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La farmacia es un apoyo básico para el sistema sanitario

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El debate La Farmacia como espacio del Sistema Nacional de Salud para ver qué puede aportar la oficina de farmacia para descargar al médico de Atención Primaria tuvo como protagonistas a Dra. Carmen Valdés, Médico de Atención Primaria del SERMAS, y Luis de Palacio, presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).

Entre el 65 y el 70% de la carga de trabajo en la consulta de Atención Primaria se traduce en labores administrativas

Por poner un ejemplo claro, la Dra. Valdés narró su experiencia: “Yo me he sentado esta mañana en la consulta a las 8:10, me he levantado a las 13:40, con 5 minutos de interrupción, nada más. Efectivamente, yo creo que sí que estamos desbordados, tanto como por mi parte como por la de todos los centros de salud que yo conozco. Hay una sobrecarga asistencial pero gran parte es un tema administrativo”.

El cálculo es claro: entre el 65 y el 70% de la carga de la consulta pueden llegar ocuparla temas administrativos. ¿Dónde está el riesgo? Este elevado porcentaje de tiempo utilizado no aporta un mejor servicio a los pacientes. “De hecho, la receta electrónica se puso en su día por parte de todas las Comunidades Autónomas que la tienen, precisamente con la idea de intentar que bajase la demanda y permitir que hubiera más horario, más calidad en el servicio y más calidad asistencial. Sí que ha solucionado algo, pero no tenemos el suficiente tiempo”. 

El tiempo disponible para realizar telemedicina es nulo

El tiempo para dedicarle al paciente que recurre al sistema sanitario por otras vías, como el teléfono o el email, que forma parte de la telemedicina, no existe en absoluto, tal y como corroboró la Dra. “Sí que se atiende a pacientes telefónicamente, pero entra la llamada exactamente mientras tienes otro paciente delante y no se le dedica un tiempo en exclusiva. De hecho, aparece en la lista de tu hoja como atención telefónica”.

Telemáticamente, la historia clínica electrónica permite al médico conectar con el hospital de referencia para establecer, en algunos momentos, un vínculo mucho más sencillo y accesible para mejorar la calidad asistencial, pese a no ser así siempre.

¿Qué cuestiones se pueden abordar desde la farmacia? La farmacia como solución
El debate sobre si algunas actividades relacionadas con los pacientes podrían ser atendidas por las farmacias se puso sobre la mesa. “Nosotros siempre hemos defendido que la farmacia es una posible solución: la solución más inmediata, más barata y que ya está instalada, ofreciéndose para muchos aspectos”, explicó de Palacio.

Dra. Carmen Valdés: La oficina de farmacia no es, ni muchísimo menos, una competencia, sino que es una ayuda dentro del sistema sanitario

Algunas de estas actividades que puede atribuirse la farmacia permiten un ahorro de tiempo a la par que posibilitan poder establecer sinergias y evitar duplicidades. La toma de tensión, la glicemia, las tiras reactivas de otro tipo, son algunas actividades muy habituales en la farmacia que, sin embargo, también tienen lugar en el centro de salud. “La oficina de farmacia puede ayudarnos para el control de la tensión o del factor de riesgo que tenga el paciente. No es, ni muchísimo menos, una competencia, sino que es una ayuda dentro del sistema sanitario”, puntualizó la Dra. Valdés.

Sintonía entre Atención Primaria y farmacia para completar la historia clínica del paciente
Desempeñar algunas actividades complementarias para el paciente entre Atención Primaria y farmacia implica una colaboración y sintonía a la hora de reflejarlas en la historia clínica de los pacientes. La farmacia hoy no tiene el acceso a ella pero, por reiterar el ejemplo de la toma de tensión, el paciente se lleva su papel y se lo traslada al médico. “Si queremos entre todos desburocratizarnos el trabajo o no hacerlo dos veces, poco a poco tenemos que decir: accedamos todos al mismo sitio”, afirmó de Palacio. Estamos ante la historia clínica compartida digital, otro tema que está generando mucho debate en el ámbito sanitario. “La farmacia pide acceso para mejorar la calidad asistencial de todos los profesionales sanitarios que estamos tratando al paciente o viéndole día a día”, añadió.

La prescripción, siempre en manos del médico
Al hablar de prescripción, no cabe duda: quien prescribe siempre es el médico, pese a que la farmacia le complemente y le ayude desempeñando funciones para el paciente. “La prescripción es un acto profesional médico”, explicó de Palacio. Surge en este punto la cuestión de si existe o no cierto “miedo” a que empiece a prescribir el farmacéutico. “Yo no lo veo así, ni por parte de mis compañeros, en absoluto”, aclaró la Dra. Valdés quien añadió que: “Valoro el acto farmacéutico y el apoyo de la farmacia como para detectar, no solo errores, sino como un apoyo absolutamente para mejorar el sistema”.

