Anuario iSanidad 2025
Dr. Ignacio Martínez Jover, director gerente del Hospital Universitario del Henares
La transformación digital está redefiniendo la manera en que los sistemas sanitarios de todo el mundo afrontan los retos presentes y futuros. En este contexto, el Hospital Universitario del Henares, centro público de la Comunidad de Madrid con 250 camas y una población adscrita de 175.000 habitantes, avanza en la incorporación de soluciones de inteligencia artificial (IA) como una herramienta estratégica para reforzar su misión.
Según el plan estratégico Mirando al Futuro, con horizonte en el año 2027, toda innovación tecnológica debe tener un impacto directo sobre la vida de las personas, favoreciendo la humanización, la seguridad clínica y la eficiencia de los cuidados. La IA, bien aplicada, permite avanzar precisamente en esa dirección.
La capacidad de la inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de información clínica aporta un valor diferencial en los procesos asistenciales. Al identificar patrones en analíticas, pruebas diagnósticas o historiales médicos, estos sistemas facilitan la detección temprana de riesgos y permiten anticipar complicaciones antes de que se manifiesten de forma evidente.
La capacidad de la inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de información clínica aporta un valor diferencial en los procesos asistenciales
Esto no implica sustituir el juicio clínico; al contrario, lo complementa. Los algoritmos proporcionan información basada en evidencia que ayuda al profesional a tomar decisiones más ágiles y precisas, reforzando la seguridad del paciente y reduciendo la variabilidad asistencial. De este modo, la tecnología se convierte en apoyo del criterio experto, no en un reemplazo.
Uno de los ámbitos donde este impacto resulta más visible es en la enfermería. La automatización de tareas repetitivas —como el registro sistemático de constantes y el análisis continuo de datos— libera tiempo de los profesionales para dedicarlo a la atención directa. Esta disponibilidad es crucial: la observación cercana, la escucha activa y el acompañamiento emocional forman parte de la esencia del cuidado enfermero.
Cuando la tecnología se encarga de tareas operativas, la enfermería puede centrarse plenamente en la persona. Este cambio no sólo mejora los flujos de trabajo; también fortalece la relación terapéutica, clave para una experiencia de paciente verdaderamente humanizada.
El despliegue de la inteligencia artificial en el hospital se basa en un modelo de colaboración transversal. La adopción tecnológica no se concibe como un proceso aislado dentro de los servicios de informática, sino como un proyecto compartido que involucra a todos los servicios y unidades asistenciales y no asistenciales.
Cuando la tecnología se encarga de tareas operativas, la enfermería puede centrarse plenamente en la persona
Los grupos multidisciplinares analizan las oportunidades, evalúan riesgos, priorizan necesidades y valoran el impacto ético y organizativo de cada herramienta. Esta forma de trabajo garantiza que la IA responda a retos reales y aporte valor añadido al sistema asistencial, respetando la cultura del centro y la visión del plan Mirando al Futuro.
Uno de los ámbitos donde la IA está mostrando un mayor potencial transformador es en la hospitalización a domicilio, un modelo asistencial fundamental para avanzar hacia una atención más humana y centrada en la persona.
Permitir que pacientes con necesidades hospitalarias puedan recibir cuidados en su propio hogar supone beneficios clínicos y emocionales ampliamente demostrados: reducción de ansiedad, mayor autonomía, mejor descanso, menor riesgo de infecciones y un entorno más familiar para la recuperación. La IA maximiza estos beneficios mediante herramientas de monitorización remota avanzada capaces de analizar constantes vitales, patrones de movimiento o síntomas autorreportados.
Gracias a estos algoritmos, los equipos clínicos pueden detectar precozmente signos de descompensación, adaptar tratamientos de manera proactiva y evitar reingresos innecesarios. Así, la integración de la IA convierte el hogar del paciente en una verdadera extensión del hospital, con vigilancia clínica en tiempo real y capacidad de respuesta inmediata ante cualquier cambio relevante.
La IA maximiza estos beneficios mediante herramientas de monitorización remota avanzada capaces de analizar constantes vitales, patrones de movimiento o síntomas autorreportados
Todo este desarrollo va acompañado de un firme compromiso ético. El Hospital Universitario del Henares garantiza un uso responsable y transparente de la inteligencia artificial, respetando los principios de confidencialidad, protección de datos y supervisión humana permanente. La tecnología nunca opera de manera autónoma ni toma decisiones sin revisión profesional.
Mirando al futuro, el hospital concibe la IA como un camino de avance continuo. Las propuestas de innovación parten de los profesionales, de su experiencia diaria y de la escucha activa de las necesidades de los pacientes. De este modo, la tecnología y la humanización avanzan juntas para construir un modelo asistencial más cercano, seguro y eficiente, coherente con la visión que guía al Hospital Universitario del Henares.
Tribuna con el apoyo de Sedisa










