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Dr. Cisneros: “Unas 100.000 personas en España podrían morir en 2050 por bacterias multirresistentes”

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..Juan Pablo Ramírez.
El problema de las multirresistencias se encontraba latente. La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) nos ha permitido conocer ahora la gravedad de la situación. Un informe presentado la semana pasada pone de manifiesto que 35.000 personas mueren al año en España por infecciones causadas por bacterias multirresistentes. El presidente de la SEIMC, el Dr. José Miguel Cisneros, advierte que la cifra podría llegar a los 100.000 en 2050 si no se ponen medios para frenar esta progresión.

Alrededor de 35.000 pacientes fallecen al año por culpa de las resistencias, ¿cómo puede evolucionar este problema?
Las previsiones es que vayamos a peor. Así lo dicen prestigiosas instituciones europeas que estiman que precisamente en 2050 el número de personas fallecidas por bacterias multirresistentes será de un millón cada año. Esto supone que unas 80 o 100.000 personas en España morirán en 2050 por este problema, según estas estimaciones. ¿Qué podemos hacer para evitar esta situación y salir de la actual que es muy grave? El número de pacientes que en nuestro registro de una semana en 82 hospitales tenían infecciones por estas bacterias ha sido de 903. De ellos han fallecido en el mes siguiente al diagnóstico de la infección 177 personas. Lo que podemos y debemos hacer es formación a diferentes niveles. Esto es consecuencia de un problema de formación que se debe a que el volumen de conocimiento de los antibióticos, de las resistencias y los avances científicos en el campo de las enfermedades infecciosas y la microbiología en los últimos 20 o 30 años han sido tan importante y extraordinario que desbordan la capacidad de formación y la utilización de esos recursos, los antibióticos, no es óptima.

Es inadecuada en un porcentaje muy alto. No hay que olvidar que los antibióticos los prescriben todos los médicos con actividad clínica desde atención primaria a hospital. Es un problema transversal que requiere una solución transversal a nivel profesional. Pero además hay un problema de formación de los ciudadanos. No solo hay que prescribir bien los antibióticos, sino tomarlos bien además y conocemos por el eurobarómetro que la situación de conocimiento de los españoles sobre los antibióticos está a la cola de Europa. Necesitamos formación, formación y formación.

El volumen de conocimiento de los antibióticos, de las resistencias y los avances científicos en el campo de las enfermedades infecciosas y la microbiología en los últimos 20 o 30 años han sido tan importante y extraordinario que desbordan la capacidad de formación

En el aspecto de la formación, ¿es una de las principales necesidades la especialidad de enfermedades infecciosas?
Es una necesidad. En los equipos que sirven para mejorar este problema de formación, que son los programas de optimización de antibióticos, descritos por diversas sociedades internacionales y por la propia Unión Europea en su plan de lucha contra las resistencias, publicado en junio del año pasado, aparecen determinados profesionales claves: microbiólogos, preventivistas y especialistas en enfermedades infecciosas. De tal manera que tenemos en España todas estas especialidades menos la de enfermedades infecciosas. Pero necesitamos que esa formación la hagamos con estos equipos multidisciplinares para cambiar la formación tradicional que nos ha llevado hasta aquí y para conseguir transmitir todos los mensajes del uso adecuado de los medicamentos de manera muy extensa a lo largo de todo el sistema sanitario. Esto requiere tiempo y el tiempo son recursos y esta es la principal petición que tenemos. Necesitamos tiempo y recursos para hacer formación y utilizar los antibióticos que nos quedan de la mejor manera posible para que nos duren el mayor tiempo posible, porque las bacterias nos van ganando esta batalla. Están desarrollando resistencias de manera más rápida que la especie humana. Necesitamos potenciar la investigación para que podamos disponer de nuevas moléculas que sean activas contra estas bacterias. Pero la investigación es lenta, requiere tiempo y mientras tanto hay que utilizar muy bien las que tenemos.

Hablaban de la necesidad de formación, ¿cuál sería la fórmula más adecuada?
Es importante que la financiación figure en los Presupuestos Generales del Estado con una dotación específica. Sabemos que las competencias sanitarias están descentralizadas. Es muy importante que estos presupuestos lleguen adonde tiene que llegar que es a los equipos de prueba y de control de infección y de uso adecuado de antibióticos de hospital y atención primaria para que puedan hacer esta formación tan imprescindible y poder conseguir estos resultados.

¿Cuál sería la financiación necesaria?
En una estimación muy aproximada pensamos que en torno a tres o cuatro millones de euros cada año sería una financiación suficiente para poder acometer estas necesidades prioritarias de recursos que tenemos para poner en marcha medidas eficaces que frenen esta escalada de resistencias y las consecuencias que estas infecciones tienen sobre la población. No podemos olvidar, y están en la génesis de nuestro estudio, que las infecciones por bacterias multirresistentes producen mayor mortalidad que las infecciones causadas por bacterias sensibles.