La terminología que se usa en farmacia es la de “consejo” profesional. “Se habla de consejo y no de prescripción porque la autoridad que se le confiere a uno u otro es distinta”, aclaró de Palacio. La prescripción procede del profesional que diagnostica y está íntimamente vinculada. “Quien no te ha diagnosticado, tampoco debería ser quien te prescribiera”, añadió. Y es que el “consejo” farmacéutico tiene otra connotación y procede de aquel que es un experto conocedor en el ámbito del medicamento. “En un mundo ideal, estaríamos ante una colaboración profesional perfecta”.

¿Cuándo la colaboración profesional entre el médico y el farmacéutico es perfecta?

La colaboración profesional entre el médico y el farmacéutico es perfecta cuando los tiempos son mínimos y la colaboración va y viene con agilidad. Tampoco ha de suponer una carga burocrática excesiva. “Si tienes que documentar cada una de esas transmisiones, rubricarla y ratificarla, termina recargándose y al paciente no le es útil”, contó de Palacio. El objetivo es resolver el problema de salud del paciente cuanto antes y en las menores visitas posibles. “Siempre que vayamos en ese norte, nos encontraremos en ámbitos de multidisciplinariedad y de colaboración. Al farmacéutico le corresponde certificar la validez de la receta, eso es lo que la ley nos limita”. La farmacia no puede desempeñar, ni lo hace, un control negativo de la prescripción médica.

El valor añadido de la farmacia: la escala de su propia oferta asistencial

En farmacia, los farmacéuticos tienen la responsabilidad de cada uno de los establecimientos sanitarios y pueden escalar su oferta asistencial, y esto es uno de sus valores añadidos, al poder reducirlos, ajustarlos, ampliar el horario, reducirlo o amoldarlo. “Esa flexibilidad, dentro de unas reglas, es la que deberíamos de aprovechar todos”, afirmó de Palacio.

El aumento de las patologías crónicas y de la esperanza de vida incrementa la necesidad de colaboración médico-farmacéutico

 El contexto sanitario actual se caracteriza, entre otros aspectos, por un incremento de las patologías crónicas, a la par que por un aumento en la esperanza de vida media de la población. Este hecho se traduce en una mayor necesidad de colaboración entre médicos y farmacéuticos a la hora de prestar la atención sanitaria a los pacientes. “El tema de que los pacientes estén fidelizados a su médico y a su farmacia es importante y todo esto es bueno porque mantiene un equilibrio y evita los errores de medicación”, explicó la Dra. Valdés. Una buena relación con la farmacia es fundamental para mantener el equilibro en las necesidades de los pacientes, y se valora una óptima comunicación entre sus profesionales para prestar una mejor atención sanitaria. “El farmacéutico conoce al paciente, conoce al médico y el paciente se encuentra cómodo”, añadió.

¿Son las visitas de los pacientes crónicos a la farmacia tan habituales como al médico de Atención Primaria? Ante esta cuestión, la respuesta es evidente: “Los crónicos son un inquilino más de la farmacia, es un lugar casi de tertulia”, bromeó de Palacio evidenciando una realidad. “Además, es lógico y ellos acaban contando no solamente su enfermedad, sino su vida. Se comparte mucho con los enfermos crónicos y con los mayores en la farmacia”.

El paciente crónico suele tener muchos problemas y suele tener una farmacia muy cerca abierta, hecho que hace muy posible que éste sea el lugar al que acuda en primer lugar cuando necesita algo. “Hoy por hoy, llegamos hasta donde llegamos y nuestro ámbito legal-profesional está marcado. Pedimos que esa frontera pueda desplazarse un poco, con respeto profesional, para resolverle la vida al paciente”, afirmó de Palacio.

¿Supondría un gran ahorro de tiempo atender más a los crónicos desde la farmacia?
La cuestión sobre si atender a los crónicos en determinadas cuestiones desde la farmacia dotaría de mayor tiempo al médico de Atención Primaria para atender a otros pacientes, fue otra pregunta que se lanzó en el coloquio. “Yo creo que el consejo sanitario está basado en la colaboración entre la farmacia, la enfermería y la Atención Primaria”, explicó la Dra. Y destacó el papel vital de la farmacia en explicar y aclarar determinados aspectos de la pauta de medicación del paciente que no lo llega a comprender en la consulta médica. “Ahorraría mucho tiempo de muchas cosas para dedicar un poco más a patologías agudas y necesarias”.

