Redacción
Líderes mundiales en el ámbito del virus respiratorio sincitial (VRS), junto a 44 organizaciones científicas y sociales internacionales, han suscrito una declaración conjunta publicada en la revista científica The Lancet para hacer un llamamiento urgente a la Alianza para las Vacunas (Gavi) para que actúe “sin dilación” y “salve millones de vidas infantiles” mediante la protección frente a este virus.
La infección respiratoria supone una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en menores de cinco años. Sin embargo, muchos países con alta carga de esta enfermedad siguen sin tener disponibles y financiadas las vacunas frente al VRS.
“El respaldo de 44 organizaciones científicas y sociales de primer nivel de todo el mundo aporta una legitimidad excepcional a este llamamiento”, ha subrayado el Dr. Federico Martinón, jefe del servicio de Pediatría del Área Sanitaria de Santiago de Compostela y Barbanza y responsable del Grupo de investigación Genvip, del IDIS.
El experto, que además es uno de los promotores de esta declaración como coordinador del Centro Colaborador de la OMS en Seguridad en Vacunas en Santiago de Compostela, ha añadido que “este consenso científico sin precedentes refleja la urgencia y el compromiso global por cerrar esta brecha de equidad”.
Este virus, altamente contagioso que deriva en infecciones respiratorias graves sobre todo en lactantes menores de seis meses, es responsable de más de 100.000 muertes anuales en menores de cinco años, el 97% de las cuales ocurren en países de ingresos bajos y medios (LMIC, por sus siglas en inglés).
Dr. Federico Martinón, uno de los promotores de esta declaración internacional: “No podemos aceptar que el lugar de nacimiento determine el acceso de un niño a esta protección esencial”
Según ha señalado el Dr. Martinón, estas muertes se pueden prevenir mediante la vacunación materna o la inmunización pasiva del lactante tras el nacimiento. “Desde Galicia, donde fuimos pioneros en la inmunización frente al VRS y demostramos al mundo la alta eficacia e impacto de esta medida, tenemos la responsabilidad moral de abogar por que esta protección llegue a todos los niños y niñas del planeta”, recoge Europa Press.
Por eso, ha lanzado un mensaje: “No podemos aceptar que el lugar de nacimiento determine el acceso de un niño a esta protección esencial. Gavi debe actuar con la misma determinación con la que lideró otras inmunizaciones infantiles”.
Gavi, según se explica en la nota de prensa emitida por el Área Sanitaria de Santiago de Compostela, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya fue determinante en otras ocasiones para mejorar el acceso a las vacunas que salvan vidas “en los países más desfavorecidos, contribuyendo a evitar más de 17 millones de muertes infantiles desde su creación”.
Y es que los expertos destacan que este es un “momento decisivo” para prevenir la enfermedad grave por VRS. Justifican en el llamamiento que ya existen herramientas, que se conoce “bien” la carga de la enfermedad y que las recomendaciones internacionales son claras. Por todo ello, los países del mundo “deben introducir productos” para la prevención de esta enfermedad.
Aliviar la presión sobre los sistemas de salud
Estas medidas tienen un objetivo claro: aliviar la presión sobre los sistemas de salud y se alinea con los objetivos de la OMS, Unicef y otras agencias globales para reforzar la salud materno-infantil y reducir la mortalidad por enfermedades respiratorias, que siguen siendo la principal causa de muerte en menores de cinco años a nivel mundial.
No obstante, el Dr. Martinón ha lamentado el contexto internacional donde el recorte de ayudas “por parte de países donantes como Estados Unidos (EEUU) pone en riesgo los programas de salud global”. De ahí que los expertos pongan de relieve en su llamamiento las “graves consecuencias que tendría retrasar aún más la implementación de la inmunización frente al VRS en los países con mayor mortalidad infantil”. Y la mejor forma de revertir la tendencia es financiar Gavi de forma adecuada, un “paso necesario y urgente”.
El llamamiento internacional subraya que la inversión en prevención del VRS contribuiría de forma directa al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.2: poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y menores de cinco años antes de 2030.







