Pablo Malo Segura
La implantología oral se ha consolidado como una competencia imprescindible en la práctica clínica diaria, pero no todos los odontólogos disponen del tiempo ni de los recursos para acceder a una formación reglada. Para dar respuesta a esta realidad, la Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos ha lanzado el curso Experto en Implantología para la Práctica Diaria, una formación intensiva y fundamentalmente práctica, dirigida a profesionales en activo que desean adquirir autonomía quirúrgica real sin abandonar su consulta. Diego Gómez-Costa y David Valero Herrera, directores académicos del programa, explican a iSanidad las claves de una propuesta docente innovadora, rigurosa y orientada a la aplicabilidad inmediata.
¿Con qué objetivo se crea el curso Experto en Implantología para la Práctica Diaria, y en qué se diferencia fundamentalmente de otros programas formativos en este ámbito?
El objetivo principal es ofrecer una formación continuada de calidad universitaria orientada a clínicos que desean iniciarse o avanzar en implantología sin necesidad de cursar un máster de dos o tres años. Nos hemos dado cuenta de que muchos odontólogos tienen interés en incorporar estos tratamientos a su consulta, pero no disponen del tiempo o los recursos para hacerlo mediante la vía tradicional. Este curso responde a esa necesidad: es intensivo, eminentemente práctico, y avalado por una universidad pública con reconocimiento académico.
Los directores académicos del curso explican las claves de un programa diseñado para profesionales en activo que buscan desarrollar habilidades quirúrgicas de forma intensiva, tutelada y aplicable desde el primer día
El curso está diseñado específicamente para profesionales que ejercen en consulta diaria. ¿Qué metodología docente habéis desarrollado para que odontólogos en activo puedan integrar la formación sin interrumpir significativamente su actividad clínica?
Está pensado para profesionales en activo y para aquellos que se quieren iniciar en implantología para ver si les gusta o no. El curso consta de 36 semanas continuas, de septiembre a julio, con sesiones los jueves para interferir lo mínimo posible en la actividad clínica semanal. La mayoría de la parte teórica se impartirá en modalidad online, con contenidos rigurosos, pero sin saturar al alumno. Así, se maximiza el tiempo dedicado a la práctica clínica.
Uno de los aspectos más destacados es la alta carga práctica. ¿Cómo se estructura esta parte y qué tipo de casos abordarán los alumnos?
La estructura es continua, no modular, y se enfoca en que el alumno aprenda desde el diagnóstico hasta la colocación del implante. Se trabajará con pacientes reales desde el inicio, evitando la larga espera que suele haber en otros programas. Los casos serán aquellos que se ven habitualmente en consulta: implantes unitarios, prótesis sobre implantes, manejo de implantes cortos o estrechos, y técnicas de regeneración mínimamente invasivas. Nuestro objetivo es que el alumno tenga contacto con pacientes cuanto antes para que posteriormente sea capaz de abordar casos reales en su día a día.
Nuestra idea es ir de la mano con el Máster de Prótesis sobre implantes para que los tratamientos vayan diseñados en conjunto y el alumno aprenda a colocar los implantes en función del tipo de rehabilitación que se vaya a colocar. A nivel formativo, la combinación de saber cómo colocar implantes y dónde y en qué casos hacerlo supone un salto cualitativo.
«El curso capacita para diagnosticar, planificar y ejecutar tratamientos implantológicos, incluyendo cirugía básica, remodelación ósea, exodoncias complejas y procedimientos auxiliares como regularización ósea o quistectomías»
¿Qué competencias clínicas y quirúrgicas podrá desarrollar un odontólogo que complete el curso, especialmente si parte de una experiencia limitada en implantología?
El curso capacita para diagnosticar, planificar y ejecutar tratamientos implantológicos, incluyendo cirugía básica, remodelación ósea, exodoncias complejas y procedimientos auxiliares como regularización ósea o quistectomías. Además, introducimos el uso de inteligencia artificial en la planificación (diseño y colocación de implantes).
Uno de los valores añadidos del programa es la cercanía y el acompañamiento personalizado. ¿Qué metodología de tutoría y supervisión habéis desarrollado para garantizar que cada alumno evolucione adecuadamente en su aprendizaje práctico y teórico?
La clave es el acompañamiento cercano. Hemos organizado el curso para que cada grupo esté supervisado por un equipo docente extenso y altamente cualificado. Buscamos una ratio profesor-alumno baja durante las prácticas para poder dedicar el mayor tiempo posible a los alumnos. Desde el principio, los alumnos podrán observar, diagnosticar y operar junto a los docentes.
En comparación con otros cursos modulares o estancias formativas en el extranjero, ¿qué ventajas ofrece este programa en cuanto a calidad docente, seguimiento clínico y aplicabilidad inmediata en la consulta?
En primer lugar, la calidad. Somos una universidad pública con instalaciones certificadas bajo la ISO 9001, lo que garantiza que todo el protocolo realizado de la clínica es excelente. En segundo lugar, la continuidad: no son módulos aislados, sino una formación integrada, que permite ver el seguimiento de los casos. Además, el coste es muy competitivo. Por ejemplo, ir a formarse a Brasil 10 días puede salir más caro que este curso que se realiza todos los jueves durante un año con un precio muy competitivo de 8.000 euros y permite no abandonar la consulta ni tener que desplazarse al extranjero.
«Somos una universidad pública con instalaciones certificadas bajo la ISO 9001, lo que garantiza que todo el protocolo realizado de la clínica es excelente»
Como directores académicos, ¿qué mensaje daríais a aquellos odontólogos que están valorando iniciarse en la implantología pero que aún no han dado el paso, quizá por limitaciones de tiempo o por falta de confianza en su capacidad para abordar casos quirúrgicos?
El tiempo no puede ser una excusa. Hemos diseñado este curso precisamente para que no interfiera en la práctica clínica. Y respecto al miedo, hay que vencerlo. El aprendizaje progresivo, acompañado y con casos reales, permite ganar seguridad. Además, ser independiente en el diagnóstico, planificación y cirugía aporta un gran valor a la clínica. Este curso puede ser el primer paso hacia una futura especialización, o simplemente la herramienta necesaria para resolver los casos que ya tiene el profesional en su consulta.






