Anuario iSanidadental 2025
Dr. Juan Ignacio Rodríguez Ruiz
En el cambiante escenario sanitario del siglo XXI, la odontología en Cantabria asume con determinación el reto de redefinir su papel como disciplina clave para la salud global de la población. Desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cantabria, entendemos esta responsabilidad como una oportunidad para consolidar una profesión más fuerte, más conectada con la ciudadanía y más comprometida con la excelencia. El equipo que tengo el honor de presidir trabaja con una idea central: un Colegio útil, cercano y alineado con las necesidades reales de los colegiados y de la sociedad.
Uno de nuestros ejes fundamentales es la formación continuada como derecho y deber profesional. La odontología avanza a un ritmo vertiginoso, y estar al día es esencial para mantener los más altos estándares asistenciales. Por eso, el Colegio ha desplegado un modelo formativo integral, con propuestas que van desde la actualización clínica hasta áreas tan determinantes como la gestión, la ética o la tecnología aplicada. Con formatos híbridos y contenidos innovadores, buscamos facilitar el acceso al conocimiento a todos los colegiados, independientemente de su trayectoria o ubicación.
A esta apuesta se suma un esfuerzo decidido por modernizar los servicios colegiales. La profesión necesita apoyos sólidos, ágiles y útiles, y en ese sentido hemos comenzado a revisar y ampliar los recursos disponibles: asesoramiento jurídico especializado, acompañamiento en las etapas iniciales de la carrera, herramientas digitales para la gestión clínica y más. Queremos un Colegio que responda con eficacia a las preocupaciones cotidianas del profesional, especialmente de quienes se incorporan al ejercicio con nuevas perspectivas y expectativas.
«Con la incorporación activa a iniciativas como Promosalud, nuestras clínicas se están convirtiendo en puntos de detección precoz de patologías sistémicas, contribuyendo a un enfoque verdaderamente integral de la salud»
Pero el papel del odontólogo va más allá de la clínica. Nuestra función como agentes de salud pública se ha hecho más visible en los últimos años, y Cantabria es un claro ejemplo. Con la incorporación activa a iniciativas como Promosalud, nuestras clínicas se están convirtiendo en puntos de detección precoz de patologías sistémicas, contribuyendo a un enfoque verdaderamente integral de la salud. Es una muestra concreta de cómo la profesión puede y debe estar presente en los grandes debates sanitarios del presente.
La defensa de la calidad asistencial también nos obliga a ser firmes ante amenazas que afectan directamente a los pacientes. Desde el Colegio, seguimos alertando sobre los riesgos de la venta no regulada de productos sanitarios por canales digitales, y reiteramos la necesidad de que cualquier tratamiento esté siempre supervisado por profesionales cualificados y colegiados. La seguridad del paciente es innegociable.
Además, como institución, queremos participar activamente en la construcción de una relación más humana entre profesionales y administraciones. Por eso, nos hemos adherido al Manifiesto por el Derecho a una Atención Presencial Efectiva, convencidos de que la cercanía y la escucha activa deben ser también valores compartidos en la gestión pública. Con trabajo, diálogo y visión de futuro, estamos sentando las bases para una odontología que no solo cuida bocas, sino que contribuye al bienestar y a la salud integral de nuestra Comunidad.










