“Hemos pasado de un modelo centrado en cuidados básicos a otro promueve la autonomía y la calidad de vida” 

Eduardo Llamazares, director médico en el Fundación Instituto San José

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Nieves Sebastián Mongares
La atención a las personas con grandes discapacidades físicas requiere de unos recursos humanos y técnicos específicos que contribuyan a fomentar su autonomía, teniendo siempre muy en cuenta la implicación de la familia. 

Por ello, Eduardo Llamazares, director médico en el Fundación Instituto San José, precisa que desde el primer contacto se escucha de mano de los familiares las prioridades y necesidades en cada caso, para tenerlas en cuenta en el plan de cuidados y poder ofrecer una atención personalizada a cada persona. 

¿Qué aspectos han de tenerse en cuenta para atender a las personas con grandes discapacidades físicas desde los centros sociosanitarios? ¿Cómo considera que ha evolucionado la atención que se brinda a estas personas?
Para atender a personas con grandes discapacidades físicas o intelectuales es esencial una valoración integral, el uso de ayudas técnicas, un plan de rehabilitación continua y la coordinación de un equipo multidisciplinar. También es muy importante implicar a la familia y garantizar la continuidad sociosanitaria entre hospital, centro y domicilio. 

En los últimos años hemos pasado de un modelo centrado solo en cuidados básicos a otro que busca promover la autonomía y la calidad de vida, con más tecnología, servicios especializados y mejor integración con los recursos sociales. 

“Para atender a personas con grandes discapacidades físicas o intelectuales es esencial una valoración integral, el uso de ayudas técnicas, un plan de rehabilitación continua y la coordinación de un equipo multidisciplinar” 

¿De qué recursos dispone la Fundación Instituto San José para atender a las personas con grandes discapacidades físicas?
La Fundación cuenta con un centro de día para personas con discapacidad física, y también con otro centro de día y residencia para personas con discapacidad intelectual. En estos dispositivos ofrecemos una atención sociosanitaria completa que incluye fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, enfermería especializada y apoyo médico.

Además, contamos con asistencia en las actividades diarias, transporte adaptado, atención psicológica y social, talleres terapéuticos y actividades de ocio. Todo ello se organiza a través de planes individualizados en los que participan tanto el usuario como su familia, garantizando una atención cercana, integral y de calidad. 

¿Qué profesionales se involucran en la atención a estas personas y cómo se coordina el trabajo entre ellos para garantizar que reciben una asistencia de calidad?
En nuestros centros de día intervienen terapeutas ocupacionales, logopedas, enfermería especializada, auxiliares, trabajadores sociales, técnicos en atención a personas dependientes, educadores, e incluso un técnico en actividades físicas y animación deportiva. En la residencia, además, cuentan con seguimiento médico, psicológico y fisioterapia. 

La coordinación entre todos los profesionales es continua gracias a los sistemas de información, las reuniones de equipo y los planes de atención personalizados. Esta comunicación constante conecta los distintos servicios para dar continuidad y coherencia al proceso asistencial. 

“La coordinación entre todos los profesionales es continua gracias a los sistemas de información, las reuniones de equipo y los planes de atención personalizados” 

Teniendo en cuenta las limitaciones que pueden padecer estas personas, ¿cómo se trabaja con las familias o entorno de los pacientes para involucrarles en los planes de cuidados?
El papel de la familia es esencial. Desde la primera visita escuchamos sus prioridades y preocupaciones, y trabajamos con ellos para que se sientan parte activa del plan de cuidados. También les ofrecemos formación práctica en movilización, uso de ayudas técnicas, alimentación adaptada, señales de alarma y apoyo emocional, porque sabemos que ser cuidadores tiene un gran impacto en sus vidas. 

¿Cuáles considera que son las principales necesidades no cubiertas en torno a las personas con grandes discapacidades? ¿Quién debe actuar para garantizar una mejora en la asistencia a estas personas y que esta se ofrezca de manera equitativa?
Aún existen retos como el acceso ágil a ayudas técnicas, mayor disponibilidad de terapias domiciliarias, programas de respiro familiar y más oportunidades de ocio e inclusión social.  

Para avanzar es necesario el compromiso de las administraciones públicas, apostando por la innovación en centros especializados, la colaboración con asociaciones y el impulso de toda la sociedad para construir entornos más accesibles e inclusivos. 

Cualquier otra cuestión que quiera añadir
Desde la Fundación Instituto San José y la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios tenemos un compromiso firme con la atención a las personas con discapacidad, tanto física como intelectual.  

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