J. L. G.
Las cefaleas son un grupo de patologías de origen neurológico muy prevalentes en la sociedad. En algunas de ellas, como en la migraña crónica, los avances que están apareciendo tanto a nivel farmacológico (anticuerpos monoclonales dirigidos contra el neuropéptido CGRP o su receptor) como no farmacológico, a través de la integración de rutinas que ayuden a mitigar ciertos tipos de cefaleas, contribuyen a reducir el impacto en la calidad de vida de los pacientes.
“Es necesario que este participe en el control de su enfermedad para que sea capaz de identificar tanto los criterios de buen control como posibles síntomas de alarma que requerirán atención urgente”, destacan las Dras. Marta González Touya, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León, y María Mariño Villar, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud San Javier de Murcia. Ambas firman un documento elaborado como parte del APDay 2025 de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc).
La cefalea es uno de los motivos más frecuentes de consulta en atención primaria. ¿Cuáles son las claves para un adecuado diagnóstico diferencial desde la consulta, especialmente entre las formas primarias y secundarias?
El dolor de cabeza no se ve, por lo que la clave está en la entrevista clínica, en escuchar al paciente y saber reconocer los síntomas que presenta, traducirlos al lenguaje médico y poder establecer una cronología entre estos y alguna otra circunstancia acompañante (ocupación laboral, toma de medicación…).
Posteriormente, la exploración física, primero general y sistemática, y después dirigida en función de la clínica, va a aportar información esencial para filiar el tipo de cefalea y orientar la elección de pruebas complementarias, si fuesen necesarias.
“Desde primaria tenemos un papel decisivo en la prevención de las cefaleas. No solo identificando a pacientes en riesgo, sino también con el acompañamiento, la educación sanitaria y el seguimiento”
En el ámbito preventivo, cada vez se habla más de la cronificación de la cefalea. ¿Qué factores se han identificado como determinantes en este proceso y cómo puede intervenir atención primaria para evitarlo?
La cronificación de la cefalea es un proceso complejo en el que intervienen factores no modificables, como la edad o el sexo, y otros estrechamente ligados a los estilos de vida: estrés, alteraciones del sueño, obesidad, dieta desequilibrada o consumo excesivo de analgésicos.
Desde atención primaria tenemos un papel decisivo en la prevención: no solo identificando a los pacientes en riesgo, sino también acompañándolos en la adopción de hábitos saludables, fomentando la educación sanitaria y haciendo un seguimiento cercano y personalizado. El abordaje debe ser progresivo, integral e individualizado.
La evidencia científica respalda cada vez más el abordaje no farmacológico de las cefaleas. ¿Qué papel juegan las intervenciones como la fisioterapia, el ejercicio físico o la terapia cognitivo-conductual en el manejo de estas patologías?
El abordaje no farmacológico es fundamental en el manejo de las cefaleas, especialmente en las formas crónicas. Las intervenciones como fisioterapia manual, ejercicio físico y terapia cognitivo-conductual tienen evidencias sólidas posicionándose como primera línea de tratamiento en algunos tipos de cefaleas.
Como médicos de atención primaria, debemos valorar e incorporar estas opciones en nuestros planes terapéuticos, ya sea como alternativas o como complemento a los tratamientos farmacológicos, adaptándonos siempre a las necesidades y preferencias de cada paciente.
“Las pruebas de imagen o las derivaciones a otros niveles asistenciales se indican cuando existe sospecha de cefalea secundaria, hay signos de alarma o esta es refractaria al tratamiento”
En cuanto a los tratamientos farmacológicos, se han incorporado nuevas opciones para el manejo preventivo de la migraña crónica. ¿Qué relevancia tienen los anticuerpos monoclonales frente al neuropéptido CGRP y en qué casos estaría indicada su prescripción?
Los anticuerpos monoclonales dirigidos contra el CGRP o su receptor han supuesto un avance significativo en el tratamiento preventivo de la migraña crónica. Se consideran especialmente en pacientes que no han respondido adecuadamente a, al menos, dos tratamientos preventivos orales convencionales o que presentan intolerancia a estos.
Su perfil de eficacia y tolerancia es prometedor, pero al tratarse de medicamentos de alto coste y con indicaciones específicas, su prescripción suele quedar limitada al ámbito hospitalario, aunque desde atención primaria podemos identificar candidatos potenciales y facilitar una derivación adecuada.
Se insiste en evitar el uso excesivo de pruebas de imagen y derivaciones innecesarias. ¿Qué recomendaciones destacaría en la toma de decisiones clínicas respecto al manejo de cefaleas desde atención primaria?
Las pruebas de imagen o las derivaciones a otros niveles asistenciales, en general, están indicadas cuando existe sospecha de cefalea secundaria, existen signos de alarma o la cefalea es refractaria al tratamiento. Fuera de estas situaciones, el valor que puede aportar una prueba de imagen es escaso y no exento de posible iatrogenia como ocurre, por ejemplo, con las radiaciones ionizantes.
En algunas zonas de salud existe la figura del “consultor hospitalario” como un profesional de referencia al que el médico de atención primaria puede plantearle, generalmente de forma telemática, dudas o consultas sobre casos de pacientes concretos y de esta forma se complementa la atención al paciente.
Conforme a la política de transparencia de la semFYC, APDay cuenta con el patrocinio no condicionado de: Adamed, Astellas, Boehringer Ingelheim, Daiichi-Sankyo, Esteve, GSK, MSD, Novo Nordisk, Organon, Pfizer, Salvat y Servier










