Redacción
La Organización Médica Colegial (OMC) ha suscrito, junto a otras órdenes médicas europeas, la Carta de Roma: Health as a Strategic Investment in Europe, un documento que insta a la Unión Europea (UE) a integrar la sanidad en su ciclo presupuestario y a considerar el gasto en salud como una inversión estratégica esencial para el futuro del continente.
La firma tuvo lugar durante la jornada Health as an Investment: A European Commitment, organizada por la Federación Nacional de Órdenes Médicas de Italia. En representación de España, asistió el Dr. Tomás Cobo, presidente de la OMC, que estuvo acompañado de representantes médicos de Italia, Portugal, Francia, Grecia y Alemania.
El texto plantea un cambio de paradigma ante el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y las crisis sanitarias transfronterizas, instando a adoptar un enfoque preventivo y una inversión sólida en salud como herramienta de resiliencia social.
«No solo hacemos una declaración, tomamos posición. Una postura a favor de la equidad, la resiliencia y el derecho fundamental de todo ciudadano europeo a acceder a una atención sanitaria de calidad», destacó el Dr. Cobo. Además, subrayó que esta propuesta llega en un momento crítico, cuando la pandemia ha evidenciado la necesidad de sistemas sanitarios públicos fuertes. «Comprometernos con una inversión sostenible y estratégica en sanidad es invertir en el futuro de Europa».
Dr. Tomás Cobo: «Comprometernos con una inversión sostenible y estratégica en sanidad es invertir en el futuro de Europa»
Defensa del modelo sanitario europeo
Tras la firma de la carta se celebró la jornada Health as an invesment: A European Commitment, un encuentro que contó con la presencia del ministro de sanidad de Italia, Orazio Schillaci, los presidentes de CEOM y CPME, José Santos y Ole Johan Blake, respectivamente, juntos a senadores y representantes de las instituciones europeas dentro del ámbito de la salud.
En este foro, el Dr. Tomás Cobo hizo una encendida defensa del modelo sanitario europeo que es «más necesaria que nunca en estos momentos convulsos a nivel político y apeló desde la tribuna a todos los asistentes para proteger el modelo sanitario universal y público porque es nuestro deber como profesión y cumple con uno de los principios universales de la medicina que es la justicia social”.
«Es nuestro deber como profesión proteger el modelo sanitario universal y público, que responde a uno de los principios universales de la medicina: la justicia social»
Por eso, añadió el presidente de la OMC, «defender el modelo europeo de salud es absolutamente clave, porque en él se sustenta el estado del bienestar y la justicia social en nuestro continente, unos principios que están también recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la mejor declaración del siglo XX, elaborada tras las tragedias vividas después de dos grandes conflictos bélicos a nivel mundial y que deberíamos de tener mucho más presente».
Finalmente, el presidente de la OMC enfatizó en la necesidad de hacer llegar este mensaje a todos los políticos «sean del signo que sean, así como a todos los gobiernos y administraciones y ciudadanos que forman parte del modelo sanitario porque nos jugamos mucho como sociedad y no podemos dejar que caiga este pilar fundamental para la sociedad europea».
La OMC apoya la Declaración sobre Medicina Basada en la Evidencia y Pseudociencias de los médicos jóvenes europeos
Por otro lado, el Observatorio contra las pseudociencias de la Organización Médica Colegial (Oppiss) ha respaldado la Declaración sobre Medicina Basada en la Evidencia (MBE) y Pseudociencias aprobada por la European Junior Doctors (EJD), un documento en el que se reafirma «la importancia de que los sistemas sanitarios europeos se fundamenten en prácticas médicas validadas científicamente, denunciando el uso de terapias sin evidencia como la homeopatía, la naturopatía o los discursos antivacunas».
La EJD subraya que estas prácticas no solo carecen de eficacia comprobada, sino que también representan un riesgo para la salud pública y erosionan la confianza en la medicina. En este sentido, se hace un llamamiento a revisar la Directiva 2001/83/CE de la UE, solicitando eliminar la clasificación de productos homeopáticos como «medicamentos».
Asimismo, la declaración destaca la necesidad de fortalecer la formación médica en MBE, promoviendo el pensamiento crítico y la alfabetización científica desde la especialización. También se aboga por combatir la desinformación en salud, especialmente en entornos digitales, y por una colaboración activa entre profesionales, instituciones y organismos reguladores. Como organización comprometida con la salud de los pacientes y la integridad científica, compartimos plenamente estos principios y nos sumamos a la defensa de una atención sanitaria segura, eficaz y basada en la mejor evidencia disponible.










