Redacción
El Belén del Príncipe del Palacio Real de Madrid ha recreado artesanalmente una botica napolitana. Este espacio incluye mobiliario, botamen y numerosos accesorios, además de una sala de destilación o laboratorio. La iniciativa rinde homenaje a la Real Farmacia Española y pone en valor la tradición farmacéutica en nuestro país.
La iniciativa rinde homenaje a la Real Farmacia Española y pone en valor la tradición farmacéutica en la geografía española
El proyecto ha sido posible gracias al convenio entre el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y Patrimonio Nacional. El acuerdo no solo ha permitido la creación de la botica, sino también la instalación de figuras napolitanas, entre ellas un farmacéutico real y una farmacéutica. Cada detalle refleja la esencia de la profesión, tanto en su vertiente asistencial como científica.
La presencia de la botica en el Belén del Príncipe transmite un mensaje claro: la cercanía histórica de los farmacéuticos con la población. En esta composición belenística, rodeada de figuras que representan la vida napolitana del siglo XVIII, se recuerda que la salud siempre ha sido el bien más preciado. Jesús Aguilar, presidente del Consejo General, destacó que “cada elemento de la botica y del laboratorio refleja la esencia de la profesión farmacéutica”.
Jesús Aguilar: «Cada elemento de la botica y del laboratorio refleja la esencia de la profesión farmacéutica»
El Belén podrá visitarse del 5 de diciembre al 5 de enero, en horario de 10:00 a 18:00 horas de lunes a sábado, y hasta las 16:00 los domingos y festivos. Una oportunidad para descubrir cómo la tradición y la ciencia se unen en una obra única.
La Real Botica: un tesoro que volverá a abrir
Este homenaje se complementa con otro proyecto relevante: la restauración de la Real Botica del Palacio Real, la más antigua de España. Cerrada desde hace 12 años, reabrirá al público en el último trimestre de 2026. Los trabajos incluyen la recuperación del botamen, mobiliario y la colección bibliográfica y museística. La Real Botica, con origen en el siglo XVI, es un símbolo histórico que refleja la evolución de la farmacia en España.








