“La investigación sobre adyuvantes está en pleno auge y desarrollo, experimentando en estos últimos años un avance significativo”

Dr. Fernando Fariñas, director del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas y socio fundador de InfectoVax Consultores

Anuario iSanidad 2024
Dr. Fernando Fariñas, director del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas y socio fundador de InfectoVax Consultores
Existen diferentes circunstancias que pueden hacer que disminuya la función inmunitaria de las personas. A medida que avanza la edad esta puede reducirse y, además, al padecer algunas enfermedades, estas mismas condiciones o sus tratamientos pueden llevar a los individuos a estados de inmunosupresión.

En estos casos, la inmunidad que confieren las vacunas es menor la inclusión de adyuvantes en las vacunas puede contribuir a potenciar su efecto, sobre todo en grupos como los mencionados, tal y como explica el Dr. Fernando Fariñas, director del Instituto de Inmunología Clínica y Enfermedades Infecciosas y socio fundador de InfectoVax Consultores, en esta en entrevista con la colaboración con GSK.

En el ámbito de las vacunas, ¿Qué es un adyuvante y para qué sirve?
Los adyuvantes son compuestos o sustancias que se añaden a las vacunas cuyo principal objetivo es potenciar la respuesta inmunitaria frente al antígeno/s incluido/s en estas. También son capaces de prolongar la duración de la inmunidad durante más tiempo. En definitiva, los adyuvantes tienen la ventaja de incrementar la eficacia de las vacunas, contribuyendo a una mayor y mejor prevención y control de las enfermedades infecciosas.

¿Qué tipo de adyuvantes existen y qué especificidades hay en el uso de cada uno de ellos?
Tenemos adyuvantes de muchos tipos, existiendo unos cuyo efecto principal es el de potenciar la producción de anticuerpos (inmunidad humoral), como las sales de aluminio o las emulsiones de aceite en agua como el MF59 (adyuvante presente en algunas vacunas de gripe).

Existen adyuvantes que no solo inducen este efecto de refuerzo de la inmunidad humoral, sino que también son capaces de activar la inmunidad celular mediada por linfocitos T, como los AS01 incluidos en algunas vacunas de herpes zoster o VRS

Otros adyuvantes son capaces no solo de inducir este efecto de refuerzo de la inmunidad humoral, sino que también son capaces de activar la inmunidad celular mediada por linfocitos T (como los adyuvantes AS01 incluidos en algunas vacunas de herpes zoster o VRS) e, incluso, la respuesta de inmunidad innata protagonizada por neutrófilos, macrófagos, células dendríticas o células NK (adyuvantes agonistas de los TLR como también ya citado AS01). Por lo tanto, dependiendo del tipo de adyuvante, la respuesta inmunitaria va a ser distinta.

¿Cómo definiría la inmunosenescencia? ¿Cómo afecta esta o qué impacto puede tener en la eficacia y seguridad de las vacunas?
La inmunosenescencia se define cómo el declive que la función inmunitaria experimenta conforme vamos cumpliendo años y haciéndonos mayores. La inmunosenescencia induce cambios a nivel de la respuesta de inmunidad innata y adaptativa. Células como neutrófilos y macrófagos pierden eficacia en el proceso de fagocitosis.

Otras, como las células dendríticas (células presentadoras de antígenos), también disminuyen de forma importante su funcionalidad. A nivel de la respuesta adaptativa, tanto linfocitos T (inmunidad celular), como linfocitos B (inmunidad humoral), pueden ver reducidos tanto su número como su funcionalidad.

Estos cambios conllevan a nivel clínico una mayor frecuencia de infecciones y más graves, la reactivación de infecciones latentes (como por ejemplo el herpes zoster), una peor respuesta a las vacunas y un mal control de la inflamación, estableciéndose un proceso llamado de inflammaging, que se asocia con una tendencia a padecer procesos inflamatorios más frecuentes y a una menor capacidad defensiva, ya que también induce un estado inmunodepresión.

¿Qué pueden aportar los adyuvantes en las vacunas a las personas mayores e inmunosuprimidas?
Como ya se ha comentado anteriormente, el proceso de inmunosenescencia conlleva una menor y peor respuesta a las vacunas. Igualmente, las personas inmunocomprometidas tanto por inmunodeficiencias primarias (genéticas) como secundarias (por enfermedades potencialmente inmunosupresoras o tratamientos farmacológicos inmunosupresores), presentan una mala respuesta vacunal.

