Anuario iSanidad 2024
Dr. Sergio Bolufer Nadal, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Torácica (SECT) y Dr. Roberto Mongil Poce, coordinador del Comité de Relaciones Institucionales y Asuntos Profesionales de la Sociedad Española de Cirugía Torácica (SECT)
La cirugía torácica ha experimentado una gran evolución en los últimos 15 años gracias, sobre todo, al desarrollo de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas que han permitido a los pacientes una recuperación más rápida debido al menor dolor postoperatorio que generan junto a una tasa de complicaciones sensiblemente menor si la comparamos con la tradicional cirugía abierta.
En este sentido, el desarrollo de la cirugía robótica torácica está contribuyendo a seguir progresando en esta mínima invasión. Gracias a la amplia maniobrabilidad que su instrumentación permite en la cavidad torácica del paciente, unida a la eliminación del posible temblor del equipo quirúrgico y sobre todo a la sustancial mejora de la calidad de la imagen ofrecida en tres dimensiones, se consigue un aumento considerable de la precisión de los procedimientos quirúrgicos torácicos a realizar.
Sin embargo, una asignatura pendiente continúa siendo el elevado coste económico de estos dispositivos robóticos, lo cual contribuye a que el acceso de los pacientes, profesionales e instituciones sanitarias a la cirugía robótica torácica no sea lo rápido que cabría esperar. Quizás en un futuro a corto o medio plazo y gracias a la aparición en el mercado de nuevas plataformas robóticas, consigamos que el coste económico sea más asumible por los hospitales y ello traiga consigo una mayor accesibilidad a este tipo de técnicas.
Una asignatura pendiente es el elevado coste lo cual contribuye a que el acceso de los pacientes, profesionales e instituciones sanitarias a la cirugía robótica torácica no sea tan rápido
Pero la cirugía torácica no sólo ha progresado en base a la mejora de la técnica quirúrgica. El cáncer de pulmón continúa siendo uno de los más prevalentes y letales en todo el mundo. Su mortalidad varía enormemente dependiendo del momento de su diagnóstico.
La tasa de curación en estadios iniciales, en los que el tratamiento quirúrgico es de elección (hay que recordar que la cirugía continúa siendo la modalidad de tratamiento que consigue mayores tasas de curación en estadios iniciales), es sensiblemente superior (85% de supervivencia a cinco años) frente a los estadios avanzados en los que la su pervivencia no supera el 15% a cinco años.
Es, por tanto, fundamental, y así queda demostrado por diversas publicaciones recientes, la implantación de programas de cribado poblacional por parte de las administraciones que consigan detectar los casos de cáncer de pulmón en estadios precoces y de esta manera incrementar la supervivencia de nuestros pacientes.
Sin embargo, no sólo conseguimos mejorar la supervivencia sino también la calidad de vida de los pacientes afectados de cáncer de pulmón, ya que, con un diagnóstico más temprano, somos capaces de realizar resecciones pulmonares más conservadoras (resecciones sublobares) manteniendo prácticamente la capacidad respiratoria de nuestros pacientes.
Por otro lado, la incorporación reciente de nuevos programas informáticos que realizan reconstrucciones anatómicas en 3D nos permite un conocimiento más exhaustivo de la anatomía quirúrgica de cada paciente, permitiéndonos analizar sus variantes anatómicas con mayor exactitud y previa a la intervención quirúrgica, facilitando y haciendo más rápidos y seguros incluso los procedimientos quirúrgicos más complejos.
La incorporación reciente de nuevos programas informáticos que realizan reconstrucciones anatómicas en 3D nos permite un conocimiento más exhaustivo de la anatomía quirúrgica
Pero la cirugía no sólo tiene su papel más destacado en estadios iniciales del cáncer de pulmón, sino que, gracias a los avances de la oncología médica de la mano de la quimioterapia y sobre todo de la inmunoterapia, la cirugía tiene un papel fundamental en el aumento de super vivencia que se está experimentando en el tratamiento del cáncer de pulmón localmente avanzado, duplicando incluso sus tasas de supervivencia. Resulta clave, más que nunca, la colaboración con otras especialidades como la oncología médica o radioterápica para seguir avanzando por la senda de la curación del cáncer de pulmón.
No quiero olvidarme de herramientas como la inteligencia artificial y lo que puede aportar en el campo del diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón y otras patologías torácicas. Sin duda, tenemos que seguir explorando esta vía y estamos seguros de que contribuirá aún más al desarrollo de la cirugía torácica en un fu turo inmediato. Sin duda, estamos viviendo un renacer de la cirugía torácica con un futuro prometedor y muy ilusionante.








