21 muertos y 4.756 casos confirmados, y es que ese es el balance que hasta ahora en América Latina está teniendo el chikungunya, virus que es transmitido por los mosquitos y que su sintomatología aglutina fiebre alta y dolor en las articulaciones entre otros efectos, y que en ocasiones puede provocar la muerte, según datos publicados esta semana por la Organización Panamericana para la salud (PAHO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por el momento, la mayoría de las muertes se han localizado en el Caribe, con 12 muertos en Martinica, tres en la República Dominicana, tres en Guadalupe y tres en la parte francesa de San Martin. El primer caso de transmisión autóctona en América Latina se registró el 6 de diciembre de 2013, pero también hay “casos importados” en la región, con 162 censados hasta el momento por la OMS. En Estados Unidos ya hay 114 casos de este tipo, en Venezuela 17, Brasil 11 y Cuba también 11.
Pero realmente, ¿qué es el chikungunya? Es un virus que fue detectado por primera vez en Tanzania en 1952. Provoca fiebre alta, dolor de cabeza, dolores en las articulaciones y dolor muscular unos tres o siete días después de ser picado por un mosquito que está infectado. La muerte por esta enfermedad rara vez se puede dar, pero el dolor en las articulaciones se puede prolongar durante meses e incluso años en algunas personas. El origen de su palabra viene de la lengua africana makonde, y quiere decir “doblarse por el dolor”.
Según la OMS, en niños menores de un año y en mayores de 65 años, las complicaciones se agravan y son más frecuentes, sobre todo si sufren enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión. Por ahora no existe ni tratamiento específico ni vacuna que pueda prevenir la infección del virus.
El virus se transmite por la picadura de los mosquitos Aedes aegypti, que también transmite el dengue y la fiebre amarilla, y que está presente en zonas tropicales y subtropicales de las Américas; y el Aedes albopictus, que se localiza en áreas más templadas, extendiéndose desde la costa este y estados del sudeste de Estados Unidos hasta las provincias del norte de Argentina. Desde la OMS se deja claro que ni los abrazos, besos, alimentos y aire son medios por los que se pueda transmitir, por lo que no es posible que de persona a persona se pueda transmitir. Y es que el virus precisa de un vector, o lo que es lo mismo, un medio de transporte, en este caso un mosquito.
Al no existir una vacuna que palie la enfermedad, las principales medidas de prevención se encaminan a la eliminación y control de los criaderos del mosquito que transmite este virus como también el dengue. Se recomienda evitar conservar agua en recipientes en el exterior, como macetas o botellas; tapar los tanques y depósitos de agua de uso doméstico para que no entren los mosquitos; evitar la acumulación de basuras y tirarlas en bolsas de plástico cerradas y mantener los cubos cerrados, y utilizar mallas y mosquiteros en ventanas.
..Emilio Ramirez






