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Reino Unido abra la puerta a la privatización con la reforma de la ley de la sanidad

Lola Granada
Tras varios meses de intenso debate en el Parlamento británico, la nueva Ley de Reforma Sanitaria Pública del Reino Unido, aprobada el 27 de marzo, en vigor desde la pasada Semana Santa, no ha podido despertar más polémica en todo el colectivo sanitario de este país. Antes de  su estudio en el Parlamento, tuvo que soportar el difícil escollo de las más de mil enmiendas presentadas. La Cámara de los Lores, tras una dura polémica,  votó a favor de la conocida como “Ley de Sanidad y Atención Social”. El paso siguiente no estuvo tampoco menos exento de dificultades. De nuevo la Cámara de los Comunes rechazó una minuciosa propuesta laboralista, realizada solo con la intención de retrasar su aprobación definitiva. A pesar de ello, este sector parlamentario le ha declarado abiertamente la guerra y ha prometido continuar luchando contra ella y revocar cuantos cambios sean necesarios, si vuelven al poder en 2015.

¿Cuáles son las razones de este fuerte enfrentamiento?

  • El Premier David Cameron, según los laboristas, ha privatizado la sanidad pública para dar paso a empresas y pacientes privados.
  • Ha reformado radicalmente la actual  estructura del NHS (Sistema Nacional de Salud), hasta ahora bastante apreciado por los ingleses.
  • Lo fundamental es que la nueva Ley plantea eliminar aquellas fundaciones que,  hasta ahora, estaban encargadas  de gestionar el sistema sanitario, traspasando sus competencias a los médicos de cabecera de los ambulatorios, quienes, si lo estiman adecuado, podrán delegar esa responsabilidad en empresas subcontratadas. Pero lo más importante,  que todos consideran inadmisible, es que las  instalaciones del NHS, puedan ser utilizadas por el sector privado. Según admiten numerosos profesionales, se producirá un aumento desmesurado de las ya de por sí sobrecargadas listas de espera en centros cuya atención es casi exclusiva, de los pacientes sin recursos, abriéndose también el acceso a nuevas compañías de proveedores de servicios y productos.
  • Permitirá, además, la entrada de hasta un 50%, de pacientes privados en los servicios públicos.
  • La opinión de gran número de profesionales es unánime: “La nueva Ley Sanitaria responde claramente al objetivo del Gobierno de Camerón de realizar un ahorro de 20.000 millones de libras en la provisión de la atención sanitaria durante el periodo que les queda de la actual legislatura. Representa la mayor remodelación del NHS desde su  implantación, hace 65 años.
  • La propuesta se enmarca también dentro del proyecto del incremento de la edad de jubilación y los recortes en educación, elaborados para la drástica reducción del déficit público.

Estos criterios, tan controvertidos, han dado lugar a que, tanto los propios profesionales como los  mismos políticos se hayan visto obligados a  salir al paso realizando declaraciones como estas – aparecidas en la prestigiosa revista “British , Journal of Nursing”-: como las del propio Secretario de Estado  de Sanidad, Andrew Hensley: “Hay  personas que piensan que el Gobierno no debía haberse embarcado  en la reforma del Sistema Sanitario. A ellas debería contestársele que “no se ha tenido más remedio que hacer, debido a las fuertes y numerosas presiones que desde todos los sectores se han recibido. Otra importante revista científica del sector de la medicina, la “British Medical Journal”, recogíó el siguiente testimonio de un gran profesional que no quiso dar su nombre “El sistema público de salud inglés está  afectado de muerte. La nueva Ley ha acabado con él. Probablemente, en menos de 20 años, estará completamente en manos privadas”. Otras opiniones, en cambio, no se muestran tan críticas con sus medidas porque consideran que, con todos estos condicionantes, “La mayoría de los hospitales se convertirán en proveedores independientes”. Si sucediera así, es cuando se podría hablar de una auténtica privatización. A pesar de ello, la medicina inglesa no desembocará en un modelo similar al  que la administración Obama acaba de diseñar  para  EE.UU.

La nueva Ley obliga  a que la mayoría de los hospitales, para el año 2014, hayan adquirido  el estatus del Nacional Heatlt Service Fundation Trust. Una medida que implica el cumplimiento forzoso de determinados requisitos legales y financieros.

Una de las principales características de dicha Fundation es su capacidad de admisión de pacientes privados. la reforma Lansley, precísamente,  ha aumentado el anterior límite del 1,5% de pacientes procedentes del sector privado hasta, nada menos que un 40%.

La oposición a ella de organizaciones del peso y categoría como la BMA, Asociación de Médicos Británica, el Royal Collage of Physicians, Colegio Real de Médicos, o la Royal College of Nursing, Colegio Real de Enfermería, se ha reflejado ya  públicamente y ha trascendido hasta los propios médicos de familia, que pasarán a ser los encargados de administrar la mayor parte el presupuesto sanitario inglés.sario medir su eficacia en ratones vivos y evaluar posibles efectos secundarios.