Anuario iSanidad 2025
José Soto Bonel, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa)
Durante 2025, el sector sanitario en España ha estado en pleno proceso de transformación. Las tendencias más relevantes apuntan a que la digitalización, la integración de la inteligencia artificial, la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad del sistema deben ser, para ello, algunos de los ejes prioritarios más relevantes. ¿Un punto de inflexión en la evolución del sistema?
Nos enfrentamos a una realidad compleja y desafiante: un modelo tensionado por el envejecimiento de la población, la cronicidad, la escasez de profesionales, las desigualdades territoriales y una creciente presión presupuestaria. En este contexto, la sostenibilidad del sistema sanitario no es solo un objetivo deseable, sino una urgencia inaplazable. Y en esta transformación, la gestión sanitaria profesionalizada se revela como una palanca estratégica imprescindible.
La gestión sanitaria profesionalizada se revela como una palanca estratégica imprescindible
Entre las claves de futuro destaca de forma nítida la digitalización. No como un fin en sí mismo, sino como una herramienta poderosa para reorganizar procesos, optimizar recursos, mejorar la calidad asistencial, empoderar a los pacientes y fortalecer la equidad.
Un reciente informe de EY sobre las tendencias del sector sanitario en España indica que la tecnología será un habilitador clave de los cambios estructurales que necesita el Sistema.
La implantación efectiva de soluciones digitales, el uso de inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones clínicas y gestoras, la interoperabilidad real entre sistemas o el aprovechamiento del dato para generar conocimiento útil son ya realidades en muchos centros.
Pero la clave está en escalar, integrar y gobernar esta transformación. No basta con innovar: hay que gestionar la innovación de forma estratégica y teniendo en cuenta su aportación de valor desde el punto de vista de todos los actores: profesionales, organizaciones, pacientes, industria y sistema sanitario.
La Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud, impulsada por el Ministerio de Sanidad, proporciona un marco claro para avanzar en esta dirección. Establece líneas de actuación orientadas a garantizar la equidad en el acceso digital, mejorar la experiencia del paciente y fortalecer las capacidades analíticas del sistema.
La Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud, impulsada por el Ministerio de Sanidad, proporciona un marco claro para avanzar en esta dirección
Desde Sedisa valoramos especialmente que se reconozca la necesidad de un liderazgo gestor capaz de impulsar esta transición desde la realidad operativa de los centros y servicios sanitarios.
La digitalización no solo transforma la asistencia: transforma también la gestión. Automatizar procesos, disponer de indicadores en tiempo real, optimizar la planificación de recursos humanos o rediseñar circuitos asistenciales son decisiones que deben estar guiadas por directivos de la salud formados, con visión estratégica y capacidad de liderazgo transformacional.
Como recoge el documento Tendencias digitales en salud para 2025, de CuraeSalud, el perfil de gestor sanitario será cada vez más híbrido: con competencias tecnológicas, humanas y organizativas.
Pero hay un riesgo: que esta transformación se centre solo en la tecnología y se olvide de las personas. La profesionalización de la función directiva, la formación continua, la participación de los profesionales sanitarios en la toma de decisiones y la orientación al ciudadano deben ser principios rectores del cambio. La tecnología debe estar al servicio de los valores del sistema: accesibilidad, solidaridad, calidad y equidad.
La tecnología debe estar al servicio de los valores del sistema: accesibilidad, solidaridad, calidad y equidad
En Sedisa y la Fundación Sedisa defendemos que el cambio debe ser liderado desde una cultura de gestión responsable, con visión a medio y largo plazo. Por eso impulsamos programas formativos, proyectos de análisis y evaluación, de gestión basada en valor y propuestas para reforzar la profesionalización directiva.
La gestión no puede ser reactiva: debe anticiparse, innovar y construir soluciones sostenibles. El sistema sanitario que necesita la sociedad española en el presente y en el futuro requiere organizaciones sólidas, estructuras flexibles, talento comprometido y gobernanza inteligente.
Y en ese camino, el papel de los directivos de la salud es más relevante que nunca. La sostenibilidad no se logra solo con financiación o tecnología: se logra con buena gestión.
Mirando hacia 2030, la pregunta no es si habrá transformación digital en sanidad, sino cómo se gestionará esa transformación para que sea eficiente, justa y centrada en las personas. El momento de actuar es ahora. Y el liderazgo de los directivos de la salud debe estar en el centro de esa acción.
Tribuna con el apoyo de Sedisa










