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4 claves para la transformación digital de la sanidad

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El proceso de transformación digital de las organizaciones sanitarias ha empezado y es irreversible. Todas, de una forma o de otra, han comenzado a dar los pasos necesarios para adaptar y modificar sus estructuras internas de forma que tengan cabida en ella las nuevas tecnologías.

Pero no es un proceso sencillo ni que pueda realizarse en poco tiempo. Se trata de un cambio completo de mentalidad para luego reconvertir o reinventar muchos de los procedimientos de las organizaciones y de sus profesionales. Apuntamos algunas de las claves que hay que tener en cuenta necesariamente para poder llevar a cabo la transformación con garantías de éxito.

El camino, marcado por las necesidades y con objetivos razonables
Las posibilidades que ofrece la tecnología son muy amplias y diversas y pueden ser aplicadas en muchos campos y de muchas formas diferentes. Cada organización deberá elegir su propio camino, siempre en función de sus propios intereses y de los recursos disponibles.

No obstante será fundamental que esta hoja de ruta sea clara y contenga objetivos definidos y alcanzables. De nada sirve querer alcanzar la luna si no tenemos medios para llegar a ella. Hay que ser consciente de lo que se quiere conseguir, en qué plazo, con qué recursos y a costa de qué.

La hoja de ruta tiene que ser clara y con objetivos alcanzables y definidos

Además, en la especificación del camino a seguir, será muy importante satisfacer las necesidades de todos los agentes. La transformación digital es un proceso que debe involucrar a todos ellos por igual, sin dejar de lado a nadie. Todos tienen que encontrar cabida en el proceso de transformación y entre ellos y sobre todo (por no decir que situado el centro) debe estar el paciente como eje del mismo.

Gestión del cambio: concienciación y adaptación
Es importante tener en cuenta que cualquier proceso de transformación debe venir siempre acompañado de un proceso de gestión del cambio. Son muchos, por no decir todos, los que se ven implicados en ellos y en todos los casos es fundamental una progresiva adaptación a la nueva realidad.

Por un lado, los profesionales y miembros de las organizaciones deben tomar conciencia de la importancia de estos procesos de transformación y de la necesidad imperiosa de llevarlos a cabo. Deben tener la capacidad de asumir el reto del cambio no como una obligación sino como una oportunidad de ofrecer mejor servicio y desempeñar su profesión de forma más ágil, eficiente y adaptada a nuestro tiempo.

El reto tiene que ser visto como una oportunidad y los miembros de las organizaciones deben tomar conciencia de la importancia de estos procesos de transformación

Pero no pueden estar solos. Acompañar y guiar a estos usuarios y profesionales será clave para que la adopción de los nuevos procesos y herramientas sea adecuada. De otro modo está abocada a un estrepitoso fracaso que no beneficia a nadie.

Servicios globales e interoperables
Sin embargo no haremos nada si nos ponemos a crear o cambiar servicios sin ton ni son. Avanzaremos, es cierto, pero la dirección será sin duda equivocada y habrá que enderezarla tarde o temprano.

Dentro de la estrategia de transformación la creación de servicios debe ser coherente y orientada a ofrecer un servicio completo y unificado, un punto de entrada único a la organización sanitaria. La información debe estar accesible y al alcance de los pacientes de forma sencilla, no diseminada entre múltiples webs, apps o servicios.

La estrategia de transformación debe ser coherente y orientada a ofrecer un servicio completo y unificado

Además, la comunicación debe fluir entre todos los servicios de forma automática, con el mínimo de intervención humana posible. Lo que debe viajar es la información, con el paciente con ella bajo el brazo.

Beneficios tangibles
Por último, pero no por ello menos importante, será fundamental que los cambios tengan un reflejo evidente en el trabajo de los profesionales y en la vida de los pacientes. De nada sirve transformar para quedarse igual o peor de lo que se estaba antes de acometer los cambios.

En esta línea y más allá de la revisión de los procesos operativos la generación de una historia clínica electrónica única, la reducción de las cargas administrativas, los procesos de análisis de información o los sistemas de ayuda a la decisión clínica deben ser parte del objetivo final de la transformación digital, apoyando a los profesionales en su labor diaria.

Los cambios tienen que tener un reflejo evidente en el trabajo de los profesionales y en la vida de los pacientes

Los pacientes también deben encontrar beneficios en la transformación de las organizaciones sanitarias. El acceso a mayor cantidad de información (de la mano de las carpetas personales de salud) y la apertura de nuevas vías de comunicación deben contribuir a cerrar la brecha entre éstos y los sistemas de salud, agilizando la comunicación y mostrando mayor grado de cercanía.

En resumen, el proceso de transformación digital de la sanidad es un hecho pero no puede llevarse a cabo de cualquier manera. Estos son los puntos críticos que nosotros hemos detectado pero seguro que hay muchos otros que también son importantes. ¿Cuáles son vuestras claves para que esta transformación se lleve a cabo de manera eficaz? Dejadnos un comentario.
..Pedro Gonzalo. Hablando de eSalud