Patricia Durán Carrasco
Foto: Ana Fernández Agüero
Las tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial (IA), están cambiando el perfil de los profesionales sanitarios, que están viviendo una etapa de adaptación tecnológica para la que precisan de una formación específica tanto a nivel personal como a nivel laboral. El médico de hoy y el del futuro compartirán su vocación de atención al paciente, la ética en el ejercicio clínico, pero además tendrán el foco puesto sobre la formación y la tutorización. En este sentido, los profesionales sanitarios deben centrarse en dos aspectos claves: habilidades comunicativas y tecnología, aspectos que demandan los hospitales del futuro. El resultado no solo beneficia al profesional, sino también al paciente.
Respecto a las habilidades comunicativas, es esencial contar con un trato óptimo con el paciente, para transmitirle de forma correcta y adecuada la información relacionada con su salud, en concreto, sobre lo qué tiene y lo qué va a pasar. Una comunicación efectiva permite a la persona entender el proceso, al tiempo que la empodera. “La idea es que el paciente tiene que ser el aliado del médico y, por lo tanto, tiene que entender lo que le está pasando”, acompaña el Dr. Santiago González Moreno, director médico de MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten. Además, el Dr. González destaca que “la seguridad y la confianza son esenciales para el bienestar del paciente”. E insiste en que la formación es clave para disminuir los riesgos en la comunicación.
Las habilidades comunicativas del profesional sanitario ayudan a que el paciente pueda entender su enfermedad y los procesos para su curación
El nuevo perfil del profesional del futuro se caracteriza por ser integral, combinando una base sólida científica y una dimensión humana, y potenciando el foco en la empatía con el paciente. Según el Dr. Antonio Ramírez, jefe del Servicio de Cardiología de Hospiten Estepona, “aunque haya un desarrollo tecnológico importante, no debe ser en detrimento del perfil humano y el contacto con el paciente”. Asimismo, recalca que esa nueva generación de profesionales tendrá un carácter “más polifacético y colaborativo en la práctica diaria”.
La idea de que los médicos adquieran mejores cualidades ha sido el factor detonante para que las facultades de Medicina incorporen en sus programas educativos asignaturas relacionadas con las habilidades comunicativas. Los expertos, que participaron en la mesa de debate organizada por iSanidad en colaboración con Hospiten, esperan que la nueva generación de médicos aplique esta enseñanza con la finalidad de aumentar la confianza y mejorar la atención al paciente.
Formación tecnológica
La tecnológica es otra rama de conocimiento que deben reforzar a presente y futuro los médicos. En esta línea, el Dr. Tobías Zander, jefe del departamento de Cirugía Endovascular y Radiología Intervencionista del Hospital Universitario Hospiten Rambla, considera que “la tecnología y el compromiso a la formación son los puntos clave de un buen médico, además de estar entregados a sus pacientes”. Esto es importante, ya que, si la tecnología no se utiliza correctamente, entorpecerá la relación médico-paciente. En este sentido, los expertos consideran que depende de cómo se implemente y use, esta puede levantar o eliminar barreras.
A pesar de que la educación tecnológica es relevante para el sector sanitario de hoy y del mañana, las nuevas tecnologías pueden conllevar riesgos. “Es importante que el médico no deje deslumbrarse por lo que ofrece la tecnología”, argumenta la Dra. Gloria Ortega, jefa de Cirugía de la Mama y Corresponsable de Oncología Peritoneal de MD Anderson Madrid-Hospiten. En este sentido, la Dra. Ortega considera que el médico debe concienciar a los pacientes sobre la eficacia de este tipo de herramientas y personalizar qué herramientas se adaptan mejor según qué perfiles. La especialista recuerda que “el médico es el único que puede dar opciones de tratamiento”.
Los hospitales del futuro requieren de profesionales con conocimientos tecnológicos para aprovechar el potencial de los nuevos tratamientos
Los expertos coinciden en que la relación médico-paciente es la clave del sector sanitario y la tecnología no va a eliminar esta relación. A pesar de que la IA ha supuesto un punto de inflexión, recuerdan que estos modelos de aprendizaje se enriquecen en base a la experiencia que acumulan. Sin embargo, cuando aparece una muestra no representativa, como por ejemplo una complicación en una operación, la IA no es capaz de tomar una decisión.
En estos casos, el papel del médico es primordial para validar el resultado y optar por una solución para la muestra no representativa. La conclusión alcanzada por los expertos es que la tecnología no va a sustituir al profesional, aunque es posible que se necesiten menos médicos. Sin embargo, recalcan la idea de que va a hacer falta que alguien valide las decisiones aportadas por la tecnología.
No obstante, los hospitales también tienen un papel determinante a la hora de formar al profesional sanitario. Desde ese punto de vista, los expertos enfatizan que los centros deben brindar su apoyo a los médicos y facilitarles la información necesaria para garantizar su formación. Asimismo, tienen que ver que la formación es una inversión que beneficia al médico, al hospital y, sobre todo, al paciente.







