Anuario iSanidad 2024
Sara Montero, managing director de Lundbeck Iberia
Las enfermedades del cerebro afectan a gran parte de la población mundial y sus efectos se dejan sentir en toda la sociedad. La prevalencia e impacto de las enfermedades neurológicas y psiquiátricas supone un reto para la salud pública en todo el mundo. Más de mil millones de personas -una de cada ocho- viven con un trastorno mental en el mundo; 2.800 millones padecen una patología neurológica, una de las principales causas de discapacidad y la segunda de muerte.
Todas ellas, junto a sus familias, soportan una elevada carga con un impacto directo sobre su vida diaria. Además, la discriminación y estigmatización inciden sobre ellas, sin perder de vista los elevados costes, directos e indirectos, que deben afrontar.
En Lundbeck, somos sensibles a esta realidad. Como compañía farmacéutica especializada en neurociencias durante los últimos 70 años —30 de ellos en España— , dedicamos todos nuestros recursos a la investigación, desarrollo y comercialización de tratamientos innovadores en las áreas de psiquiatría —depresión, ansiedad, esquizofrenia, trastorno de estrés postraumático trastorno por consumo de alcohol— y neurología —migraña, enfermedades de Alzheimer y Parkinson— con el fin de dar respuesta a necesidades no cubiertas.
Y lo hacemos, también, en aquellas enfermedades en las que apenas existen opciones terapéuticas, partiendo de nuestro sólido legado en psiquiatría y neurología, que nos permite liderar la innovación de nuevas terapias revolucionarias que transformarán la vida de las personas.
Actualmente, seguimos avanzando en el desarrollo clínico de moléculas para la prevención de la migraña, como nuestro ensayo fase II con un anticuerpo monoclonal anti-PACAP, un nuevo grupo terapéutico que actuaría bloqueando la acción del péptido activador la adenilato-ciclasa pituitaria.
Además, dos moléculas se encuentran en fase III de desarrollo clínico. Se trata del antiepiléptico bexicaserina, para el tratamiento de epilepsias poco frecuentes, como los síndromes de Dravet, Lennox-Gastaut y otras encefalopatías similares. Ha mostrado una reducción de convulsiones en estudios preclínicos y clínicos, lo que respalda su potencial para ofrecer un perfil altamente diferenciado en su clase. Y amlenetug, para el tratamiento de la atrofia multisistémica.
Ambas, enfermedades neurológicas raras donde apenas existen opciones terapéuticas. Este enfoque pionero busca cubrir las necesidades médicas no cubiertas proporcionando esperanza a las personas que sufren estas enfermedades.
Somos una empresa de I+D impulsada por la ciencia, que reinvierte anualmente el 20 % de sus ingresos en investigación y desarrollo, con un equipo especializado compuesto por unas 1.000 personas. En estos momentos, tenemos en curso más de 10 ensayos clínicos en 20 países y el 90 % de nuestra cartera de productos en fase de I+D se centra en enfermedades neurológicas poco frecuentes y especialidades neurológicas.
Nuestro principal propósito es mejorar la vida de las personas que sufren enfermedades del cerebro, de su entorno más cercano y del conjunto de la sociedad
Nuestro principal propósito es mejorar la vida de las personas que sufren enfermedades del cerebro y, por ende, su entorno más cercano. Para ello, mantenemos alianzas público-privadas con organismos e instituciones dedicadas a mejorar la salud del cerebro. En Lundbeck abarcamos toda la cadena de valor, desde la molécula hasta el paciente, con la capacidad de responder a esta área terapéutica en rápida evolución.
Esto nos convierte en el socio de elección para aquellos que comparten nuestra dedicación al campo de las neurociencias. También mantenemos una firme apuesta en la lucha contra el estigma y actuamos para mejorar la equidad sanitaria. De este modo, nos esforzamos por crear valor haciendo una contribución social positiva.
CURIOSIDAD, ADAPTABILIDAD Y RESPONSABILIDAD, CLAVES DE NUESTRO ENFOQUE INNOVADOR
Nuestra curiosidad, responsabilidad y adaptabilidad nos permiten transformar la vida de las personas con enfermedades del cerebro y crear valor a largo plazo. Queremos ir más rápido y más lejos en la atención de las gran des necesidades no cubiertas.
Por eso, la curiosidad guía nuestra actividad. Así exploramos activamente perspectivas diversas y desafiamos el statu quo, hacemos preguntas abiertas y escuchamos activamente a los demás, nos aseguramos de que cada persona se sienta libre de compartir sus puntos de vista y abordamos cuestiones difíciles con valentía.
La adaptabilidad es otro de nuestros valores. Somos flexibles, colaboramos de forma multidisciplinar, asumimos una toma de decisiones inclusiva, aprendemos sistemáticamente de los éxitos y fracasos y siempre buscamos nuevas oportunidades de negocio.
Por último, la responsabilidad impera en nuestro día a día. En el centro de todo cuanto hacemos están las personas que padecen enfermedades del cerebro y nuestro impacto positivo sobre la sociedad. Tomamos me didas para minimizar nuestra huella medioambiental. Actuamos con integridad y responsabilidad en nuestros compromisos empresariales, tomando decisiones claras y efectivas. Sabemos que el reto de la salud del cerebro es real. Nuestro compromiso e impacto también lo son.







