Anuario iSanidad 2024
María Martín Díez de Baldeón, consejera de Salud y Políticas Sociales de La Rioja
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los problemas de salud mental se van a convertir en el principal reto al que la salud pública deberá hacer frente en menos de una década; la depresión superará a otras enfermedades de gran prevalencia como las cardiovasculares. Es una progresión real, una amenaza cierta más allá de lo que pudiera parecer una moda. Es cierto que la preocupación por la salud mental está muy presente en las agendas sanitarias de hoy, pero no por ser actual debe considerarse efímera.
No hay duda de que la pandemia nos ha hecho reflexionar sobre la carencia de atención a los aspectos emocionales de nuestra salud, pero soy de la opinión de que esta sociedad llevaba ya tiempo necesitada de un abordaje integral que incluyera la dimensión física y mental. Tradicionalmente nos hemos centrado en la salud física desatendiendo las señales de alarma que llegaban desde nuestro cerebro, hemos avanzado mucho en prevención y autocuidado del cuerpo, pero disgregando de él la mente y los efectos que ésta produce.
Es cierto que la preocupación por la salud mental está muy presente en las agendas sanitarias de hoy, pero no por ser actual debe considerarse efímera
La Rioja promueve un abordaje holístico de la salud, atendiendo por tanto de manera especial al bienestar mental y emocional de la población. Así lo marcamos en la Estrategia de Salud Mental que ya impulsamos en la legislatura del 2015 y que desde el año pasado hemos retomado sumando mayores esfuerzos.
Más de un centenar de personas participan en este proyecto, tanto a título individual como representando a asociaciones y entidades. Juntos hemos diseñado ocho líneas de actuación, teniendo como eje la prevención y la asistencia y, también muy importante, la lucha contra el estigma.
El primer nivel consiste en la promoción de hábitos saludables que fortalezcan la salud mental y la estabilidad emocional para, posteriormente, pasar al diagnóstico precoz –sobre todo a través de cribados que ya hemos comenzado a realizar en educación y atención primaria- para detectar el problema y evitar que se agrave.
Uno de los programas que mejores resultados nos está dando es la organización de las derivaciones de asistencia, de modo que los casos de malestar emocional o trastorno leve se vean en Primaria y así podamos afrontar y tratar cuanto antes las patologías más graves.
Todo debe tener definido un correcto abordaje, pero los casos más complicados requieren estrechar al máximo la coordinación entre los niveles asistenciales. En este sentido, apostamos por la desinstitucionalización, por los tratamientos a través del hospital de día y sustentados en terapias asertivas, pero también estamos cerca de centros como el que la Asociación Salud Mental La Rioja puso en marcha el año pasado en nuestra región, basado en un modelo de convivencia familiar.
En este sentido, apostamos por la desinstitucionalización, por los tratamientos a través del hospital de día y sustentados en terapias asertivas
La alianza con el tercer sector nos parece imprescindible para la consecución del éxito, la administración poco puede hacer si no va de la mano de los pacientes y sus entornos, además de la de los expertos. En el Gobierno de La Rioja lo tenemos claro, en una política que además abarca a todos los departamentos.
Como es lógico, la Estrategia de Salud Mental está liderada desde Salud y Políticas Sociales, pero es crucial la implicación desde Educación o en áreas como la competente en salud laboral, uno de los ámbitos que más nos preocupan por la fuerte incidencia que tiene en nuestra sociedad.
Otra de las líneas fundamentales de la Estrategia de Salud Mental es la prevención de la conducta suicida, que está requiriendo del esfuerzo de muchos de nuestros profesionales y asociaciones con larga trayectoria en nuestra región. La tendencia al suicidio es un trastorno de especial preocupación y complejidad en sectores como los jóvenes, pero también entre los más mayores.
Otra de las líneas fundamentales de la Estrategia de Salud Mental es la prevención de la conducta suicida, que está requiriendo del esfuerzo de muchos de nuestros profesionales y asociaciones con larga trayectoria en nuestra región
En este trabajo de cribado y atención desde colegios y atención primaria-para el que hemos reforzado nuestra plantilla de psicólogos- nos hemos centrado mucho en los niños y en los adolescentes, en esas edades tempranas donde estamos a tiempo de paliar muchos problemas posteriores; pero la atención en las residencias de mayores está siendo también prioritaria y muy gratificante, ayudando a solventar complejas situaciones muy relacionadas con la soledad no deseada.
La protección de la salud mental de los riojanos nos está ocupando mucho y también reportando grandes satisfacciones. Estamos trabajando con intensidad y estamos comenzando a recoger, como se puede ver a través de las experiencias que relatan ese centenar de profesionales sanitarios que se han acogido ya al plan de bienestar emocional con el que refuerzan sus aptitudes para apoyar a los demás.
Es la filosofía de “Cuidar a los que nos Cuidan”, una base que debemos tener sólida para que todos los implicados en procurar la salud mental y emocional de los ciudadanos demos lo mejor de nosotros mismos. Estamos ilusionados y sentimos que recorriendo el buen camino.









