Pablo Malo Segura
Los días 23 y 24 de enero el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región (COEM) acoge el Simposio Internacional de Diagnóstico por la Imagen en Odontología, coordinado por el Dr. Guillermo Pradíes Ramiro y la Dra. Araceli Martínez Miravé. El evento, organizado por la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (Sepes) y el COEM, reunirá en 26 ponencias de 15 minutos a reconocidos especialistas para analizar el papel de la imagen en la práctica clínica actual, centrándose en la integración de nuevas tecnologías, la seguridad clínica y la toma de decisiones terapéuticas basadas en un diagnóstico radiológico preciso. La Dra. Araceli Martínez Miravé adelanta a iSanidad los principales objetivos del Simposio, las claves que marcarán el programa y habla sobre los últimos avances en este ámbito.
¿Qué objetivos formativos y clínicos persigue el Simposio Internacional de Diagnóstico por la Imagen en Odontología y cómo se estructuran sus contenidos para dar respuesta a las necesidades actuales de la práctica odontológica?
El objetivo principal es dotar al clínico de criterio para transformar la información radiológica en decisiones terapéuticas seguras y precisas. No nos limitamos a la descripción tecnológica; queremos que el odontólogo sepa exactamente cuándo, cómo y por qué utilizar cada herramienta para resolver problemas reales.
Para ello, hemos estructurado el programa en cuatro ejes estratégicos. En primer lugar, integración de avances tecnológicos: IA aplicada al diagnóstico, ecografía intraoral y modelos anatómicos para optimizar flujos de trabajo. Después, la gestión del riesgo anatómico, con la identificación de «trampas» que no se ven en 2D, como variantes anatómicas de alto riesgo. En tercero, seguridad quirúrgica y endodóntica, con el uso del CBCT como escudo preventivo ante complicaciones como la extravasación de hipoclorito o cirugías mínimamente invasivas. Por último, excelencia y responsabilidad, con la optimización del flujo digital y un análisis del impacto médico-legal de las imágenes.
«Hemos estructurado el programa en cuatro ejes estratégicos: integración de avances tecnológicos, gestión del riesgo anatómico, seguridad quirúrgica y endodóntica, y excelencia y responsabilidad»
Además, incluimos un Taller Práctico de CBCT «desde cero» para que cualquier profesional aprenda a navegar e interpretar un volumen 3D con criterio propio.
¿Cómo se integra el diagnóstico por la imagen en la toma de decisiones clínicas y en la planificación terapéutica de los tratamientos odontológicos actuales?
Ha dejado de ser una simple foto de confirmación para convertirse en el mapa de navegación del tratamiento. Hoy, especialmente mediante el CBCT, la imagen nos permite anticiparnos: medir hueso con precisión, visualizar la morfología real de un conducto o localizar un nervio antes de una extracción. Hemos evolucionado del «vemos y actuamos» al «planificamos y ejecutamos con predictibilidad».
«Mediante el CBCT, la imagen nos permite anticiparnos: medir hueso con precisión, visualizar la morfología real de un conducto o localizar un nervio antes de una extracción»
¿Cuáles son los avances más recientes en radiología odontológica y cómo influyen en la práctica clínica diaria?
Me gustaría destacar tres, que ya están marcando la diferencia. El CBCT de baja dosis, que permite obtener imágenes 3D con mínima radiación, facilitando un uso más ético y frecuente; la inteligencia artificial (IA), que funciona como un «segundo par de ojos» que ayuda a detectar caries, calcular edad ósea o señalar patologías, reduciendo el margen de error humano; y la fusión de imágenes: superponer la estética del paciente (fotos) sobre su estructura ósea 3D es una revolución para la planificación de implantes y rehabilitaciones estéticas.
En la práctica, esto significa diagnósticos más certeros, tratamientos más personalizados y una mayor eficiencia.
«El CBCT de baja dosis, la IA y la fusión de imágenes ya están marcado la diferencia»
¿Qué impacto tiene la estandarización de los protocolos de adquisición e interpretación de imágenes en la fiabilidad diagnóstica y la reproducibilidad de los estudios radiológicos en odontología?
La estandarización de los protocolos de adquisición e interpretación de imágenes es vital para la fiabilidad. Si cada profesional adquiere o lee las imágenes de forma distinta, se pierde la reproducibilidad. Tener protocolos claros asegura que no se pase nada por alto y que, ante una misma imagen, diferentes colegas lleguen a conclusiones similares. Es la base de una odontología moderna basada en la evidencia.
