que se derivarán de la eliminación de esta proteína en tumores de mama”.
Una vez descubierta el enorme potencial terapéuticO que la proteína R-Ras2 puede tener contra el tumor de mama, queda por abordar el desarrollo de fármacos que de manera específica bloqueen esta proteína. Esta tarea se recoge en el proyecto de investigación financiado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Al respecto, el doctor Balbino Alarcón, profesor de Investigación del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid afirma “que hasta que se puedan generar fármacos útiles falta todavía un largo trecho tanto a nivel pre-clínico como clínico”.
A pesar de la mejora en el diagnóstico y tratamiento, desde la Asociación Española contra el Cáncer se indica que el cáncer de mama es uno de los tumores más frecuentes en las mujeres españolas, siendo la principal causa de muerte por cáncer en ellas. Así por ejemplo en el año 2011 hubo 6.300 fallecimientos. Muchas de estas muertes, como señala la AECC, “se deben al desarrollo de resistencias a los tratamientos en uso actualmente, la malignidad intrínseca de algunos subtipos de tumor y, sobre todo, al desarrollo de metástasis que dificultan el tratamiento efectivo de los pacientes».
Destacar que la investigación ha contado también con la colaboración de Mercedes Dosil, profesora titular de la Universidad de Salamanca y con la financiación específica concedida por la AECC, dentro del programa de ‘Grupos Estables de Investigación’, así como la financiación de contratos de investigadores por parte de la Red Temática de Investigación Cooperativa en Cáncer del Instituto de Salud Carlos III.
..Emilio Ramirez





