Fátima del Reino Iniesta
España mantiene uno de los sistemas sanitarios más eficaces de la Unión Europea (UE), según el informe Perfil sanitario nacional de España 2025, elaborado en el marco del State of Health in the EU por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el European Observatory on Health Systems and Policies, en cooperación con la Comisión Europea. El documento sitúa a España entre los países con mejores resultados en mortalidad evitable, atención cardiovascular, cribados oncológicos y hospitalizaciones prevenibles, a pesar del impacto de la pandemia de Covid-19.
Uno de los indicadores más relevantes del informe es la mortalidad evitable por causas prevenibles y tratables, que en España continúa siendo de las más bajas del entorno europeo. En 2022, la tasa fue de 124 muertes por cada 100.000 habitantes por causas prevenibles y de 62 muertes por cada 100.000 por causas tratables, cifras claramente inferiores a la media de la UE. Aunque entre 2020 y 2022 se produjo un repunte asociado al Covid-19, con un máximo de 143 muertes por cada 100.000 habitantes en 2020, España logró mantenerse por debajo del promedio europeo.

España destaca por una de las tasas más bajas de mortalidad evitable de la UE, incluso tras el impacto de la pandemia
España se sitúa entre los países con menor mortalidad evitable de la Unión Europea, dentro del grupo que presenta las tasas más bajas del conjunto comunitario. En comparación con los países más cercanos a la península ibérica, España muestra mejores resultados que Francia y se encuentra en una posición similar a la de Italia, mientras que Portugal presenta tasas algo superiores. En el extremo opuesto, países del este de Europa como Letonia, Rumanía o Hungría registran cifras muy por encima de las españolas, lo que refuerza la buena posición relativa del sistema sanitario español en este indicador.
El informe atribuye buena parte de estos resultados al papel central de la atención primaria, donde médicos de familia y profesionales de enfermería asumen la mayor parte de las actividades de prevención y promoción de la salud. En los últimos años, se han desplegado políticas dirigidas a reducir los principales factores de riesgo, como la nueva estrategia de seguridad vial para disminuir los accidentes de tráfico, el impuesto especial sobre bebidas azucaradas o la implantación del sistema de etiquetado nutricional Nutri-Score. A estas medidas se suman estrategias más recientes de salud pública orientadas a hábitos de vida saludables.
Avances sostenidos en mortalidad tratable y enfermedad cardiovascular
Otro de los puntos fuertes del sistema sanitario español es la reducción continuada de la mortalidad por causas tratables, que ha descendido de forma sostenida durante la última década, incluso en los años más críticos de la pandemia. El informe subraya que, pese a las interrupciones generalizadas de los servicios sanitarios, los casos urgentes de accidente cerebrovascular y cáncer fueron priorizados, lo que permitió mantener una atención rápida y eficaz.
En este contexto, España ha reforzado su marco estratégico con la Estrategia de Salud Cardiovascular 2022, que amplía la Estrategia de Cardiopatía Isquémica aprobada en 2007. Sus objetivos incluyen reducir la incidencia y el impacto de las enfermedades cardiovasculares, promover estilos de vida saludables, mejorar la detección precoz y el tratamiento, y garantizar la equidad en el acceso a la prevención, la atención y la rehabilitación. La coordinación entre salud pública, atención primaria y atención hospitalaria es otro de los ejes clave del plan.
La priorización de los casos urgentes y las estrategias nacionales han permitido reducir la mortalidad tratable, especialmente por ictus
Cribados oncológicos por encima de la media europea
En el ámbito de la prevención secundaria, España continúa mostrando buenos resultados en los programas de cribado oncológico. El Sistema Nacional de Salud ofrece cribados de cáncer de mama, cuello uterino y colorrectal a través de su cartera de servicios. A pesar de las interrupciones derivadas de la pandemia, la participación se ha mantenido por encima de la media de la UE.
En 2023, el 69% de las mujeres de entre 50 y 69 años participó en el cribado de cáncer de mama, mientras que el 68% de las mujeres de entre 20 y 69 años se sometió a cribado de cáncer de cuello uterino, un ligero descenso respecto al 70% registrado en 2017. No obstante, el informe alerta de un reto pendiente: la baja participación en el cribado de cáncer colorrectal, que solo alcanzó al 43% de la población diana de entre 50 y 69 años.
Menos ingresos hospitalarios evitables gracias a la atención primaria
España también presenta una de las tasas más bajas de ingresos hospitalarios evitables por patologías como la insuficiencia cardíaca congestiva y la diabetes. Según el informe, este resultado está directamente relacionado con la fortaleza del sistema de atención primaria, que favorece la continuidad asistencial y reduce la fragmentación entre niveles.
Algunas comunidades autónomas han impulsado cambios estructurales para mejorar la atención integrada, como la Organización Sanitaria Integrada del País Vasco o las áreas de gestión sanitaria de Andalucía y Aragón, que coordinan de forma conjunta la atención primaria y hospitalaria. Además, en 2024, el Consejo Interterritorial del SNS aprobó el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027, centrado en reforzar la capacidad profesional, mejorar las condiciones laborales y retener talento.
La solidez de la atención primaria explica las bajas tasas de hospitalización evitable por diabetes e insuficiencia cardíaca
Mejores resultados hospitalarios en patologías agudas
Los datos hospitalarios refuerzan esta visión positiva. En 2023, la mortalidad a 30 días tras un infarto agudo de miocardio fue de 8,0 por cada 100 pacientes, frente a una media europea de 8,4. En el caso del accidente cerebrovascular isquémico, la tasa fue de 12,6 por cada 100, también inferior a la media de la UE, situada en 13,1.
Ambos indicadores muestran una tendencia descendente desde el año 2000, reflejo de una mejora sostenida en la calidad asistencial hospitalaria. La actualización en 2024 de la Estrategia Nacional de Accidente Cerebrovascular, junto con la Estrategia de Salud Cardiovascular, busca responder al aumento de los casos de ictus, especialmente en población joven, y mejorar la coordinación asistencial. Entre sus objetivos destacan reducir un 10% los casos de ictus y tratar al 90% de los pacientes en unidades especializadas antes de 2030.
En conjunto, el informe confirma que el sistema sanitario español mantiene un alto nivel de eficacia, con resultados sólidos en prevención, atención primaria y atención hospitalaria, aunque con desafíos pendientes en participación en cribados y sostenibilidad a medio plazo.