«La estandarización de los protocolos de adquisición e interpretación de imágenes es vital para la fiabilidad»
Durante el simposio usted impartirá la ponencia El peligro oculto en tus pacientes: Domina las variantes anatómicas antes de que te sorprendan. ¿Cuáles son las principales limitaciones diagnósticas de la radiografía panorámica (OPG) en la identificación de estructuras anatómicas relevantes?
Efectivamente, en esta sesión analizaremos cómo la radiografía panorámica, siendo una herramienta útil de cribado, tiene una capacidad de engaño peligrosa. Es una foto en escala de grises que «aplana» la anatomía y oculta la complejidad del terreno. Confiar en ella para la planificación de tratamientos complejos es un error con mayúsculas que puede llevar a complicaciones graves. Sus limitaciones principales son tres.
En primer lugar, la ilusión de la bidimensionalidad. Al ser una imagen plana de una anatomía curva, crea superposiciones que engañan al clínico. Puede hacer parecer que un ápice está a una distancia segura del conducto dentario inferior cuando, en realidad, lo está cruzando en el plano vestíbulo-lingual.
En segundo, la ceguera ante variantes anatómicas críticas: La OPG es prácticamente ciega ante estructuras neurovasculares accesorias de alto riesgo como el Canalis Sinuosus o los conductos linguales mandibulares. No identificarlas antes de una cirugía puede resultar en una hemorragia severa o daño neurológico permanente.
En tercero, la insuficiencia para patologías complejas: Su resolución limitada impide realizar un diagnóstico diferencial fiable de lesiones óseas en estadios iniciales o detectar fracturas radiculares verticales (FRV), que a menudo solo se evidencian en 2D cuando la pérdida ósea ya es irreversible.
En resumen, la principal limitación de la OPG no es lo que muestra, sino lo que oculta. Su uso debe restringirse a una visión general; cualquier tratamiento de riesgo exige la precisión tridimensional que solo proporciona un CBCT.
«La principal limitación de la OPG no es lo que muestra, sino lo que oculta. Su uso debe restringirse a una visión general; cualquier tratamiento de riesgo exige la precisión tridimensional que solo proporciona un CBCT»
¿Qué variantes anatómicas vasculares o nerviosas presentan mayor riesgo clínico y qué estrategias de evaluación radiológica recomienda para su correcta identificación previa a un procedimiento odontológico?
Debemos prestar atención a los «auténticos desconocidos» que el CBCT sí nos permite identificar: canalis sinuosus (CS), una estructura anatómica en la pared anterior del maxilar, con múltiples canales accesorios. Su sección accidental en cirugías de implantes en la zona incisivo/canina puede provocar hemorragias inexplicables o dolores neuropáticos postoperatorios.
También el conducto lingual mandibular, crucial en cirugías de la línea media. Su daño puede provocar hemorragias en el espacio sub-lingual que lleguen a comprometer la vía aérea.
Por otro lado, las fracturas radiculares verticales (FRV): el gran simulador. Sin un CBCT de alta resolución que muestre la línea de fractura, se suelen confundir con fracasos endodónticos comunes, errando el tratamiento.
La estrategia principal es la sospecha activa. Conocer que estas variantes existen es el 50% del diagnóstico; el otro 50% es utilizar la tecnología 3D para localizarlas antes de que nos sorprendan en el quirófano.
«Conocer que estas variantes existen es el 50% del diagnóstico; el otro 50% es utilizar la tecnología 3D para localizarlas antes de que nos sorprendan en el quirófano»
¿Por qué es importante asistir a este simposio y ningún profesional se lo debería perder?
Porque hoy en día la excelencia clínica ya no es opcional, y este Simposio es la vía más directa para alcanzarla. Sinceramente, nadie quiere trabajar con esa sensación de inseguridad al colocar un implante o al enfrentarse a una endodoncia compleja; este evento no va de «vender tecnología», va de comprar tranquilidad. Todos hemos sentido alguna vez esa duda de si estamos viendo todo lo que hay en la radiografía o si nos estamos dejando algo vital por el camino.
«No es una formación académica más; es una oportunidad única para dominar las «trampas» de la anatomía y hacer que la tecnología trabaje para nosotros»
No es una formación académica más; es una oportunidad única para dominar las «trampas» de la anatomía y hacer que la tecnología trabaje para nosotros. El odontólogo que asista se llevará la seguridad de tener el control total de sus casos. Es el momento de actualizarse entre compañeros y volver a la clínica el lunes con una ventaja competitiva clara: la capacidad de ofrecer el máximo estándar de éxito a sus pacientes. Si quieres elevar tu práctica diaria y ganar en previsibilidad, esta es una cita que, sencillamente, no te puedes perder.








