Anuario iSanidad 2024
Dra. Carmen Ayuso, directora científica del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Diaz (IIS-FJD)
Invito a investigadores, sanitarios, políticos, gestores y sociedad en general a una reflexión sobre nuestro futuro inmediato. Tal y como señala el reciente Premio Nobel de Economía, Daron Acemoglu (NYT, 18 octubre 2024), y es comúnmente aceptado, nos encontramos en medio de un cambio de ciclo histórico.
La reconfiguración geopolítica y económica, el progresivo envejecimiento poblacional, junto con avances tecnológicos en inteligencia artificial, genómica y robótica, están transformando de manera profunda nuestra sociedad, y de modo particular la salud y la medicina contemporáneas.
Estos cambios globales también se reflejan en España. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población española alcanzó los 48.946.035 habitantes al 1 de octubre de 2024, con una esperanza de vida de 83,08 años en 2022 (80,36 para hombres y 85,74 para mujeres).
La disminución de la población activa es un desafío que se agrava debido al envejecimiento paralelo de los profesionales sanitarios
El envejecimiento trae consigo una mayor carga de morbilidad y discapacidad y, como en otros países, se relaciona con la baja fecundidad (1,16 en 2022). Esto también está provocando una disminución de la población activa, un desafío que se agrava debido al envejecimiento paralelo de los profesionales sanitarios, generando una menor disponibilidad de médicos, enfermeros y otros trabajadores de la salud. En 2023, España contaba con 620,84 médicos colegiados por cada 100.000 habitantes.
A nivel científico y estratégico, ya se están abordando estos desafíos a través de programas estatales de medicina personalizada (como el programa Impact: Cohortes, Datos y Genómica), con los cuales se pretenden analizar datos clínicos, genómicos y de estilo de vida de la población para conocer su arquitectura demográfica e identificar marcadores de salud y enfermedad. Además, las herramientas digitales y de inteligencia artificial, bajo la debida supervisión humana, permiten diseñar procesos de salud más efectivos y seguros
El sector privado también debe asumir su corresponsabilidad en estos desafíos. El creciente coste de la tecnología y de los fármacos, en especial medicamentos huérfanos y tratamientos oncológicos, hace que algunas terapias resulten inaccesibles para ciertos colectivos, incluso en países desarrollados. Su colaboración es esencial para mitigar estos efectos.
Es fundamental diseñar programas educativos a largo plazo, desde la infancia, en la escuela, la familia y las redes sociales
Sin embargo, identificar las causas de los problemas es solo el primer paso. Para que las medidas correctivas tengan impacto en la salud pública, es fundamental diseñar programas educativos a largo plazo, desde la infancia, en la escuela, la familia y las redes sociales, proporcionando la formación necesaria para que las medidas correctivas impacten en la salud pública, previniendo la enfermedad y promocionando la vida saludable. Hace falta trabajar con las personas más vulnerables y su entorno, para que no se queden al margen de estos avances (genómicos, asistenciales, preventivos).
Y para ello, es imperativa una transformación del sistema de salud que reorganice los recursos, capacite a los profesionales y cuente con la colaboración de la iniciativa privada para alcanzar estos objetivos. En paralelo es necesaria una inversión adecuada y sostenida en I+D que asegure la generación de conocimiento biomédico desde las fases más iniciales (investigación, experimental y básica) hasta las más aplicadas (investigación clínica), incluyendo además las ciencias sociales y el desarrollo tecnológico. Solo así podremos conocer en profundidad las bases biológicas del envejecimiento, la fertilidad, la discapacidad y la enfermedad.
Los Institutos de Investigación Sanitaria desarrollan investigación biomédica dirigida a resolver los problemas de salud de la población, y el IIS de la Fundación Jimenez Díaz en concreto, lo realiza a través de 29 de grupos de investigación pertenecientes a 6 centros de investigación y distribuidos en seis áreas científicas temáticas o transversales. Son estas instituciones las herramientas más eficientes para trasladar al sistema de salud los avances científicos y tecnológicos.
Nos enfrentamos a un cambio de era que ya está impactando en la salud pública y la medicina
Nos enfrentamos a un cambio de era que ya está impactando en la salud pública y la medicina, con el envejecimiento de la población, el auge de la inteligencia artificial (datos y ómicas) y la reconfiguración de la economía, como factores clave.
Si nuestra sociedad y nuestros responsables económicos y políticos son capaces de gestionar correctamente estos desafíos, será una oportunidad para la transformación de la salud y el bienestar de la población. De lo contrario, los sistemas sanitarios occidentales y públicos, tal y como los conocemos se volverán insostenibles.









