Médicos contra médicos

El Ministerio de Sanidad ha puesto en pie de guerra a los médicos: el Estatuto Marco, las especialidades de Urgencias e Infecciosas y el caos del MIR reflejan una gestión que enfrenta a la ministra contra los médicos

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Luis A. de Haro. Director general de iSanidad
El Ministerio de Sanidad está dirigido por médicos, pero muchas de sus decisiones recientes reflejan una preocupante falta de empatía, como si fuera contra la profesión. En los últimos meses se ha instalado una sensación incómoda dentro del sistema sanitario: la de médicos contra médicos, alimentada por la improvisación normativa y una gestión administrativa deficiente. La posición de los médicos frente al Estatuto Marco ha sido clara y sostenida: Rechazan un marco laboral que diluye su especificidad profesional, su nivel de responsabilidad y su modelo formativo. Esta protesta no es ideológica, sino técnica y asistencial. Sin embargo, la respuesta del Ministerio de Sanidad ha sido percibida como distante y poco dialogante, reforzando un enfrentamiento cada vez más extendido.

El Ministerio de Sanidad está dirigido por médicos, pero muchas de sus decisiones recientes reflejan una preocupante falta de empatía

Por otro lado, en octubre de 2025 el Ministerio publicó el borrador de la Orden Ministerial del programa formativo de Urgencias, con criterios de evaluación y requisitos de acreditación. El texto se sometió a consulta pública, pero a día de hoy sigue sin aprobarse. Aun así, la especialidad podría incorporarse a la convocatoria MIR 2026, lo que implicaría iniciar la formación sin un programa formativo conocido o definitivo. Esta situación genera inseguridad jurídica y docente. También proyecta una imagen de falta de planificación difícil de justificar ante los profesionales. Una especialidad no puede nacer sin un marco formativo claro, consensuado y aprobado. Menos cuando afecta a la organización de unidades docentes y hospitales.

El problema de la falta de diálogo se está agravando con la aprobación de la especialidad de Enfermedades Infecciosas. De nuevo aparece el concepto “médicos contra médicos” porque en lugar de apostar por el diálogo la creación de Infecciosas podría favorecer la fragmentación del sistema. Desde Medicina Interna y Medicina Preventiva aseguran que podría aumentar la multiconsulta y deteriorar la continuidad asistencial y los pacientes complejos serían los más afectados. Si el objetivo es avanzar, el camino debería ser el diálogo con todas las especialidades.

Urgencias, infecciosas, MIR, Estatuto Marco… demasiados frentes que se están dirimiendo contra los médicos

Este clima de confrontación se agrava con la gestión del MIR 2026. La lista provisional de admitidos y excluidos se retrasó más de un mes y se publicó en medio de fallos técnicos. La lista definitiva, que debía conocerse a principios de enero, no llegó hasta el día 15. Solo quedaron nueve días antes del examen. Las consecuencias son evidentes porque hay incertidumbre legal sobre quién puede presentarse. Como no existe margen real para corregir errores el impacto emocional sobre los aspirantes es notable. Los que se presentan al MIR ya son médicos y están denunciando ansiedad, tensión y frustración por culpa del Ministerio. El Ministerio debería proteger a los médicos jóvenes y ofrecer certidumbre, por el contrario, está añadiendo una presión innecesaria.

La crítica no es ideológica ni corporativista, es profesional. Una planificación deficiente enfrenta a los médicos entre sí, debilita la confianza institucional y refuerza la sensación peligrosa para el sistema sanitario de que el Ministerio no cuenta con ellos.

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