J.P.R.
La compañía farmacéutica Johnson & Johnson ha inaugurado su nueva sede en España. El gigante estadounidense ha trasladado sus oficinas a la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. La llegada a estas nuevas instalaciones llegan en un momento de cambio para la industria farmacéutica. «Vivimos la época de oro de la innovación farmacéutica. Se está produciendo la convergencia de la investigación genética y del desarrollo tecnológico», ha destacado la directora general de la filial en la región de Iberia, María Fernanda Prado, en un acto que ha contado con la presencia del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, y la alcadesa de Pozuelo, Paloma Tejero, entre otras autoridades.
Con más de 140 años de historia desde su fundación en Nueva Jersey, la compañía inició su actividad en España casi a mediados de la década de los 80. Desde entonces ha ido incrementando su actividad en nuestro país. En 1989, estableció en Toledo su Centro de Investigación Básica en Química Médica, pieza clave de su red de centros de I+D en todo el mundo. En estas instalaciones, con más de mil metros cuadrados de superficie, trabajan 40 investigadores y se han sintetizado más de 135.000 moléculas, de las que 25 han sido propuestas para su desarrollo clínico. Durante este periodo, el centro de Toledo ha sumado 150 patentes internacionales y 220 publicaciones científicas. En 2023, la compañía invirtió el 13,23% de sus ventas en I+D, contando con un crecimiento de más del 140% en los últimos años. Solo en España, destina 174 millones de euros anuales.
Johnson & Johnson cuenta con más de 170 ensayos clínicos en España y Portugal, explicó Prado en la inauguración de la nueva sede en España
En la actualidad, la farmacéutica norteamericana cuenta con más de 170 ensayos clínicos en España y Portugal «que involucran a más de 100 instituciones y a más de 400 profesionales», con más de 4.500 pacientes reclutados. «En Johnson & Johnson creemos firmemente en la innovación como motor de progreso social y económico. Por eso apostamos por las más de 1.500 personas que integran la compañía en España, para contribuir al avance presente y construir la medicina del futuro desde la ciencia, la creatividad y la sostenibilidad. Esta sede está inspirada en los valores que nos definen y refleja nuestra conexión con el entorno, los pacientes y los profesionales sanitarios. Es una oportunidad para renovar nuestro optimismo y compromiso y seguir ofreciendo a la sociedad lo mejor de nosotros».
Tanto el ministro Hereu como la consejera Matute han puesto en valor la importancia de la colaboración público-privada. «Este Gobierno cree que la alianza entre el país y la industria farmacéutica es una línea estratégica fundamental», ha expresado Hereu. El ministro puso en valor «la importancia industrial de este sector. Cualquiera de los ministerios que estamos implicados en esta estrategia podríamos subrayar la importancia de la innovación, en el impulso de este derecho universal que es la salud», ha insistido.
En la misma línea se ha manifestado Matute que ha subrayado el papel de la industria biofarmacéutica “como un aliado estratégico a la hora de afrontar los retos del futuro, tales como el envejecimiento, la cronicidad o la fragilidad”. Y ha añadido que, “un sector biofarmacéutico dinámico, potente y pujante es sinónimo de salud, bienestar y riqueza”.









