P.M.S
El Simposio Internacional de Diagnóstico por la Imagen en Odontología, organizado por el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) junto a la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (Sepes) resaltó el papel de la imagen avanzada en la toma de decisiones clínicas. Dos de las ponencias destacadas de la jornada fueron las impartidas por Pedro Abecasis y Marcela Torrealba, que abordaron desde perspectivas complementarias los retos actuales del diagnóstico radiológico en odontología.
Osteonecrosis medicamentosa: entrenar el ojo para llegar antes

Abecasis insistió en que el diagnóstico precoz depende en gran medida del entrenamiento del observador, comparando el proceso diagnóstico con la necesidad de «calibrar el cerebro» para reconocer patrones radiológicos sutiles. En este sentido, subrayó tres signos clave que deben buscarse de forma sistemática en la CBCT: esclerosis ósea, reacción periostal y presencia de secuestros.
La osteneocrosis de los maxilares es un efecto secundario o una complicación importante de los bifosfonatos, pero su incidencia es alrededor del 3% de los casos con tratamiento intravenoso por cáncer mientras que es notablemente inferior en los pacientes tratados por osteoporosis
El ponente recordó que desde 2014 el término osteonecrosis por bifosfonatos ha sido sustituido por el de osteonecrosis medicamentosa, al implicar a un número creciente de fármacos. Aunque la definición clásica exige la presencia de hueso expuesto no cicatrizado tras ocho semanas en pacientes sin radioterapia previa, Abecasis defendió que el radiólogo puede detectar signos compatibles mucho antes de que exista exposición ósea, especialmente tras extracciones dentales o tratamientos endodónticos, que actúan como factores predisponentes frecuentes.
La mandíbula, debido a su mayor densidad ósea y a su vascularización terminal, es la localización más afectada. En este contexto, la prevención, el conocimiento farmacológico y la colaboración estrecha entre clínicos y radiólogos se convierten en pilares fundamentales. «Prevenir y tratar de forma precoz es la clave del éxito», recalcó.
Ruido anatómico y CBCT: ver más allá del 2D

Torrealba explicó cómo el denominado ruido anatómico, la superposición de estructuras en radiografías convencionales, puede ocultar patologías relevantes, especialmente en sectores posteriores y en pacientes con corticales óseas gruesas. En este sentido, destacó que la CBCT ofrece mayor sensibilidad y precisión diagnóstica, siempre que su indicación se realice de forma justificada.
La ponente recordó los principios de protección radiológica actualmente vigentes, como Alara, Alada y Alada-IP, insistiendo en que la evidencia científica avala una selección del examen caso a caso, orientada a la indicación clínica y al paciente. A través de numerosos ejemplos clínicos, abordó entidades que con frecuencia pasan desapercibidas en 2D, como el surco palato-radicular, los cemental tears (desgarros de cemento) o determinadas reabsorciones radiculares, subrayando la importancia de que el radiólogo informe todos los hallazgos presentes en el volumen, más allá del motivo inicial de la solicitud.
Mesa de debate
Las ponencias dieron paso a un debate moderado por los coordinadores del simposio, Guillermo Pradíes y Araceli Martínez Miravé, en el que se abordaron cuestiones de gran relevancia clínica, como la elección del campo de visión, la resolución frente a la dosis de radiación y las implicaciones legales del uso de CBCT en consulta.
Durante la charla se enfatizó en las variantes anatómicas, especialmente del conducto dentario inferior, el foramen lingual y sus implicaciones en cirugía implantológica. Se recordó que estudios basados en CBCT muestran que hasta un 60% de la población presenta variantes del conducto dentario inferior, lo que refuerza la necesidad de buscarlas activamente y conocerlas para evitar complicaciones como hemorragias o neuromas traumáticos.
Asimismo, se alertó sobre el riesgo de hematomas sublinguales potencialmente graves tras la colocación de implantes en zonas anteriores, y sobre la responsabilidad legal que implica interpretar todo el volumen adquirido, incluso estructuras fuera del área de interés odontológico.







