Anuario iSanidad 2025
Juan Pablo Núñez, CEO de Uniteco
El año 2025 será recordado como un punto de inflexión para la profesión médica. Un periodo en el que los profesionales sanitarios tuvieron que enfrentarse, una vez más, a una realidad que puso a prueba su vocación, su resistencia y, sobre todo, su confianza en el sistema.
Fue un año de cambios estructurales, tensiones laborales, avances tecnológicos y un repunte notable de las reclamaciones por presunta mala praxis. Un año en el que la medicina española demostró su fortaleza, pero también su vulnerabilidad.
Desde Uniteco lo vivimos de cerca. En cada conversación con nuestros asegurados percibimos la misma mezcla de cansancio y orgullo: el cansancio de quien siente que carga con un sistema desbordado, y el orgullo de seguir cumpliendo con su deber pese a las dificultades.
En ese entorno, nuestro papel fue, y sigue siendo, el de acompañarlos, protegerlos y anticipar nos a los nuevos riesgos que amenazan su ejercicio profesional.
Una profesión en tensión constante
Las movilizaciones médicas que se sucedieron a lo largo del año fueron la manifestación visible de un malestar que llevaba tiempo gestándose. El debate en torno al nuevo Estatuto Marco, las guardias interminables y la falta de conciliación evidenciaron una desconexión entre las necesidades reales del médico y las soluciones que se le ofrecían. Esa tensión se tradujo en sobrecarga asistencial y, con ella, llegó el aumento del riesgo.
Porque cuando un médico trabaja agotado, con menos recursos y mayor presión la probabilidad de cometer un error crece, por muy vocacional que sea su entrega. Lo preocupante fue que, en muchos casos, el sistema trasladó esa responsabilidad individual al profesional, dejándole más expuesto que nunca a una reclamación. Para nosotros, 2025 reforzó una convicción que llevamos más de medio siglo defendiendo: proteger al médico no es una opción, es una necesidad estructural del sistema sanitario.
Proteger al médico no es una opción, es una necesidad estructural del sistema sanitario
Más reclamaciones, más incertidumbre
Las cifras confirmaron la tendencia: las reclamaciones por mala praxis siguieron aumentando, especialmente en urgencias, atención primaria y cirugía. Los informes de diferentes colegios médicos y aseguradoras reflejaron un crecimiento sostenido de las demandas judiciales y de las quejas extrajudiciales de pacientes. En muchos casos, el detonante fue la falta de tiempo, la demora en una prueba o la saturación del servicio.
Esta realidad volvió a poner sobre la mesa una verdad incómoda: el error médico rara vez nace de la falta de competencia, sino de la falta de condiciones. Sin embargo, el peso jurídico y mediático recae sobre el profesional.
Y ahí es donde el seguro de Responsabilidad Civil Profesional se convierte en un escudo imprescindible: no sólo para responder ante una reclamación, sino también para proteger la reputación, la tranquilidad y la carrera del médico.
En Uniteco no nos limitamos a ofrecer una póliza. Apostamos por un acompañamiento integral que incluye asesoramiento jurídico, prevención de riesgos, formación continua y defensa especializada. Porque cada reclamación tiene detrás una historia personal y profesional que merece ser escuchada y defendida con rigor.
Apostamos por un acompañamiento integral que incluye asesoramiento jurídico, prevención de riesgos, formación continua y defensa especializada
La irrupción de la inteligencia artificial: nuevos retos legales
2025 fue también el año en que la inteligencia artificial dio un salto cualitativo en la práctica médica. En numerosos hospitales y consultas comenzaron a utilizarse sistemas capaces de transcribir historias clínicas o sugerir diagnósticos. La promesa de eficiencia vino acompañada de una gran pregunta: ¿quién es responsable si el algoritmo se equivoca?
El debate sobre la responsabilidad compartida entre médico, hospital y desarrollador tecnológico abrió un nuevo escenario legal que aún está lejos de resolverse. Pero lo que sí quedó claro es que el profesional sanitario sigue siendo el último eslabón visible ante el paciente. Y, por tanto, el más expuesto.
Por eso, en Uniteco trabajamos para que nuestras coberturas evolucionen al mismo ritmo que la medicina. Trabajamos en incorporar análisis específicos sobre el ciberriesgo y herramientas digitales, anticipando los riesgos que estos avances pueden generar. Proteger al médico del futuro empieza por comprender las herramientas que utiliza hoy.
Proteger al médico del futuro empieza por comprender las herramientas que utiliza hoy
Cambios normativos y generación de relevo
El año también estuvo marcado por transformaciones regulatorias, como la nueva ley de medicamentos y productos sanitarios o las reformas en el ámbito del personal médico. Estas modificaciones exigieron al profesional a adaptarse a nuevos procedimientos y responsabilidades, incrementando la complejidad jurídica del ejercicio.
A ello se sumó un relevo generacional en marcha: miles de jóvenes médicos comenzaron su carrera profesional en 2025 en un contexto especialmente incierto. Muchos de ellos dieron sus primeros pasos en un sistema saturado, enfrentándose por primera vez a la presión asistencial, la exposición mediática y la posibilidad de una reclamación.
En Uniteco reforzamos nuestras coberturas para este perfil, incluso les damos cobertura el primer año de forma gratuita, conscientes de que la seguridad profesional debe comenzar desde el primer día de ejercicio.
El valor de la confianza
Mirando atrás, 2025 nos dejó una lección fundamental: la confianza es el activo más valioso de la profesión médica. Confianza en el propio criterio clínico, en las instituciones que la respaldan y en las entidades que la protegen. Nuestro compromiso desde Uniteco fue —y seguirá sien do— mantener viva esa confianza.
Ofrecer soluciones adaptadas, ágiles y humanas. Estar al lado del médico no solo cuando se produce una reclamación, sino antes, durante y después. Porque proteger al médico es proteger al paciente, y con ello al sistema sanitario en su conjunto. El año 2025 demostró que los médicos siguen siendo un pilar insustituible del bienestar social, pero también que necesitan sentirse respaldados. En un mundo sanitario cada vez más complejo, nuestra misión sigue siendo la misma que cuando empezamos hace más de 50 años: proteger a quienes nos protegen a todos.










