Jorge Pastor Arrizabalo
Los avances en inteligencia artificial (IA) permiten «detectar cosas que nosotros nunca veremos», afirmó el Dr. Ignacio H. Medrano, neurólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, durante su participación en el ciclo formativo Ciencia al Día, organizado por la Fundación PharmaMar junto a la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS).
Estas capacidades de la IA, que aprende por repetición y reconocimiento de reglas, se debe a la potencia del machine learning, capaz de analizar cientos de miles de variables simultáneas. De esta forma, mientras un clínico interpreta el electrocardiograma a partir de patrones conocidos, la capacidad de lógica y cálculo que el algoritmo presenta «es superior», señaló el Dr. Medrano.
Esto se debe a que «la máquina puede ver cientos de miles de variables en un espacio multivectorial y puede asociar o correlacionar variables por encima de la capacidad humana», destacó el también fundador de Mendelian, que emplea la IA para el diagnóstico de enfermedades raras y de Savana, una compañía de inteligencia artificial aplicada a la salud.
«La máquina puede ver cientos de miles de variables en un espacio multivectorial y puede asociar o correlacionar variables por encima de la capacidad humana», señaló el Dr. Ignacio Medrano
Esto no es exclusivo de un electrocardiograma, sino que está presente en múltiples otras pruebas diagnósticas. Así, el neurólogo destacó como una radiografía de tórax con inteligencia artificial puede identificar quién es diabético, una mamografía puede anticipar riesgo cardiovascular o una densitometría ósea puede ofrecer información sobre daño hepático.
La IA también puede pronosticar qué tipo de tratamientos pueden funcionar con cada paciente, «lo que se conoce como medicina de precisión», ha señalado. La Food and Drugs Administration (FDA) aprobó este año Clairity Breast, una herramienta de IA capaz de predecir la aparición de cáncer de mama a cinco años vista.
El neurólogo destacó también el desarrollo de la IA agéntica, que puede actuar de forma autónoma y sin que sea necesaria la supervisión del ser humano: «La autonomía es el elemento clave de la IA generativa. Su avance permitirá desarrollar agentes capaces de operar sin supervisión humana», afirmó.
«La autonomía es el elemento clave de la IA generativa. Su avance permitirá desarrollar agentes capaces de operar sin supervisión humana», afirmó el Dr. Medrano
Este tipo de inteligencia artificial puede aplicarse a robots que sean los que atienden a los pacientes. De hecho, señaló que en China están emergiendo chatbots clínicos, que después de aprender a base de vídeos de profesionales sanitarios, ahora son capaces de pasar consulta: «En China ya han grabado a algunos de los médicos más populares y trabajan para que, mediante IA, simulen a un médico», ha apuntado.
El neurólogo planteó esta opción como una alternativa a las largas listas de espera del sistema sanitario, ya que permite que esta inteligencia artificial atienda a pacientes incluso desde su teléfono móvil sin colapsar los hospitales. Además, de resultar más eficientes y menos costoso.
Por avances como este, señaló que este tipo de IA dejará de ser una herramienta que los profesionales puedan usar para convertirse en un «compañeros de trabajo». Además, esto implicará, según el neurólogo, que necesitarán recibir una validación y autorización que demuestre su capacidad para trabajar como médicos. «De alguna manera, la IA tendrá que hacer la carrera de Medicina y obtendrá su titulación. Para una mejor formación, necesitará de todos los datos de la IA discriminativa», concluyó.








