Redacción
Los investigadores Mary Brankov, Fred Ramstell y Shimon Sakaguchi han sido distinguidos con el Premio Nobel de Medicina 2025 por sus descubrimientos relacionadas con la tolerancia inmune periférica, un mecanismo crucial que impide que el sistema inmunitario ataque los propios tejidos del cuerpo, según ha anunciado este lunes el Instituto Karolinska en Estocolmo, Suecia.
«El premio Nobel de este año, en Fisiología o Medicina, se refiere a cómo mantenemos nuestro sistema inmunológico bajo control, para que podamos luchar contra todos los microbios imaginables y aun evitar la enfermedad autoinmune», ha explicado María López-García, miembro del Comité Nobel, que este lunes anunciaba el primero de los ganadores de los Nobel de este año, que distinguen en seis categorías.
Olle Kämpe: «Sus descubrimientos han sido decisivos para comprender cómo funciona el sistema inmunitario y por qué no todos desarrollamos enfermedades autoinmunitarias graves»
Los galardonados con el Nobel de Medicina 2025 identificaron las células T reguladoras, los «guardianes» de seguridad del sistema inmunitario, que impiden que las células inmunitarias ataquen nuestro propio cuerpo. De los miles de microbios a los que se enfrenta el cuerpo humano, muchos han desarrollado similitudes con las células humanas como forma de camuflaje.
En una nota difundida por la Fundación Nobel, describen cómo los descubrimientos de los tres premiados permiten entender cómo el sistema inmunitario sabe qué es lo que debe atacar y qué no. «Sus descubrimientos han sido decisivos para comprender cómo funciona el sistema inmunitario y por qué no todos desarrollamos enfermedades autoinmunitarias graves», ha valorado la presidenta del Comité Nobel, Olle Kämpe.
Mary E. Brunkow (1961) es doctora en Medicina por la Universidad de Princeton (EE.UU) y directora sénior de Programas del Instituto de Biología de Sistemas en Seattle (EE. UU). Fred Ramsdell (1960), es doctor en Medicina por la Universidad de California en Los Ángeles y asesor científico de Sonoma Biotherapeutics de San Francisco (EE. UU). Por su parte, Shimon Sakaguchi (1951), se doctoró en Medicina por la Universidad de Kioto y por la Universidad de Osaka, ambas en Japón, y es profesor distinguido del Centro de Investigación Fronteriza en Inmunología de la Universidad de Osaka.
Sakaguchi descubrió una clase de células inmunitarias previamente desconocida, los linfocitos T reguladores, que protegen al organismo de las enfermedades autoinmunitarias
A mediados de los 90 del siglo pasado la comunidad científica pensaba que la tolerancia inmunitaria solo se desarrollaba a través de un proceso denominado tolerancia central en el que las células inmunitarias potencialmente dañinas se eliminaban en el timo. Pero Shimon Sakaguchi demostró que el sistema inmunitario es más complejo y descubrió una clase de células inmunitarias previamente desconocida, que protegen al organismo de las enfermedades autoinmunitarias: los linfocitos T reguladores.
Por su parte, Mary Brunkow y Fred Ramsdell presentaron en 2001 la explicación de por qué una cepa específica de ratones era particularmente vulnerable a las enfermedades autoinmunes. Descubrieron que los ratones presentaban una mutación en un gen al que llamaron Foxp3. Después, demostraron que las mutaciones en el equivalente humano de este gen causan una grave enfermedad autoinmune que ataca a los propios tejidos, la IPEX (Síndrome de inmunodesregulación-poliendocrinopatía-enteropatía ligada al cromosoma X).
Mary Brunkow y Fred Ramsdell demostraron que las mutaciones en humanos del gen Foxp3 causaba una enfermedad autoinmune grave, la IPEX. Sakaguchi descubrió que el gen Foxp3 regula el desarrollo de los linfocitos T reguladores
Dos años después, Shimon Sakaguchi logró vincular estos descubrimientos. Demostró que el gen Foxp3 regula el desarrollo de las células que identificó en 1995. Estas células, ahora conocidas como linfocitos T reguladores, monitorizan otras células inmunitarias y garantizan que nuestro sistema inmunitario tolere nuestros propios tejidos.
Los descubrimientos de los galardonados impulsaron el campo de la tolerancia periférica, impulsando el desarrollo de tratamientos médicos para el cáncer y las enfermedades autoinmunes. Esto también podría conducir a trasplantes más exitosos. Varios de estos tratamientos se encuentran actualmente en fase de ensayos clínicos.







