Inicio ASP Ansiedad y estrés, compañeros inseparables de los MIR durante las guardias

Ansiedad y estrés, compañeros inseparables de los MIR durante las guardias

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Tras el temido examen MIR y las innumerables horas de estudio, los médicos residentes se enfrentan a otro enemigo: el cortisol, o la hormona del estrés. Un equipo español ha llevado a cabo un estudio que demuestra que los médicos residentes tienen mayores niveles de cortisol en los días de guardia, especialmente durante los primeros años de prácticas. Estos niveles que afectan directamente al profesional, también pueden traducirse en errores con los pacientes y en problemas psicofisiológicos para los médicos, señalan los autores de la investigación.

Se trata de un estudio multidisciplinar, en el que han colaborado investigadores de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y de la Universidad de Granada, que compara los patrones de liberación de cortisol salival en médicos residentes que trabajan en una jornada laboral normal y una de guardia, es decir, un turno de 24 horas. Para realizar la investigación se ha trabajado con médicos internos residentes de especialidades médicas y quirúrgicas, ya que en todas ellas hay un período obligatorio de guardias en los servicios de urgencias externas.

Los médicos residentes tienen mayores niveles de cortisol en los días de guardia, especialmente durante los primeros años de prácticas

Los resultados de esta investigación muestran que el nivel de cortisol de los médicos MIR aumentaba durante los días de guardia, especialmente en los primeros años de residencia, pero no ocurría lo mismo en las jornadas ordinarias de trabajo.

En comparación con estos días, el incremento del cortisol fue significativamente mayor antes de despertarse, y se incrementó a las 11 de la mañana, cuatro horas antes de que empezase el turno de guardia. Estos aumentos sugieren una respuesta psicológica anticipatoria al estrés, que los investigadores apuntan a una activación cognitiva del estrés. Esto podría deberse al recuerdo de experiencias de guardias pasadas o a la falta de habilidades clínicas y de experiencia.

Durante la investigación de este estudio se llevó a cabo una evaluación fisiológica a través del patrón de liberación del cortisol y de una evaluación psicológica de la ansiedad como estado. Joaquín González-Cabrera, uno de los autores del estudio, explica que “los resultados de este trabajo son una aportación sobre la importante afectación psicofisiológica en los residentes (especialmente los de primer año, también llamados R1) al incorporarse a las guardias en los Servicios de Urgencias Externas”.

Estos aumentos sugieren una respuesta psicológica anticipatoria al estrés, que los investigadores apuntan a una activación cognitiva

Según pasan los años de residencia, se produce una reducción de la respuesta del cortisol y por tanto se gana experiencia, pero ésta es solo tendencial. “Esto coincide con una mayor adquisición de habilidades clínicas, seguridad en el puesto y apoyo de iguales o superiores”, aclara el investigador. El estudio también hace referencia a las diferencias de sexo, ya que aunque se aprecia un aumento significativo de la ansiedad reportada en el día de la guardia tanto para hombres como para mujeres, para ellas es más acusado.

José Peinado, también investigador del estudio, explica qué pretenden conseguir con su trabajo. “En la investigación hacemos un llamamiento a los responsables de las unidades docentes para atender esta realidad en los cursos de formación para los médicos residentes, no superar el máximo de horas permitidas de guardia, así como a la necesidad de mejorar su adaptación en el primer año de residencia, especialmente en los Servicios de Urgencias Externas
..Cristina Cebrián