Entre Atención Primaria y la oficina de farmacia a veces hay una cierta confrontación, por ejemplo, por alguna medicación que se ha prescrito. La venta de antibióticos para algunas infecciones urinarias, sin prescripción médica, ha generado una resistencia a los antibióticos que, según expuso la Dra.: “Lo estamos pagando ahora”. De ahí que se destaque la necesidad de actuar juntos, en sintonía y coordinados. “Porque donde no llega uno, llega el otro de una manera muchísimo mejor”.

Luis de Palacio: “Cuando se habla de adherencia al tratamiento siempre pienso que la oficina de farmacia puede ofrecer la mayor solución”

¿Cómo pueden ayudarse mutuamente la oficina de farmacia y Atención Primaria para mejorar la adherencia al tratamiento?
La gravedad de la falta de adherencia al tratamiento para el Sistema Nacional de Salud se puede medir en euros, por la elevada cantidad de dinero que se pierde por este motivo, y se puede medir también por todos los recursos que utiliza el sistema. ¿En qué medida pueden ayudarse mutuamente la oficina de farmacia y Atención Primaria para mejorar la adherencia al tratamiento? “Cuando se habla de adherencia al tratamiento siempre pienso que la oficina de farmacia puede ofrecer la mayor solución”, explicó de Palacio. Esto es así, tal y como aclaró, tanto por la capacidad como por la oferta que ahora mismo está instalada. Un problema que se señaló al hablar de ahorro es la dificultad de demostrarle al político y a la gente en general el ahorro por tener buena salud. “El segundo capítulo de la adherencia es que en el momento en el que no hay una buena adherencia, hay estudios que ya dicen que es lo mismo que no tomársela en absoluto”, aclaró de Palacio.  A lo que se añade el riesgo del paciente mayor que, pese a estar alcanzando calidades de vida muy buenas en altas edades, una pequeña descompensación puede terminar con su salud en poco tiempo. “Una buena adherencia nos está dando más años de vida y mejores años de vida, clarísimamente”. La adherencia, como afirma Atención Primaria, es lo primero por lo que debería preguntarle un médico a su paciente para evitar errores e identificar correctamente los problemas y tratamientos.

 

 

Hay una necesidad clara de invertir más en Atención Primaria, pero sin excluir farmacia
Cuando se habla de la necesidad evidente de invertir más en Atención Primaria, es preciso ampliar el horizonte de acción y tener presente también a la farmacia, algo que en ocasiones se relega a un segundo lugar. “Si queremos ser eficientes tenemos que mirar bien todos los agentes que hay y reorganizar nuevamente el sistema”, afirmó la Dra. Valdés. Y es que, a la hora de pensar en una mejora del sistema, no hay que excluir a la farmacia, sino pensar conjuntamente en la colaboración médico-farmacéutico, algo que no piensa el gestor a la hora de invertir más recursos. “Hay que invertir más en Atención Primaria, pero yo reclamo mi puesto y mi sitio legítimo en Atención Primaria”, afirmó de Palacio.

Dra. Carmen Valdés: “Si queremos ser eficientes tenemos que mirar bien todos los agentes que hay y reorganizar nuevamente el sistema”

De hecho, en enero entrará en vigor “otra pequeña vuelta de tuerca en órdenes de precios de referencia. Me parece muy bien que la sostenibilidad del sistema la estemos garantizando las farmacias, pero si nosotros somos parte del sistema también deberemos ser sostenibles. Tenemos una gran capacidad y hay que cuidarla”.

La realidad es que a los agentes implicados en ambos bandos les gustaría poder hablar de sistemas más universales, que la ley prevé pero que en realidad no se cumplen. El objetivo es que, allá donde se encuentre el paciente, éste disponga de la misma cartera de servicios que han recibido una inversión. De lo contrario, la situación actual se traduce en Comunidades Autónomas que tienen una Atención Primaria mejor que otras, aunque la especializada es muy buena en todas. “La Primaria, dependiendo dónde se pregunte, es de una manera o de otra”, aclaró de Palacio.

La farmacia no puede quedar fuera del Sistema Nacional de Salud. “Lo que probablemente hay que hacer es una redistribución de los agentes y ver qué cosas se pueden sacar de los centros de salud, para que agentes implicados en el control asistencial puedan participar activamente en mejorar la asistencia”, explicó la Dra. Valdés. En este panorama, los gestores tienen que pensar bien qué medidas hay que tomar, porque se necesitan más médicos de Atención Primaria. “La gente da por sentado que son servicios básicos que van a estar ahí, quieren que sea barato y accesible y no lo están valorando lo suficiente”, explicó de Palacio. “Me encantaría que la gente valorase mucho más una Atención Primaria en la que pudiéramos estar todos, con lo que aportemos hasta donde nos toque”, concluyó.
..Texto y vídeo: Redacción