Redacción
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, anunció el pasado viernes que en el territorio andaluz se han creado tres categorías estatutarias específicas para clínicos investigadores: facultativo especialista clínico investigador, enfermera clínica investigadora y enfermera especialista clínico investigadora.
Con la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), «Andalucía ha sido pionera en desarrollar estas categorías estatutarias. Nos situamos en la primera línea del sistema nacional de I+D en salud«, ha valorado, según ha señalado la Junta en una nota de prensa.
«Nos situamos en la primera línea del sistema nacional de I+D en salud», ha valorado Antonio Sanz
Antonio Sanz ha detallado que las órdenes por las que se crean estas categorías «garantizan una dedicación a la investigación de entre el 50 y el 100% de la jornada laboral; aseguran la compatibilidad real con la actividad asistencial, docente y de gestión clínica; y ofrece una vía estable de desarrollo profesional».
Además, ha señalado que «esto supone un cambio de modelo que va a dar estabilidad a los profesionales sanitarios que se dedican a la investigación dentro de Servicio Andaluz de Salud». El titular de la Consejería de Sanidad destaca que «estas órdenes son también una buena noticia para todos los ciudadanos» porque «más investigación significa mejores resultados en salud, porque investigar es una herramienta para diagnosticar antes, tratar mejor y cuidar con más precisión».
«Investigar deja de ser una heroicidad personal y pasa a ser una función estructural del sistema», en tanto que «estas categorías refuerzan la capacidad investigadora del SAS; el posicionamiento de Andalucía en ensayos clínicos nacionales e internacionales; la innovación asistencial y la transferencia de conocimiento a la práctica clínica y la mejora de los resultados en salud de la ciudadanía», ha añadido.
«Investigar deja de ser una heroicidad personal y pasa a ser una función estructural del sistema», defiende la Consejería de Sanidad andaluza
El consejero ha incidido en que Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma en desarrollar categorías estatutarias específicas de clínicos investigadores, «adelantándose al conjunto del Sistema Nacional de Salud y dando respuesta a una demanda clínica histórica del sector». Y ha señalado que se trata de «una apuesta clara por el talento, la ciencia y la sostenibilidad del sistema sanitario público«.
En este sentido, Antonio Sanz ha enmarcado que, hasta ahora, el marco normativo estatal limitaba la estabilidad de los profesionales dedicados a la investigación clínica con contratos temporales de un máximo de tres años y sin figuras estatutarias específicas.
Así ha señalado que esto provocaba «tres problemas fundamentales»: dificultad para retener el talento investigador, riesgo de bloqueo de programas estratégicos del Instituto de Salud Carlos III y, sobre todo, la imposibilidad de compatibilizar la actividad asistencial y la investigación clínica con pacientes. Sin embargo, ha asegurado que «con la aprobación de estas órdenes ganamos en estabilidad, tiempo y seguridad jurídica para investigar mejor».








