El glaucoma supone la segunda causa por ceguera en el mundo, y es que solamente es superada por las cataratas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afecta a más de 61 millones de personas en todo el mundo, de las que siete millones ya han perdido la visión. Cada año se registran 2,4 millones de casos nuevos en el mundo, y según datos de la ‘World Glaucoma Association’, para el 2020 se espera que esta patología esté cerca de afectar a 80 millones de personas en el mundo. En España, la cifra de afectados por esta enfermedad se estima en un millón.
Conscientes de esta patología, y de la búsqueda y aplicación de las últimas terapias, el servicio de oftalmología del Hospital Quiron Sagrado Corazón-CAO de Sevilla, organizó la semana pasada la ‘VI Reunión anual de glaucoma’, con el objetivo de poner en común los últimos protocolos para la detección, seguimiento y las novedades en el tratamiento de la enfermedad. Además, durante la jornada se pusieron en común los nuevos fármacos, los implantes no valvulados para mejorar el riego ocular, los nuevos horizontes que se presentan para el tratamiento de la enfermedad o la relación entre el glaucoma y las enfermedades degenerativas, entre otros temas.
Glaucoma, enfermedad silenciosa
En España, con un millón de afectados por esta enfermedad, la mitad desconoce que la padece, y es que esta patología no presenta síntomas hasta que se encuentra en edad avanzada el paciente. El nervio óptico se va dañando sin que el enfermo note síntomas, es por ello que se la considere una enfermedad “silenciosa”.
Al respecto, el doctor Javier Serrano, coordinador de la Unidad de Glaucoma de Quirón Sagrado Corazón-CAO, explica que “la razón de este hecho radica en que estamos ante una de las llamadas enfermedades silenciosas, que no presenta síntomas hasta que se encuentra en una fase avanzada y, por tanto, es de peor pronóstico”. Para evitar encontrarse ante una enfermedad en un estadio ya avanzado, el doctor considera “fundamental la visita periódica al oftalmólogo para revisiones rutinarias de la vista; es la única manera de detectar la enfermedad precozmente, fijar un tratamiento que impida su avance y evite la ceguera”.
Para el glaucoma “no existe una causa clara ni única”
La prevalencia universal del glaucoma se encuentra entre el 0,5% y el 2% de la población a partir de los 40 años de edad; puede llegar al 7-8% en los mayores de 80 años, de ahí que se incida en la importancia que tiene las revisiones periódicas de la vista a partir de los 40 años.
Según explica el doctor Serrano, para el glaucoma “no existe una causa clara ni única del desarrollo de esta enfermedad”. Son más determinantes la “existencia de componentes hereditarios (más frecuente si hay familiares con antecedentes de glaucoma), factores precipitantes como la toma de fármacos (corticoides), y otras enfermedades oculares que secundariamente pueden desencadenar esta patología”.
..Emilio Ramírez








