Inicio ASP “Transparencia y buen gobierno” deben ser características inherentes del sector sanitario

“Transparencia y buen gobierno” deben ser características inherentes del sector sanitario

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Flexibilización de la gestión, cambios legislativos y buen gobierno. Buena gestión y transparencia, es el título de la línea estratégica que, coordinada por el Dr. Carlos Mur de Víu, gerente del Hospital Universitario de Fuenlabrada, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad Europea y coordinador científico de la Estrategia en Salud mental del SNS para el Ministerio de Sanidad,forma parte de las 12 áreas estratégicas del libro 100 medidas que mejoran el sector de la salud de la Fundación Economía y Salud que tienen como objetivo la mejora de la calidad, formación, procesos y eficiencia del Sistema Nacional de Salud (SNS) con una metodología basada en el consenso de 140 expertos.

Partiendo de la idea de que “los continuos y exponenciales cambios en la demanda de provisión de servicios sanitarios, unidos al envejecimiento de la población y cronificación de las patologías, obligan a adaptaciones progresivas pero ágiles de los marcos y estructuras gestoras actuales”, ahora más que nunca, se puede decir que “la profesionalización de la figura del gestor sanitario supondrá un avance”, pero al mismo tiempo, los expertos que integran esta línea estratégica reconocen que “no es suficiente para dotar de autonomía de gestión a los servicios de salud y a sus protagonistas”. Por ello, “es preciso redefinir carteras de servicios, basadas en estudios de coste-efectividad”, y siempre teniendo presente que tanto la “transparencia” como “el buen gobierno  deben ser características inherentes en un sector que supone cerca del 40% del gasto (o inversión) de cada una de las Comunidades Autónomas españolas”.

Para enmarcar el tema y tras aplicar una metodología a todos los miembros de la línea estratégica coordinada por el Dr. Carlos Mur de Víu, se abrió un debate para elaborar recomendaciones basadas en las conclusiones. “Surgieron propuestas concretas” que, “en líneas generales, iban encaminadas a lograr una mayor autonomía de gestión a partir del reconocimiento de la profesionalidad en la gobernanza de las instituciones sanitarias, tras la necesaria formación y acreditación”.

Conclusiones del grupo

  1. La industria y proveedores, todos los “stakeholders” del sistema, pueden colaborar en el nuevo marco de profesionalización de la gestión.
  2. Los gestores han de ser determinados por su perfil técnico, no por afinidad política o personal.
  3. Debe explorarse la necesidad de profesionales de la gestión sanitaria, comparando diferentes experiencias de la Unión Europea.
  4. La figura del gestor sanitario debe aparecer regulado por la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias.
  5. La profesionalización no debe limitarse a las funciones directivas, sino que debe llegar al resto de las organizaciones sanitarias, y formar parte de la cultura de todo el personal de la institución.
  6. La autonomía de gestión debe ser real, tanto dentro de los límites legislativos como presupuestarios, con información transparente y difundida al máximo. Dicha información debe llevar a un compromiso de mejora de resultados.
  7. Una mayor flexibilización debe mejorar la relación entre el foco clínico y el gestor.
  8. La flexibilización de la gestión debe conllevar financiación por unos presupuestos reales, desarrollando la colaboración pública-privada. Asimismo, las novedosas herramientas de gestión mejorarán la contratación pública y la gestión de los recursos humanos, principal fuente de financiación del sistema sanitario. De esta forma se permitirá atraer y retener talento en las instituciones sanitarias.
  9. La gestión clínica debe desarrollarse para transferir gestión a los profesionales, midiendo su actividad con transparencia (resultados en salud).
  10. Las instituciones sanitarias son una gran fuente de producción de conocimiento, siendo preciso invertir en formación e investigación.
  11. El principio de buen gobierno será aplicable en un SNS plenamente desarrollado con autonomía de gestión y directivos profesionalizados.
  12. La gestión ha de ser flexible para incluir los novedosos avances científicos y la acreditación de gestores sanitarios.

..Emilio Ramirez