Ante este desafío se han propuesto varias estrategias con objeto de mejorar la respuesta a las vacunas en estos pacientes. Entre estas estrategias se incluyen la utilización de vacunas con alta carga antigénica, la administración de vacunas vía intradérmica y en mucosas, o la utilización de vacunas con potentes adyuvantes.

De esta forma podemos compensar de forma importante la falta de respuesta inmunitaria a las vacunas derivadas del estatus inmunitario deficiente que presentan estas personas. No hay que olvidar que pacientes que presentan comorbilidades como obesidad, EPOC, diabetes, enfermedad cardio vascular o cáncer, pueden presentar una respuesta disminuida a las vacunas, por lo que también sería adecuada la utilización de este tipo de vacunas adyuvadas.

Pacientes que presentan comorbilidades como obesidad, EPOC, diabetes, enfermedad cardio vascular o cáncer, pueden presentar una respuesta disminuida a las vacunas

¿Qué líneas de investigación destacaría en cuando a los adyuvantes y las vacunas? ¿Cuáles son los desafíos pendientes o necesidades no cubiertas en este ámbito?
La tendencia a lo largo de todos estos años ha sido desarrollar vacunas más seguras y eficaces. Esto ha llevado gradualmente a la utilización de vacunas que no incluyan microorganismos vivos atenuados. Entre estas, ha sido principalmente el desarrollo de vacunas de subunidades a base de proteínas purificadas, las que han llamado más la atención junto con las recientes vacunas de ARN mensajero.

Desgraciadamente, las vacunas de subunidades no son especialmente inmunógenas, aunque sí muy seguras, por lo que una de las estrategias para incrementar de forma importante su inmunogenicidad es a través de combinarlas con adyuvantes potentes. Entre estos adyuvantes se encuentran algunos como las saponinas, el MF-59 o lo sistemas AS01E, AS01B o AS04.

Las vacunas de ARN mensajero, tanto replicantes como no replicantes, no requieren de adyuvantes tradicionales debido a la naturaleza del ARN mensajero y el uso de nanopartículas lipídicas, que ayudan a desencadenar respuestas inmunitarias sin necesidad de adyuvantes.

La investigación en el campo de los adyuvantes es un campo en pleno auge y desarrollo, que en estos últimos años ha experimentado un avance significativo

La investigación en el campo de los adyuvantes es un campo en pleno auge y desarrollo, que en estos últimos años ha experimentado un avance significativo. Actualmente se está poniendo mucha atención en adyuvantes agonistas que sean capaces de interaccionar con receptores celulares responsables de la activación e inicio de una respuesta de inmunidad innata potente.

Entre estos receptores se encuentran los llamado TLR (Toll-li ke receptors) y los NLR (NOD-like receptors). También se está investigando adyuvantes basados en nanopartículas, sistemas de liberación controlada, los basados en microbiota e incluso láseres con potencial adyuvante. Estos adyuvantes no sólo se están pensando para vacunas dirigidas frente a enfermedades infecciosas, sino también frente a enfermedades no infecciosas, como distintos tipos de cáncer (vacunas terapéuticas).

Estos adyuvantes no sólo se están pensando para vacunas dirigidas frente a enfermedades infecciosas, sino también frente a enfermedades no infecciosas, como distintos tipos de cáncer

Tras la pandemia de COVID-19, ha habido un interés creciente en el desarrollo de adyuvantes que puedan acelerar el desarrollo de vacunas para patógenos emergentes. Estos adyuvantes persiguen obtener una respuesta inmunitaria rápida y potente con dosis menores de antígenos, lo que es crucial en situaciones donde se debe producir rápidamente grandes cantidades de vacunas.

Adyuvantes como el MF-59 incluido en algunas vacunas de gripe, o los sistemas AS0 ya mencionados, son capaces de inducir una respuesta inmunitaria ampliada, donde el individuo vacunado no solo produce una respuesta frente al antígeno presente en la vacuna (antígeno concordante), sino también frente a otras posibles variaciones de dicho antígeno (antígenos discordantes), no presentes en la vacuna. lo que puede ser ventajoso en situaciones en las que el virus muta rápidamente, como es el caso de algunos virus emergentes.

PM-ES-AVU-JRNA-250002 (v1) 02/2025

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