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La comorbilidad de la EPOC y la IC afecta a uno de cada cuatro pacientes

..Elena Santa María.
La EPOC y la Insuficiencia Cardíaca (IC) son dos enfermedades con altos índices de mortalidad e ingresos en la población mayor de 65 años. A menudo están asociadas ya que comparten factores de riesgo y mecanismos patogénicos. Por ello se ha organizado la I Jornada de Actualización en EPOC e Insuficiencia Cardíaca, en la que se han analizado las particularidades de la comorbilidad entre ambas.

El encuentro, organizado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), el Grupo de Insuficiencia Cardíaca y Fibrilación Auricular, el Grupo de EPOC de la SEMI y la Fundación Española de Medicina Interna (FEMI), y con la colaboración de Novartis, ha estado dirigido a médicos internistas.

La EPOC y la IC coexisten en aproximadamente uno de cada cuatro pacientes. Más del 27% de los pacientes con EPOC padecen también una insuficiencia cardíaca, mientras que según el Dr. Francisco López-García, coordinador del grupo de trabajo de EPOC de la SEMI, la prevalencia de EPOC en pacientes con IC “se estima que oscila entre el 20 y el 37%, siendo mayor que en la población general”.

La prevalencia de EPOC en pacientes con IC “se estima que oscila entre el 20 y el 37%, siendo mayor que en la población general”

Uno de los principales retos que se ha destacado en la jornada es el infradiagnóstico de la EPOC en un paciente con IC. Según los expertos existe una EPOC no diagnosticada en “al menos un 20% de los pacientes con IC”, lo que hace necesario impulsar la realización de una espirometría en este tipo de pacientes. Además, ha explicado el Dr. López-García, la EPOC “puede representar un retraso en el diagnóstico de IC y, por lo tanto, en el inicio del tratamiento”. Por su parte, el Dr. José María Cepeda Rodrigo, coordinador del grupo de trabajo de insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular de la SEMI, ha añadido que “para diagnosticar la IC es necesaria una ecografía confirmatoria y para diagnosticar la EPOC, una espirometría”. El problema surge cuando la ecografía en los pacientes con EPOC “resulta ineficaz porque el pulmón interfiere y la calidad de la imagen no es buena, mientras que la espirometría cuando el paciente está descompensado y congestionado tampoco es fiable”.

Aunque, ha recordado el Dr. Cepeda Rodrigo, existe otra prueba, la ecografía pulmonar que “nos está ayudando mucho a definir si estamos ante un caso de IC, de EPOC o de ambas”.

La ecografía en los pacientes con EPOC “resulta ineficaz porque el pulmón interfiere y la calidad de la imagen no es buena, mientras que la espirometría cuando el paciente está descompensado y congestionado tampoco es fiable”

Otro de los retos que plantea esta comorbilidad consiste en conseguir una disminución de la morbimortalidad del paciente con la planificación conjunta en el tratamiento de ambas comorbilidades. “Los pacientes con EPOC-IC están infratratados a pesar de la existencia de fármacos de probada eficacia para la IC, como los betabloqueantes. Estos fármacos son seguros y mejoran la morbimortalidad en el paciente con IC y EPOC. Su uso se recomienda tanto en fase de estabilidad clínica como en las agudizaciones, por lo que no hay motivos que justifiquen la inhibición en el tratamiento del paciente con EPOC e IC y viceversa”, ha asegurado el Dr. Lopez García.

A este respecto además, la evidencia del estudio CLAIM8 ha demostrado que la combinación de dos broncodilatadores (indacaterol + glicopirronio) mejora de forma significativa la función cardíaca en enfermos con EPOC que tienen hiperinsuflación pulmonar.

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