El proyecto BeDirect analiza las barreras del SNS para «agilizar el acceso de los pacientes a la innovación terapéutica»

Esta iniciativa también aporta soluciones concretas para avanzar hacia un modelo sanitario más eficiente y centrado en el valor en salud

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Redacción
Un total de 13 barreras frenan la transformación del Sistema Nacional de Salud (SNS), las cuales no actúan de forma aislada, sino que reflejan retos interrelacionados que condicionan la eficiencia del sistema, su capacidad de adaptación y su evolución hacia modelos más coordinados, predecibles y orientados a resultados en salud. Esta es una de las conclusiones del proyecto ‘BeDirect: Transformando la gestión hospitalaria para transformar los resultados en salud’, presentado en el marco de las XIV Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), celebradas en Toledo.

Asimismo, este proyecto, desarrollado por BeOne Medicines en colaboración con Levin Public Health Affair, propone soluciones concretas para mejorar el acceso a la innovación y los resultados en salud. Vanesa Roig, directora de Acceso de BeOne Medicines España y Portugal, señala que “el proyecto BeDirect sitúa la transformación de la gestión sanitaria como una palanca clave para agilizar el acceso de los pacientes a la innovación terapéutica y mejorar los resultados en salud, a través de un enfoque multidisciplinar que integra la visión de expertos del ámbito clínico, institucional y de gestión”.

Según el proyecto, el SNS se enfrenta a diferentes retos que el impiden tener una transformación real del sistema sanitario

Asimetría estructural y territorial en la implementación efectiva de decisiones estratégicas; descoordinación entre niveles asistenciales y ausencia de continuidad asistencial estructurada; rigidez presupuestaria en la asignación de recursos en función de valor; ausencia de planificación estratégica coordinada y vinculante para la incorporación de la innovación; así como repetición de procesos de evaluación y ausencia de un ciclo estructurado de reevaluación basado en resultados, forman parte de las barreras identificadas.

A las que se añaden la necesidad de reforzar la transparencia, trazabilidad y comparabilidad en la toma de decisiones sanitarias; la ausencia de modelos estructurados para la evaluación e incorporación de tecnologías sanitarias no farmacológicas; la sobrecarga regulatoria y complejidad administrativa en la implementación de la innovación; la interoperabilidad limitada y ecosistema digital fragmentado; además de la adopción tecnológica sin evaluación integral del impacto organizativo, asistencial y operativo.

Se propone una hoja de ruta reforzar la cohesión interterritorial, impulsar una gobernanza y mejorar la planificación de la innovación

Para concluir con las barreras, destacan el incremento de la carga administrativa derivada de la digitalización y la implantación tecnológica; el déficit de capacitación en gestión sanitaria y competencias digitales; y la participación limitada y no estructurada de pacientes y ciudadanía en el funcionamiento del sistema sanitario.

Como solución a estas barreras, el informe plantea una hoja de ruta estructurada orientada a reforzar la cohesión interterritorial, impulsar una gobernanza basada en datos y resultados, mejorar la planificación de la innovación y evolucionar hacia modelos de asignación de recursos más flexibles y orientados a valor. Estas barreras no deben entenderse como un límite, sino como una oportunidad real para transformar el sistema sanitario y avanzar hacia modelos más eficientes, coordinados y sostenibles, según señalan las conclusiones del informe.

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