En torno a tres o cuatro millones de euros cada año sería una financiación suficiente para poder acometer estas necesidades prioritarias de recursos

¿Qué frena la aparición de nuevas moléculas?
La investigación de nuevos antibióticos sufrió un gran frenazo en los últimos 10 o 20 años, porque la industria farmacéutica, que había conseguido todos los grandes éxitos, cambió su foco de interés a otros grupos de fármacos. Precisamente, se produjo en la época en la que ha empezado este incremento de la resistencias. Desde hace pocos años hay un renovado interés en investigar en antibióticos. Y algo que me parece muy importante, de hacerlo de manera diferente a cómo se ha hecho estos años. En este sentido, hay experiencias extraordinariamente positivas como la Innovative Medical Iniciative (IMI), una iniciativa europea que pretende realizar una investigación muy eficiente con fondos mixtos, públicos de la UE, y privados de compañías farmacéuticas o de diagnóstico. En este sentido, existen proyectos de lucha contra las resistencias. Dentro de estos el más importante es el proyecto Combacter, que cuenta con una financiación mixta de 800 millones de euros y que está desarrollando nuevos antibióticos. Es una buena noticia dentro de este panorama terrorífico.

¿Está incluido dentro del Horizonte 2020?
Está incluido dentro del Horizonte 2020. Hay una parte del Séptimo Programa Marco y otra que enlaza con el H2020. A nivel nacional hay equipos muy importantes desarrollando estos programas de investigación junto a colegas europeos.

Es el primer año del registro, ¿van a hacer algún tipo de seguimiento para analizar la evolución de los datos?
Este es el primer registro y nuestra intención es repetirlo para monitorizar cuál es la evolución y esperamos que esto sirva para convencer a las administraciones públicas, al Gobierno central, a las comunidades autónomas y a las autoridades sanitarias, en la necesidad de financiación explícita de estas medidas.

Existen proyectos de investigación de lucha contra las resistencias. Dentro de estos el más importante es el proyecto Combacter, que cuenta con una financiación mixta de 800 millones de euros y que está desarrollando nuevos antibióticos

¿Cuál es el perfil del paciente? ¿Suelen tener enfermedades crónicas muy desarrolladas?
Las infecciones por bacterias multirresistentes no entienden de edad. Cualquier persona está expuesta. Las personas más vulnerables, bien porque se encuentran en los extremos de la vida o porque padecen enfermedades crónicas, tienen más riesgo de sufrir estas infecciones. Es muy importante el mensaje de que estas infecciones están restringidas a un grupo de población sino que pueden afectar y de hecho afectan a toda la población general.

¿Han trabajado con 11 grupos de bacterias?
Las más comunes son las que nos suponen más problemas a la hora de tratar y son los bacilos Gram negativos. Dentro de ellos, las enterobacterias productoras de carbapenemasas, las enterobacterias productoras de betalactamasas, las producidas por Pseudomona aeruginosa, que tiene unos mecanismos de resistencia que provoca situaciones en las que no hay antibióticos disponibles para estos pacientes…

Hablábamos antes de la especialidad de enfermedades infecciosas que se retrasa en el tiempo, ¿han podido enviar este documento al Ministerio para hacer un poco más de presión?
El objetivo del registro era conocer con datos objetivos y reales cuál es la magnitud de este problema porque los datos previos son poco consistentes. Esto lo hemos conseguido. La solicitud de la especialidad lo es no como una solicitud corporativa, aprovechando este asunto, sino porque el propio ECDC en su informe tras la visita a España en 2016 para analizar la lucha contra la resistencias califica de grave la situación del país. En las recomendaciones que hace a las autoridades sanitarias españolas incluye la creación de la especialidad. El propio Parlamento español ha hecho una instancia a través de una proposición no de ley (PNL) para crear la especialidad con el apoyo de todos los grupos políticos. Prefiero que este sea el mensaje para que no se vea como una utilización de algo que no lo es. Junto a los recursos y la formación esta es una solicitud más. En el mismo sentido pedimos que se respete la formación de los microbiólogos españoles, que están considerados entre los mejores del mundo. Esto es así gracias al programa MIR. El real decreto de troncalidad, afortunadamente suspendido por el Tribunal Supremo, contemplaba la reducción de la formación de los microbiólogos para incluirlos en la troncalidad del laboratorio. Es otra petición nuestra, que no se modifique la formación, porque es excelente y no tiene nada que ver con la troncalidad del laboratorio.

El ECDC en las recomendaciones que hace en su informe a las autoridades sanitarias españolas incluye la creación de la especialidad

Dentro de unos días la SEIMC celebra su congreso anual, ¿qué novedades se anunciarán?
El día 24 de mayo comienza el Congreso de la SEIMC en Bilbao y tenemos muy buenas expectativas. Se ha batido el récord de envío de comunicaciones científicas, más de 1.000. es un programa muy atractivo. Espero que satisfaga a los asistentes. Esto ha sido fruto del trabajo del comité científico con el Dr. Gustavo Cilla a la cabeza. En él vamos a tratar temas directamente relacionados con las resistencias. Se van a presentar datos de nuevos antibióticos en fases de investigación o recientemente incorporados a la práctica que tiene gran interés conocer. Vamos a ver también programas de control de infecciones por bacetrias multirrestentes. Como es tradicional en el propio congreso, el campo de atención no se limita a las propias bacterias sino que además incluye otro tipo de patógenos emergentes, que en fechas recientes han supuesto importantes crisis sanitarias, como es el zika o el ébola. De manera con todo este conjunto con más de 1.000 comunicaciones y decenas de ponencias espero que sea por un lado un momento de intercambio de información y de estímulo para seguir avanzando en el conocimiento de las infecciones, y, por otro, algo que fue lo que me hizo ser infectólogo, que fue ir al Congreso de la SEIMC y ver la extraordinaria vitalidad con las que se discutían y presentaban los temas desde el punto de vista científico. Es muy motivador para un médico joven. Así que espero que sea la semilla de nuevos infectólogos que puedan tener la especialidad en no mucho tiempo.