Redacción
La terapia CAR-T de ciltacabtagén autoleucel (cilta-cel) como tratamiento de segunda línea en pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario con citogenética de riesgo ha conseguido un 80% de remisiones duraderas sin terapia adicional entre los pacientes de riesgo estándar de la población tratada después de una sola administración.
Estos resultados se corresponden con el estudio de fase III Cartitude-4, en el que 176 pacientes recibieron cilta-cel en segunda línea y 59 de ellos presentaban citogenética de riesgo estándar. Las conclusiones de la investigación se han presentado en el Congreso anual de la Sociedad Americana de Hematología (ASH) que acaba de celebrarse en Orlando (Florida).
Unos datos que «sugieren que una única perfusión de cilta-cel para pacientes con riesgo estándar puede proporcionar un beneficio adicional desde la segunda línea de tratamiento», ha explicado el Dr. Luciano J. Costa, profesor de medicina n la Universidad de Alabama (Estados Unidos) e investigador principal del estudio.
Estos datos «sugieren que una única perfusión de cilta-cel para pacientes con riesgo estándar puede proporcionar un beneficio adicional desde la segunda línea de tratamiento», ha explicado el Dr. Luciano J. Costa
«El tratamiento de pacientes con mieloma múltiple tras la primera recaída ofrece la oportunidad de lograr respuestas más profundas y duraderas, lo que acerca el paradigma terapéutico a la posibilidad de una remisión a largo plazo y, en última instancia, a la curación», ha añadido el Dr. Costa.
El perfil de seguridad demostró ser consistente con el perfil de seguridad conocido de cilta-cel. El 97% de los pacientes en ambos grupos experimentaron eventos adversos emergentes del tratamiento (EAET) de grado 3/4, y la citopenia fue el más frecuente.
En pacientes con citogenética de riesgo estándar, se produjeron acontecimientos adversos graves no hematológicos en el 52,5%. A su vez, el 28,8% experimentó infecciones de grado 3/4, el 74,6% experimentó síndrome de liberación de citoquinas, el 1,7% experimentó síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (CEI) y el 6,8% parálisis de los nervios craneales (PNC). No hubo casos de parkinsonismo–CEI y la mortalidad no relacionada con la recaída fue del 10,2% al cabo de un año.
«El tratamiento de pacientes con mieloma múltiple tras la primera recaída acerca el paradigma terapéutico a la posibilidad de una remisión a largo plazo y, en última instancia, a la curación», ha añadido el Dr. Costa.
Un análisis traslacional evaluó la relación entre los biomarcadores inmunitarios y la supervivencia libre de progresión en pacientes tratados con cilta-cel en ambos ensayos Cartitude. El uso de esta terapia CAR-T después de una o dos líneas de tratamiento previas demostró una mayor competencia inmunitaria en comparación con los pacientes que habían recibido tres o más líneas de tratamiento previas, que se caracterizan por el aumento de las células TCD4+ naive.
Los análisis en la médula ósea de pacientes tratados con cilta-cel en Cartitude-4 también demostraron un perfil inmunitario más activado en pacientes tratados después de una línea previa de tratamiento frente a tres. Estos datos permitieron identificar posibles factores inmunológicos asociados con una mayor supervivencia libre de progresión y respaldan los datos obtenidos con esta inmunoterapia en pacientes tratados en segunda línea.
Por su parte, el Dr. Jordan Schecter, vicepresidente y líder del Área de Enfermedades de Mieloma Múltiple de Johnson & Johnson Innovative Medicine, ha declarado que «nuestro objetivo es tratar a los pacientes lo antes posible, cuando tienen más posibilidades de lograr una remisión duradera».
«Nuestro objetivo es tratar a los pacientes lo antes posible, cuando tienen más posibilidades de lograr una remisión duradera», ha declarado el Dr. Jordan Schecter
Añade, además, que «con más de 9.000 pacientes tratados en todo el mundo, cilta-cel ha demostrado una sólida eficacia desde la primera recaída y es el único CAR-T que prolonga significativamente la supervivencia global en comparación con las terapias estándar».
Desde la compañía, asegura que «Johnson & Johnson sigue recopilando y analizando datos clínicos y de vida real para caracterizar mejor los resultados de remisión a largo plazo y las tendencias de seguridad». Esta amplia experiencia con diversas poblaciones de pacientes proporciona «una base importante para ampliar su uso a entornos de tratamiento más tempranos», concluyen.









