Pablo Malo Segura
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc) afecta a cerca del 10% de la población y representa una de las principales causas de morbimortalidad en el mundo. Además, existe una elevada tasa de infradiagnóstico que puede alcanzar hasta el 75%. Atención primaria juega un papel clave para mejorar el control y seguimiento de enfermedades respiratorias como la epoc, que en más del 60% de los pacientes en España está mal controlada. Un comité multidisciplinar de expertos en epoc ha presentado la nueva herramienta de valoración Radar, que establece cuatro variables clínicas (uso de medicación de rescate, exacerbaciones moderadas o graves recientes, disnea y actividad física) que los médicos de familia deben plantear en consulta cuando atiendan a estos pacientes para mejorar el control de la enfermedad.
Cada uno de estos parámetros tiene un peso específico: la medicación de rescate es la más importante con tres puntos, seguido de exacerbaciones y disnea con dos y de la actividad física con uno. Al sumarlos, se obtiene una puntuación final de riesgo en una escala de cero a ocho puntos y se identifican tres niveles de control clínico: controlado (0-1 puntos), parcialmente controlado (2-3 puntos) o mal controlado (4-8 puntos). A partir de la puntuación obtenida y la identificación de los rasgos tratables, se proponen estrategias de intervención dirigidas a optimizar el abordaje en el seguimiento, a mejorar el control clínico y a adecuar las decisiones terapéuticas al perfil de cada paciente.
Radar permite valorar el grado de control de la epoc con precisión, medir la variación del control de manera longitudinal con mayor detalle, identificar los rasgos tratables relacionados y precisar el riesgo futuro
En concreto, las preguntas de control son las siguientes: ¿Usa su
medicación de rescate más de tres veces a la semana?; ¿Ha tenido usted una agudización en los últimos tres meses?; ¿Siente que le falta el aire al andar en llano, al mismo paso que una persona de su misma edad?; y ¿Camina menos de 30 minutos al día, en promedio?
La herramienta ha sido presentada por los doctores Juan Antonio Trigueros Carrero, responsable del Grupo de Trabajo de Patología Respiratoria de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG); Raúl de Simón, miembro del Grupo de trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y Juan Carlos López Caro, presidente de la Sociedad de Respiratorio en Atención Primaria (GRAP). Los tres firman un artículo científico en la revista de la SEMG junto a especialistas como Bernardino Alcázar Navarrete, Myriam Calle Rubio, Marc Miravitlles y Juan José Soler-Cataluña.
El Dr. Juan Antonio Trigueros Carrero ha destacado que la propuesta de valoración del control ayudaría a facilitar la labor asistencial de médicos, enfermeros y farmacéuticos en el ámbito de la atención primaria, así como a mejorar las tasas de control de la enfermedad. «Pensamos que puede tener trascendencia en la práctica clínica en atención primaria», ha resaltado.
Una idea en la que ha coincidido el Dr. Juan Carlos López Caro. «En muchos casos no se realiza un control clínico adecuado de la epoc. Radar es una herramienta muy sencilla, fácil de aplicar en atención primaria, en un entorno con consultas muy masificadas. Desde nuestro comité de expertos recomendamos su uso a todos los profesionales de atención primaria para mejorar el seguimiento y ajustar el tratamiento de forma más eficaz», ha expuesto.
La herramienta ayuda a poder adaptar las recomendaciones de seguimiento según el perfil clínico de control y nivel de riesgo obtenido tras el cuestionario
Para el Dr. Raúl de Simón contar con esta herramienta representa un cambio de paradigma para los profesionales, al estar «adaptada a escenarios de escasa disponibilidad de tiempo» y supone una ayuda en la toma de decisiones para los profesionales que no se sientan cómodos en el manejo de la enfermedad.
En ello ha profundizado el Dr. Trigueros Carrero, recordando que de las enfermedades relacionadas con factores de riesgo cardiovascular, la epoc es la que genera una mayor dificultad en los profesionales de atención primaria. En parte, ha señalado, debido a que «no se han encontrado variables precisas para que los profesionales puedan detectar el mal control de la enfermedad en los pacientes. Para conseguir el control de la enfermedad necesitamos analizar y cuantificar las variables. La herramienta Radar nos permite hacerlo y poder realizar recomendaciones personalizadas y tomar decisiones terapéuticas», ha expuesto.
La integración de Radar en la atención al paciente con epoc facilita que los profesionales de atención primaria participen activamente en el seguimiento estructurado de la enfermedad, reduciendo brechas de continuidad asistencial. Los especialistas han coincidido en que esto es clave para frenar exacerbaciones, hospitalizaciones y mejorar la calidad de vida del paciente. Finalmente, el Dr. Raúl de Simón ha subrayado que Radar permite pasar de un enfoque reactivo a una preventivo. «De este modo, podemos identificar de forma temprana a quienes presentan mal control y ajustar el tratamiento y seguimiento de forma más personalizada».






